Estilo de Vida

Maurice Broomfield, industrias de carne y hueso

Estilohoy.com te invita a conocer la propuesta de este fotógrafo que rescata el verdadero corazón del ruido atronador de una fábrica.

27-05-2009, 5:00:00 PM

Maurice Broomfield es un fotógrafo norteamericano que dejó el colegio a los 15 años para trabajar en una fábrica y así poder estudiar en las tardes en la Escuela de Artes Derby. Inspirado por los dramas de las empresas, se esforzó para expresar esta atmósfera con fotografías y dibujos.


Sus fotografías son conocidas a nivel mundial, han sido expuestas en museos de toda Europa, destacando la galería de Sir Paul Smith en Junio del 2000. En esa ocasión, Smith comentó que “las fotografias de Broomfield capturan la esencia de que lo que realmente sucede en el Reino Unido. Encuentran inspiración en la cotidianidad que ofrecen todos los dias de trabajo”.



Historicidad
Las fotografías de Broomfield ofrecen una perspectiva histórica de la fotografía industrial, de la industria británica en la década de 1950 y llevan consigo la opinión del artista respecto a una industria que ha evolucionado durante los últimos cien años.


Estilísticamente, Broomfield fue fuertemente influenciado por la década de 1920 y la evolución estética Neue Sachlichkeit (“Nueva Objetividad”), que surgió en Alemania como una alternativa a la estética modernista de pictorialismo.



La “Nueva Objetividad” ponía hincapié en el enfoque, fuerte composición, inusuales ángulos de cámara y uso dramático de la iluminación. Su moderna y vanguardista estética se considera ideal para la publicidad, la arquitectura y temas industriales.


En 1934, el fotógrafo alemán, Walter Nurnberg, llegó a Gran Bretaña con una cartera de impresiones tomadas en este estilo e influyó considerablemente en Maurice Broomfield. Sin embargo, su influencia no es puramente fotográfica. Su primer amor es la pintura, y su audaz uso del claroscuro evidentemente se debe tanto a artistas como Joseph Wright como a los principios estilísticos de la Nueva Objetividad.



Sus fotografías tiene una composición muy cuidada y a menudo, transmiten una sensación de tensión narrativa y dramática. Fue uno de los primeros fotógrafos de la industria en trabajar ampliamente en color como en blanco y negro, y consideraba que el uso del color creaba interés y efectos atmosféricos.



Por encima de todo, lo que es evidente en el trabajo de Broomfield es su capacidad de identificarse con los trabajadores. Pasar el tiempo con esas personas, conocerlos y saber qué hacen. No los considera esclavos anónimos de la maquinas industriales, sino que individuos dotados de la dignidad y la nobleza de la mano de obra.