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¿Es posible un golpe de Estado o una guerra civil en Venezuela?

Existen cuatro escenarios posibles a la inestable situación que vive Venezuela en este momento, ¿qué tan probable es una guerra civil o un golpe de Estado? Te explicamos.

07-08-2017, 10:25:37 AM
venezuela

Nicolás Maduro, el presidente de Venezuela, asestó otro golpe a la democracia al realizar las votaciones para la Asamblea Constituyente el pasado 30 de julio. Así, el sucesor de Hugo Chávez pretende dar más poderes al actual gobierno y desmantelar la autoridad que tiene la oposición en la Asamblea Nacional Venezolana (ANV), el congreso del país suramericano.

Después de un mes de violentas protestas -van unos 130 muertos- y de esfuerzos fútiles de la oposición para detener la formación de la Constituyente, la votación se llevó a cabo aparentemente por 8 millones de venezolanos, cifra otorgada por el gobierno madurista y resultado que ha puesto en duda la misma empresa que se encargó del conteo. Smartmatic, que opera en el país desde 2004, denuncia que en realidad votaron un millón menos de personas de las que se dijeron oficialmente.

Las críticas nacionales e internacionales no han cesado desde la votación y actualmente los resultados están siendo investigados por la justicia venezolana, según afirmó Luisa Ortega, conocida opositora del régimen actual y que hace pocos días fue destituida de su cargo fiscal general de la República.

Pero la pregunta ahora es, ¿qué sigue? ¿Y ahora qué ocurrirá en Venezuela? ¿Cuál es el panorama al que se enfrenta el país con las mayores reservas de petróleo del mundo? ¿Tiene alguna salida la situación actual? ¿Qué opciones son más o menos probables?

De acuerdo con el análisis del internacionalista de la Universidad de Guadalajara (UdeG), Antonio Gil Fons, existen cuatro escenarios posibles a la inestable situación que vive la República Bolivariana. Y, en opinión del experto, algunos son más probables que otros:

Enrocamiento del gobierno de Maduro

Probabilidad: Muy alta

El primer escenario consiste en el fortalecimiento del gobierno de Maduro y de sus políticas actuales.

Desde que Chávez, ganó las primeras elecciones en 1999, su partido político ha tenido control del Poder Ejecutivo.

Luego, Maduro empezó a doblegar la división de poderes en diciembre 2015, cuando la ANV -todavía en poder del chavismo- eligió arbitrariamente a trece magistrados afines al régimen para formar parte del Tribunal Supremo. Así, obtuvo el control del Poder Judicial.

Los opositores, aún hoy cuestionan las calificaciones de los magistrados para este alto cargo y, además, ocho de ellos tienen sanciones en Estados Unidos donde sus bienes han sido congelados.

El siguiente paso, entonces, es someter al Poder legislativo, que reside en la ANV, que desde hace un par de años controla con 2/3 de la Cámara la Mesa de Unidad Democrática (MUD), una coalición de partidos de oposición.

Ahora, con la formación de la Asamblea Constituyente, se deberá comenzar a crear a partir del 4 de agosto una nueva constitución “a la carta” del madurismo, en la que el Ejecutivo -en poder de Maduro- tenga más poder que el Legislativo -controlado por la MUD-.

Gil Fons, detecta con este movimiento una gran similitud a lo ocurrido en Nicaragua con su actual presidente, Daniel Ortega, en los últimos años. “Ortega ha convertido lentamente la democracia en una oligarquía”, comenta el profesor, quien considera que el escenario más probable es que se produzca una “orteguización” de Venezuela.

Este proceso finalmente daría al Régimen madurista el control de todos los poderes: Ejecutivo, Judicial, Legislativo y, su mayor bastión actual, el poder sobre las fuerzas armadas de Venezuela.

Hace un mes, Maduro cambió la cúpula militar de Venezuela, asegurando así sus piezas claves a cabeza del poder militar, garantizando su completa lealtad a puertas de la asamblea constituyente.

“Esto pondría a Maduro en un lugar muy similar al de Ortega en Nicaragua, con la diferencia que la economía nicaragüense está boyante actualmente”, agrega el académico.

De seguir por este camino, los mayores problemas para el régimen actualmente son los derivados de la grave crisis económica y de desabastecimiento que sufre el país.

Tanto Estados Unidos, la Unión Europea, y las economías más poderosas de América Latina incluyendo México y Colombia, han rechazado los resultados de la Asamblea Constituyente y han hablado de probables sanciones al país si continua en la vía de la antidemocracia.

“Sin embargo, el silencio de otras potentes economías como China o incluso Rusia, ante la situación actual de Venezuela es muy representativo. China realmente no tomará en cuenta las condiciones democráticas de Venezuela para invertir, solo necesita estar seguro de que Maduro tiene el control, y que así sus inversiones estarán garantizadas”, agrega el internacionalista.

Eventualmente, si Estados Unidos y otros poderes occidentales aplican las sanciones económicas, esto probablemente reforzará la retórica de la guerra económica del oeste hacia Venezuela que Maduro utiliza para justificar su cierre económico. Y, entretanto, otras naciones como China pueden entrar a convertirse en los salvadores de la economía del país latinoamericano. 

Éxito de un golpe de Estado

Probabilidad: Baja

La oposición en Venezuela se encuentra actualmente dividida en dos bandos. Por un lado, los que siempre han formado parte de la oposición y, por otro lado, se ha sumado un frente con miembros del chavismo tradicional, que no están de acuerdo con el rumbo que ha tomado el gobierno de Maduro.

Aún no existe una coalición entre ambos frentes para enfrentar al régimen actual, e incluso no existe una cabeza de la oposición que pueda liderar esta iniciativa. Pero, además, tampoco cuentan con el poder militar necesario para un eventual golpe de estado.

Un ejemplo es la llamada “Operación David” del domingo 5 de agosto, cuando un grupo de militares liderados por un capitán retirados tomaron un fuerte en Valencia -la segunda ciudad del país- pero su alzamiento fue, según el madurismo, sofocada en pocas horas.

“Cabe destacar que los golpes de Estado que se han dado en Venezuela desde 1992 han fracasado estrepitosamente. Y es probable que este caso no fuera la excepción”, anota el académico de la Universidad de Guadalajara. La historia reciente juega en contra de los golpistas.

En caso de que este improbable escenario, según el analista, se presentara y el golpe tuviera éxito, una eventual mesa de negociación entre el nuevo chavismo crítico y la oposición podrían llevar al re encausamiento de la democracia, donde ambos -chavismo y oposición- se batan en las urnas por el control del poder, pero bajo condiciones constitucionales y democráticas.

El gobierno llega a un acuerdo con la oposición

Probabilidad: prácticamente nula

Gil Fons da una probabilidad prácticamente nula de que el régimen de Maduro recule y llegue a un acuerdo con la oposición.

Algunas horas después de anunciar los resultados de la Asamblea Constituyente, fueron detenidos en sus hogares dos paladines de la oposición, Leopoldo López y Antonio Ledezma. Aunque Ledezma y López han sido trasladados estos días a su casa para cumplir arresto domiciliario, el mensaje de advertencia a la oposición fue bastante claro.

Los chavistas críticos del gobierno actual también son víctimas de persecución, como Luisa Ortega, cuya hija y nieto fueron secuestrados el 2 de agosto y, como hemos señalado, fue destituida de su cargo el 5 de agosto.

La continua persecución a la oposición y los críticos del régimen han quemado permanentemente los puentes de un posible acuerdo entre los bandos contrarios, por ende, una eventual mesa de negociación entre ambos bandos es el camino menos probable, asegura Gil Fons.

¿Y una guerra civil es posible?

Probabilidad: Muy baja

Durante el fin de semana en el que se votó la Constituyente, se produjo una explosión cercana a una caravana de la fuerza policial. Los ciudadanos que presenciaron el hecho, aplaudían el atentado. No hay duda de que los ánimos están caldeados y la población está en tensión constante.

La opinión del país está partida en dos. Siete millones de ciudadanos votaron hace un par de semanas para detener la Asamblea Constituyente en unos comicios no oficiales para demostrar su descontento con el Gobierno de Maduro. Y del otro lado, son 8 millones de ciudadanos -aparentemente- los que votaron por el 30 de julio.

Sin embargo, para que una guerra civil ocurra se requiere que existan dos bandos medianamente equilibrados para librar las batallas. Actualmente Maduro tiene mucho más cargado su lado de la balanza, al tener el control y lealtad de los mandos altos de las fuerzas militares de Venezuela.

“En caso de una rebelión por parte del orden militar, lo más probable es que se cocinara en los mandos bajos: capitanes, sargentos, soldados de pie; cuyas familias son las más afectas por el desabastecimiento de productos básicos y quienes más sufren las consecuencias de la crisis económica”, añade Gil Fons.

Este escenario es poco probable para el académico porque requeriría un alto grado de organización a nivel nacional de las fuerzas opositoras, que estarían en desventaja en caso de guerra civil.

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