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México no debe ser ‘piñata de la fiesta’ de Estados Unidos

A un bully como Donald Trump no se le apacigua con sumisión sino con inteligencia, sagacidad y valentía, asegura nuestro columnista, respecto a las políticas antidrogas de Estados Unidos y México.

05-10-2017, 5:09:31 PM
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Foto arte.

Seguimos sin entender el objetivo de “appeasement” o apaciguamiento de Enrique Peña Nieto hacia Donald Trump. La expulsión del embajador de Corea del Norte en México es el último de los signos en ese sentido.

No es malo mantener canales de negociación formales como los del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) e informales como los pudiera tener Luis Videgaray con el yerno de Trump. Pero a la vez, es indispensable y útil mantener una postura digna e independiente que favorezca nuestros intereses; que realmente ponga a pensar a la contraparte, en lugar de mostrar debilidad al quererse congraciar con un prepotente. ¿Sirvió de algo la extradición de El Chapo, si no para crearnos más atomización de cárteles y más violencia? ¿Ha bajado el consumo de heroína en Estados Unidos? ¿Ha bajado el consumo en México? ¿Usted está más en paz?

En paralelo a la intención de fortalecer la relación comercial y de interés mutuo con EU, es importante que México se independice de la nefasta política de drogas del vecino. En México mueren más de 16 mil jóvenes al año (en 2017 ya llevamos más de 10 mil ejecuciones de crimen organizado, un incremento de 62% respecto al año pasado) por la absurda guerra en que nos han metido.

La guerra contra las drogas no baja consumos, por el contrario, los incrementa, pues las drogas se ofrecen con libertad e impunidad por todo el país. Adicionalmente, convierte al pequeño maleante en un gran capo que ahora, con “plata o plomo”, se adueña de la autoridad y de la ciudad. La guerra contra las drogas crea una economía informal corruptora y violenta que colapsa al país entero.

Si Estados Unidos no quiere resolver su grave tema de adicciones es su problema, pero no debe ser el nuestro, ni tampoco debemos seguir siendo la piñata de la fiesta para que nos golpeen por su propio fracaso. Si México o Colombia regulan drogas, se desmorona esta “casa de naipes” de la DEA, pues se desenmascara la ineptidud y la corrupción de su política prohibicionista.

México debe regular la marihuana recreativa y la amapola con fines médicos como un primer paso, pero la verdad, como siempre lo hemos dicho, ninguna droga debe estar en manos de las mafias. Canadá está regulando todas las drogas.

Me temo que EPN en lugar de finiquitar el Plan Mérida está pensando en reforzarlo con más muertes, más guerra y más caos. Ya hay voces en el congreso estadunidense para incrementar la “ayuda” hacia México.

Calderón inició esta guerra, sí, pero EPN la ha continuado e incrementado. Intentar apaciguar a Trump fortaleciendo mafias nacionales es una locura, un acto de cobardía y una nueva declaración de guerra a la sociedad mexicana. Además, a un bully no se le apacigua con sumisión sino con inteligencia, sagacidad y valentía. Enrique Peña Nieto no parece entenderlo y ¿el resto de los políticos y partidos? ¿Por qué tan calladitos?

*Santiago Roel es Director y fundador de Semáforo Delictivo, herramienta de rendición de cuentas, evaluación y análisis del comportamiento de la delincuencia y violencia en México.

Nota del editor: Este texto pertenece a nuestra sección de Opinión y refleja la visión del autor, no necesariamente el punto de vista de Alto Nivel.

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