Opinión

¿De dónde viene la violencia en el futbol de México y el mundo?

La violencia en el futbol no es exclusiva de la rivalidad en México, ni mucho menos de la soporífera liga local

26-09-2018, 10:50:05 AM
porras de futbol
Los individuos pierden todo sentido de responsabilidad, reaccionan de manera primitiva y olvidan la sensibilidad ante ciertas acciones.

Presuntos aficionados del Club Monterrey apuñalaron y golpearon a un aficionado del club Tigres UANL el pasado domingo 23 de septiembre, lo que provocó que el gobierno de Nuevo León prohibiera la realización de marchas o “caravanas” previas a un partido de futbol.

Este incidente reaviva el debate sobre la violencia en las gradas de la afición del futbol y las posibles medidas que permitan evitar estos hechos y sus consecuencias, las cuales pueden ser fatales.

Ante ello, en Alto Nivel te explicamos de dónde viene la violencia entre las porras en nuestro país y alrededor del mundo.

1 Chispazo

El chispazo del último clásico regio se encendió fuera del estadio, a punta de piedras, puños, palos y hasta autos conducidos por asesinos en potencia.

Las aficiones regias recordaron que hay una hoguera en cada juego de futbol, porque cada partido convida a la masa a dejar de pensar, para alentar y a priorizar cualquier pasión sobre el raciocinio. Esa es la belleza y la tragedia del deporte.

Tiene mucho que ver con el tratamiento de las emociones, cuando el sujeto pierde individualidad, entonces se comporta en grupo como no lo haría solo: hay un proceso de catarsis”, explica la doctora Lourdes López Gutiérrez, secretaria académica de la Escuela de Comunicación de la Universidad Panamericana.

Porra futbolNotimex

Aficionados del Club Monterrey apuñalaron y golpearon a un aficionado del club Tigres UANL.

En uno de los videos de la trifulca, al menos una decena de hinchas de Monterrey se abalanzan sobre un aficionado de Tigres que queda indefenso ante la turba.

La golpiza continúa hasta dejar a la víctima inconsciente, a un paso de la muerte.

2 La masa

La masa se concretó a través de las características que la definen.

“Hay tres leyes en el comportamiento de la masa”, dice la doctora Lorena Mendoza, de la clínica multidisciplinaria Neuroingenia.

“Una persona pierde su individualidad al estar dentro de una masa, y se convierte en el seguidor de uno o más líderes y a imitar ciertas acciones”.

Después, continúa Mendoza, ocurre el contagio de las emociones y sentimientos, por lo que estos se intensifican.

“Por último, las masas reaccionan por instinto, ya sea altruista y entusiasta o impulsivo y agresivo, de cualquier forma es irracional”, detalla la especialista.

Al actuar de esa manera, los individuos –que dejan de serlo–, pierden todo sentido de responsabilidad, reaccionan de manera primitiva y olvidan la sensibilidad ante ciertas acciones.

3 Hooligans

Pero la violencia en el futbol no es exclusiva de la rivalidad regia, ni mucho menos de la soporífera liga local.

El fenómeno tomó especial relevancia a partir de 1966, cuando los hooligans dieron el paso a la internacionalización.

Se cree que la palabra hooligan proviene de Edward Hooligan, un irlandés radicado en Londres que vivía su decadencia entre borracheras y peleas callejeras.

porras violencia reuters

Durante el Mundial del 66, los hooligans aprovecharon la localía para demostrar que un partido de futbol también puede ser una cita con el primitivismo.

Durante el Mundial del 66, los hooligans aprovecharon la localía para demostrar que un partido de futbol también puede ser una cita con el primitivismo y, de paso, para dar la razón a su compatriota, el escritor George Orwell.

Lee: ¿Cuál es el verdadero origen de los porros en México?

“El futbol no tiene nada que ver con el juego limpio. Está ligado con el odio, los celos, la jactancia y el placer sádico de presenciar la violencia; en otras palabras, es como la guerra pero sin los tiros”, había dicho el autor, fallecido en 1950.

Sin embargo, el capítulo más negro que se recuerde al respecto sucedió en 1985, en la llamada Tragedia de Heysel.

El estadio homónimo, en Bruselas, recibió la final de la entonces Copa de Europa (hoy llamada Champions League), entre la Juventus de Italia y el Liverpool de Inglaterra.

Antes de comenzar el partido, un grupo de hinchas radicales de Liverpool se volcó en una avalancha sobre un sector cercano del público en el que se encontraban aficionados de la Juventus.

39 aficionados murieron aplastados, provocando un caos en diferentes sectores del público que veían, desde lejos, la violencia de los británicos, y decidieron cruzar el campo armados con lo que había a la mano.

4 Contextos

En su libro Dios es Redondo, el escritor mexicano Juan Villoro apunta que “en sociedades descompuestas, Hamlet incita a matar padrastros y el futbol a cometer actos vandálicos (…) El futbol puede ser el catalizador de conflictos que en modo alguno derivan de la frustración de no anotar suficientes goles”.

En el mismo tenor, López Gutiérrez también hace un parangón entre lo que detona el futbol como pasión y los contextos en donde suceden tragedias como la del pasado fin de semana.

“No necesariamente se relaciona con la situación de un país, pero sí de ciertos sectores de la población: la condición juvenil de crisis, de desempleo y de bajos salarios es uno de los detonantes de la violencia en el futbol y en el deporte”, abunda la especialista.

La psicóloga Lorena Mendoza coincide en que hay factores que determinan que ciertas personas detonen su agresividad más fácilmente, llevándolos a liderar, incluso, a grupos agresivos.

“Los niveles bajos de tolerancia a la frustración o haber crecido en entornos de violencia normalizada (donde se usa este recurso para solucionar problemas) hacen que las personas tengan mayor predisposición a la violencia”, apunta la experta.

5 El club de la pelea

Para López Gutiérrez, es clara la relación que hay entre este fanatismo descontrolado venido a enojo y el resentimiento social que persiste en economías en desarrollo, y que pueden ser validados por los indicadores educativos y sociales.

Tal vez por ello, Latinoamérica presume un historial atroz de peleas en campos de futbol, mientras en Japón se aplauden los goles como si finalizara el primer acto de un concierto de cámara.

Entre las más recientes, se recuerda un Atlético Paranaense versus Vasco, en la liga brasileña (diciembre de 2013), en la que cuatro aficionados quedaron lesionados de gravedad tras una trifulca que duró varios minutos y que se encendió en la tribuna del estadio.

Bronca que también recuerda lo sucedido el año pasado en un Tigres vs Veracruz, cuando la porra veracruzana invadió la tribuna visitante para iniciar una batalla campal, ante la frustración de ver a su equipo encajar una goleada.

Este mismo fin de semana, en Argentina se disputó una edición más de Boca vs River, el mayor clásico del continente.

El encuentro terminó con victoria para River y con varios connatos de bronca en las calles argentinas. Una historia que se repite con cada encuentro entre ambas escuadras.

En Perú, el clásico nacional, entre Alianza de Lima y Universitario, es uno de los partidos que desatan más pasión y violencia en toda Latinoamérica.

Mientras en Europa se ha erradicado prácticamente toda la violencia que se origina en los estadios de balompié, en Lationamérica se trata de un problema constante, y que incluye rivalidades en ligas de México, Perú, Colombia, Chile y Argentina, principalmente.

6 Odios

“El futbol ha sido sobredimensionado por los medios: se ha convertido en un espectáculo, en un juego que sobrepasa por mucho las posibilidades de ver un deporte”, explica López Gutiérrez.

Los fanáticos del futbol han entendido al otro no como rival, sino como enemigo, y se han distanciado del raciocinio de entender un partido como un entretenimiento más, relacionándolo con aspectos negativos como rivalidad, odio y revancha.

“¿Cómo es posible que el hecho de saber que una persona apoya a un equipo rival pueda detonar en odio?”, se pregunta la especialista.

“Esto más bien habla de un resentimiento social muy fuerte, que encuentra desahogo en un deporte que es muy sencillo de entender”.

El escritor Oscar Wilde escribió con la mordacidad que caracterizaba su pluma: “el rugby es un juego de bárbaros jugado por caballeros; el futbol es un juego de caballeros jugado por bárbaros”.

Hoy el deporte ha cambiado: los bárbaros alientan desde la barra.

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