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El mexicano de mayor edad en Starbucks que interesó a Howard Schultz

Armando Corona es el colaborador con mayor edad que labora en Starbucks México, con 75 años, quien se ha convertido en un orgullo para la marca de la sirena en el país.

28-08-2017, 6:30:52 AM

Foto: Arturo Aguirre.

Armando Corona Zarza no pasa desapercibido. Su sonrisa amable y la corbata que engalana su delgada figura se ve perfumada por el aroma del café que sirve todos los días detrás de la barra de una sucursal de Starbucks en Ciudad de México. Su amabilidad es un afortunado síntoma de 75 años de vida que le han permitido convertirse en el colaborador con mayor edad en la cadena de cafeterías.

En una de sus últimas visitas a México, el mismo Howard Schultz, presidente de Starbucks Coffee Company, no soportó la curiosidad de preguntar por el hombre que portaba orgulloso un mandil verde.

“Me tocó atenderlo en Plaza Carso y le explicaron que Starbucks le estaba dando una oportunidad de trabajo a las personas de mayor edad”, recuerda Armando al rememorar su encuentro con el presidente de la firma de la sirena.

Los ojos de Don Armando, como lo nombran los jóvenes a su alrededor, han visto épocas doradas del sector hotelero y ha conocido a grandes personalidades del deporte, la política y el espectáculo.

Nunca ha tomado incapacidad ni faltado a su empleo. Don Armando es un hombre disciplinado. Él mismo se ha fijado un horario de trabajo de las 7 de la mañana a las 4 de la tarde, el cual cumple de lunes a viernes y le permite tener sábado y domingo como días de descanso, ya que se siente agradecido por contar con una ocupación en este momento de su vida, después de haber sido rechazado por su edad.

En agosto de 2013, Starbucks México y el Instituto Nacional de Personas Adultas Mayores (Inapam) anunciaron un acuerdo de colaboración para iniciar con el Programa de Vinculación Laboral para las Personas Adultas Mayores, que ofrece oportunidades de empleo a este segmento de la población.

Hoy son más de 80 adultos mayores colaborando en Starbucks México, que reciben ingresos por su trabajo y el capital más importante que guardan en su memoria: la experiencia de una vida.

La población de 60 años o superior a esta edad es de 12.4 millones de habitantes y representa 10.4% de la población total, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

En las últimas décadas, el porcentaje ha ido aumentando, y de acuerdo a las proyecciones de población que estima el Consejo Nacional de Población (CONAPO), aumentará 14.8% en 2030, lo que significa una cifra de 20.4 millones.

Armando Corona Zarza vuelve escribir una página en su historia como el primer beneficiario del programa y hoy es conocido como el partner con mayor edad que labora en Starbucks México.

“Soy un pionero en Starbucks”, dice orgulloso.

Una vida en el turismo

Don Armando ha sobrevivido a crisis económicas, ha mirado los peores desastres de la naturaleza, como fue el terremoto en la capital del país en 1985, pero también vivió una carrera laboral entregada al mundo de los hoteles y los restaurantes.

El 12 de julio de 1942, Armando Corona nació en la Ciudad de México y vivió parte de su niñez en la colonia Portales y la adolescencia cerca de la refinería de Petróleos Mexicanos (Pemex) en Azcapotzalco.

La mamá de Armando laboraba como enfermera en el Hospital Juárez de México, mientras que su padre fue músico y tuvo un negocio de herrería y plomería. En el taller, Armando aprendió a trabajar desde los 8 años de edad.

“Yo no mantengo flojos”, decía con severidad su padre, quien dio vida junto con su esposa a una familia de 8 hijos, de los cuales sobreviven 6.

La necesidad de un empleo lo llevaron a colaborar en el restaurante principal de los Estudios Churubusco en el sur de la Ciudad de México.

Con la secundaria concluida, la formación profesional fueron capacitaciones, además de seminarios en el trabajo.

Su primer trabajo en la hotelería fue de garrotero y después de mesero, capitán, gerente, coordinador de banquetes, así como otros puestos que se ganó con el trabajo constante y la inquietud por aprender nuevas posiciones en Ciudad de México, Acapulco y Tamaulipas.

Armando trabajó en el Hotel Paraíso Marriot de Acapulco, Guerrero, trabajó en el Hotel Presidente, en Ciudad de México, así como en el María Isabel Sheraton, Fiesta Americana y el Hotel Hilton.

El mundo hotelero ha marcado su vida. La esposa de Corona Zarza laboraba en una platería en el Hotel Hilton y desde hace 46 años se encuentran casados, después de que se enamoraran en el restaurante del hotel.

Don Armando estuvo entre los presentes en la boda del futbolista americanista Enrique Borja, vio entre los comensales a Julio Iglesias y tiene diversas fotos en su casa que atestiguan una vida entregada a su labor.

En 1991, el Club de Golf Lomas Country lo recibió como coordinador de alimentos y bebidas, posición que ocupó durante 6 años y de forma posterior en el restaurante de un hotel en Interlomas. Sin embargo, no advirtió que una de las épocas más difíciles de su vida estaba cerca.

Por varios meses, Armando buscó una oportunidad laboral en el sector que lo vio desarrollarse por tantos años, aunque la fortuna del pasado parecía agotarse. Su esposa le decía que buscara trabajo en los hoteles, pero se dio cuenta de que todas las personas que conocía ya no estaban.

“Yo le decía que ya no había nadie conocido, y hasta un gerente de hotel aceptó entrevistarme y me dijo que físicamente me veía bien y también mi currículum, pero la edad ya no era la adecuada”, recuerda Corona.

Ahí fue cuando Don Armando decidió ir al Inapam, en donde le contaron sobre un plan piloto que estaba a punto de nacer en un lugar que hasta ese momento le era ajeno: Starbucks México.

“Uno de mis errores es que siempre trabajé en cadenas hoteleras”, lamenta Armando

El 7 de octubre de 2011, Armando Corona entró a trabajar a la sucursal de Starbucks en Plaza Carso.

“A mí me dijeron que sería partner y yo no sabía lo que era ser partner”, dice Corona Zarza con una sonrisa.

Un hombre inolvidable

El pasado 12 de julio, Armando fue invitado a festejar su cumpleaños en un Vips de la calle de Sullivan, en Ciudad de México, restaurante que congregaba en su salón de banquetes a 200 colaboradores de Starbucks, quienes celebraban un seminario y decidieron conmemorar los 75 años de Corona con un mar de aplausos, que aún le humedecen la mirada cuando relata aquel día.

No es la única muestra de cariño que ha recibido. Armando alguna vez fue cambiado a la sucursal de Starbucks en Torre Inverlat, aunque no duró mucho el cambio. A un par de semanas de haberse efectuado la permuta, el colaborador con más años de vida en la cadena de cafeterías regresó a su primera sucursal por petición de la clientela del lugar.

“Armando, vente para acá. La gente está preguntando por ti”, le decían sus supervisores en la cadena de cafeterías.

Starbucks México ofrece condiciones laborales idóneas para la población de adultos mayores, como son la ubicación cercana a su domicilio, seguro de gastos médicos adecuado a sus necesidades, un horario flexible de seis horas y aceptación con escolaridad mínima de secundaria.

Solo uno de cada cuatro adultos mayores, es decir, 25% de esta población en México recibe pensión por sus años laborados, de acuerdo con un análisis del Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) presentado en 2016.

La cadena de cafeterías es una marca operada por la empresa mexicana Grupo Alsea. En 2013, la operadora de establecimientos de comida rápida adquirió 100% de Starbucks México, lo que le permite desarrollar a la marca estadounidense de forma exclusiva hasta 2037.

Hoy, Armando tiene dos hijos: una hija de 45 y otro hijo 37 años, los cuales le han dado 3 nietos.

 

“Fui jefe y supe mandar. Tuve más de 100 personas a mi cargo, de los cuales me aprendí todos sus nombres y como supe mandar también he aprendido a obedecer”, dice Corona Zarza.

El miembro de Starbucks con mayor edad en la empresa recomienda a sus compañeros más jóvenes que no falten al trabajo por asuntos de fiesta o por flojera.

Starbucks cuenta con 600 sucursales en el país y Alsea se ha comprometido a la apertura de al menos 50 sucursales de forma anual, las cuales se ubicarán en su gran mayoría en centros comerciales. La inversión proyectada es de 800 millones de pesos (mdp) para los próximos años, de los cuales un 80% serán destinados para nuevas aperturas, y el porcentaje restante para la remodelación de las tiendas existentes.

“Yo quiero estar activo, ya que me gusta”, dice Armando, quien trata de transmitir sus conocimientos a las nuevas generaciones.

Armando Corona no pasa desapercibido ni para Howard Schultz, ya que ha descubierto el secreto detrás de una taza de café servido por la marca de la sirena: la atención al cliente. “Siento bonito que los clientes le digan a Starbucks no me dejen ir y me piden que no me vaya otra vez”.

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