Estilo de Vida

Max Ernst, un vanguardista en su tiempo

El artista alemán fue una figura fundamental tanto en el movimiento dada como en el surrealismo.

22-04-2009, 5:00:00 PM

Un hombre como pocos, que buscaba hacerlo todo a través del arte. Una de las principales distinciones que hace de Max Ernst un personaje sobresaliente, es la de ser uno de los artistas más polifacéticos del siglo pasado. Se caracterizó por la utilización de una extraordinaria diversidad de técnicas, estilos y materiales.


Todo un vanguardista. Su nombre también tiene el privilegio de ostentar la etiqueta de creador o integrador de algunos de los principales movimientos de la vanguardia del arte en su época.


El Surrealismo y el Dadaísmo son movimientos que definen principalmente la obra o el concepto de lo que Ernst elabora y ofrece al público en su trabajo. El movimiento Dada que muestra un reflejo de la nada existente en la innovación artística del momento, aglutinó a muchos de los pintores de su época y también a los miembros de otras actividades culturales.


La peculiaridad de este autor de ir por delante de su época siempre, teniendo en cuenta su longevidad, le hacen destacar sobre otras figuras de su entorno, pero le unen a algunos de sus colegas y compañeros del momento. Aunque puede sorprender algunas colaboraciones en el campo de la cinematografía, con un marcado estilo del surrealismo que muestran la proximidad entre él y el Buñuel de Un perro andaluz, con el corto titulado Sueños que el dinero puede comprar (Dreams that money can buy), en el que Ernst participa bajo la dirección de Hans Richter el año 1947.


Audaz en su trabajo, en el concepto, pero también en el atrevimiento a enfrentarse a los poderes reales de la sociedad de los años 20 y 30 del siglo XX. Su entorno y su inquietud le sirven para acabar durante el inicio de la Segunda Guerra Mundial, previo a la invasión del país galo por parte de los nazis, en un campo de concentración francés, rodeado de miles de otros alemanes muchos de los cuales eran escritores y artistas.


A lo largo de su variada carrera artística, Ernst se caracterizó por ser un experimentador infatigable. En todas sus obras buscaba los medios ideales para expresar, en dos o tres dimensiones, el mundo extradimensional de los sueños y la imaginación.