Opinión

Educación y respeto, la verdadera magia detrás de Ronaldo y el futbol

Si pretendemos salir colectivamente del bache emocional y educativo en el que nos encontramos atrapados, tenemos que hacer la diferencia de forma individual. Como Ronaldo, intentemos una y otra vez hasta conseguir el objetivo y provocar la magia del respeto.

06-04-2018, 9:34:56 AM
Ronaldo

Corría el minuto 63 del partido de ida entre la Juventus y el Real Madrid en la UEFA Champions League 2018. El marcador era de 1-0 a favor de los visitantes justo cuando la presión de Ronaldo indujo el error del defensor italiano Chiellini, quien despejó mal un balón que tenía prácticamente controlado su portero Gianluigi Buffon (uno de los más grandes porteros de la historia del futbol moderno).

Sin ángulo, Ronaldo no pudo definir, por lo que buscó la llegada del español Lucas Vázquez, cuyo disparó fue rechazado por el portero italiano. Todo indicaba que el peligro había desaparecido pese a que el balón seguía controlado por Carvajal, quien logró centrar un balón bombeado al corazón del área y de pronto sucedió la magia.

El gol de chilena de Ronaldo es, sin duda, una joya de manufactura futbolística y, particularmente, un monumento a la perseverancia, durante su carrera, ya que lo intentó en repetidas ocasiones y nunca había logrado la chilena perfecta (de 15 intentos había acertado en 3 ocasiones, pero sin ser tan espectaculares) y para embellecerlo aún más, lo hizo dentro de un escenario único y frente a un rival de peso, con mucha historia en sus vitrinas.

Durante años, Ronaldo fue blanco de críticas, particularmente, por sus repetidos intentos fallidos. Sin embargo, el golazo de Ronaldo no es la magia en sí, sino lo ocurrido inmediatamente posterior al gol, la reacción de los más de 40,000 hinchas “tifosis”, quienes previo a la jugada magistral, incrementaban los decibeles en apoyo a sus 11 jugadores que buscaban insistentemente empatar el marcador.

Un campo difícil, en el que cada rincón se respira parte de la historia del club más laureado del fútbol italiano, donde los fanáticos de la “Vecchia Signora” se rindieron con un prolongado aplauso ante una ejecución dotada de perfección de su verdugo de años recientes.

La magia está en el respeto que se vivió en el estadio de Turín no solamente para Ronaldo, sino para el futbol en general. Esa magia traducida en admiración, que se tiene ante el rival a pesar de que estaba prácticamente sentenciando el duelo entre ambas escuadras.

En diferentes medios se mostró la reacción del público con el aplauso unísono de la gran jugada futbolera, la magia ocurre justo ahí, cuando los hinchas se ponen de pie para rendirle un merecido homenaje al deporte llamado futbol. En general, en los juegos realizados en el viejo continente, los asistentes aplauden las jugadas que lo ameritan o cuando un jugador termina lesionado y se levanta cual guerrero en combate.

Caso contrario sucede en los partidos del continente americano, en particular de la liga de futbol mexicano y, en general, en cualquier partido donde se dispute un encuentro con la selección de futbol (sin importar si es en México o el extranjero) y es que se ha vuelto costumbre escuchar a un numeroso grupo de hinchas corear el grito homofóbico de “puto” al arquero del equipo contrario cuando despeja el balón desde la portería. Se ha vuelto una mala costumbre que algunos seudo aficionados denoten su rencor hacia el rival independientemente del marcador, de la calidad del encuentro o del rival, en ningún caso se debe aceptar esa inminente falta de respeto.

En un sondeo que realizó la firma británica Ipsos Mori, basándose en una encuesta sobre el conocimiento que tienen los habitantes sobre su propio país, la empresa creó el indice de ignorancia que desde el 2014 se publica. En el 2016 incluye información de 27,250 entrevistas realizadas a personas que sus edades oscilan entre los 16 a 64 años. La encuesta se realizó en 40 naciones y fueron encuestadas entre 500 y 1,000 personas en cada país.

En 2015, México apareció en el espantoso primer lugar y en 2016 en el onceavo, solo detrás de Brasil, siendo estas dos naciones las que peores resultados obtuvieron en el índice dentro de América Latina durante ese periodo.

Si este dato lo comparamos con el obtenido  por el estudio sobre nivel educativo y acceso a la información, realizado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), México se encuentra muy por debajo del promedio en ciencias, lectura y matemáticas, al obtener en estos tres campos una media de 416 puntos frente a los 492 de los 34 países que conforman el organismo. Además, “en estas tres áreas, menos del 1% de los estudiantes de México logran niveles de competencia de excelencia.

Por toro lado, si consideramos el informe, del World Economic Forum, sobre la educación emocional, destacan hallazgos relevantes, uno de ellos es sobre el porcentaje que juega la educación emocional dentro de una sociedad o país y vemos que América Latina se encuentra por debajo del promedio de algunos países europeos y, sobre todo, asiáticos.

A pesar de que estos datos no son suficientes para establecer un patrón, si nos brinda información suficiente para entender que el problema de fondo radica en los niveles de educación y de ahí nuestro comportamiento traducido en conductas discriminatorias o racistas hacia nuestro entorno.

Me parece que si pretendemos salir colectivamente del bache emocional y educativo en el que nos encontramos atrapados, tenemos que hacer la diferencia de forma individual, es decir, en nuestro micro entorno, sobre todo en estos próximos 3 meses de inminente bombardeo de campañas proselitistas cargadas de agresión sin razón. Aprendamos las lecciones respetando más y juzgando menos, o como Ronaldo, intentando una y otra vez hasta conseguir el objetivo y provocar la magia del respeto.

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