Estilo de Vida

Los retos laborales ante el nuevo año

Estilohoy.com te invita a reflexionar y ser muy claro sobre tus metas, necesidades y expectativas de este periodo que inicia.

02-01-2011, 5:00:00 PM

Por Juan Elías Campos


El año nuevo representa para el empleado alegría y esperanza, el proyecto de vida es evaluado, se espera un aumento de salario y/o un ascenso de puesto; aunque en los últimos años de crisis económica, el año nuevo inspira incertidumbre y duda. Aparecen como fantasmas el recorte de personal, el incremento de impuestos no compensados con el aumento de sueldo, y se rompe la perspectiva existencial de una vida, que se vuelve más incómoda, pesada y angosta.


Ahora, el fin de año se vive con recelo, procurando demostrar ser útil en el espacio laboral y cuidando la plaza de trabajo, que se convierte en una consigna; la competencia en las vísperas del año nuevo pone en jaque los recursos psicológicos del empleado, y si esto se conjuga con la adquisición de deudas para solventar los gastos de la cena y brindis familiar, las compras compulsivas de vestido para la pareja y los hijos, etc., pareciera que la mejor salida es disfrutar el instante y desear que el año nuevo pinte mejor que el anterior.


El problema es que eso es una ilusión. El empleado se deja engañar con las necesidades y ofertas que las campañas publicitarias le ponen ante sí; la opción para asegurar la economía comprando a “12 o 18 meses sin intereses” es una falacia, pues eso implica que el año nuevo se comienza como se término el anterior: lleno de deudas. Y ahí no acaba, aún hay que vérselas con la famosa cuesta de enero ya que la inadecuada administración del aguinaldo prepara el camino hacia las enormes filas que se forman en las casas de préstamo y empeño. Este fenómeno se repite en los meses siguientes, el presupuesto se reajusta y apenas sale, se vive día a día esperando la llegada de un dinero extra que ya está destinado para un pago.


La situación no es sana. El empleado puede ser presa de una crisis de ansiedad provocada por el estrés de una vida que se hace más angosta, e impide la productividad laboral, se presenta cansancio, desgaste, mal sueño, etc., que combinados con una mala alimentación, darán como resultado dolor de cabeza, mal humor, presión arterial alta o baja, gastritis, colitis, etc.


¿Qué hacer? El empleado tendría que partir de un principio elemental: tener claridad en lo que quiere. Una mente despejada de duda puede ver qué es necesario para lograr aquello que se desea en el espacio laboral. Un pensamiento que no se pasa a la acción sólo exacerba el enojo y la frustración por tener o no tener, y cuando se recibe un bono económico, la euforia no permite pensar en el futuro, gastándolo en cualquier cosa.


La propuesta sería una cultura del ahorro, mejor administración de los recursos económicos y de los tiempos laborales. Si no se tiene claro que es lo que se quiere, las buenas intenciones sólo son eso, deseos mundanos que nunca se acaban.


El empleado necesita estar claro en estos tiempos de crisis. El cambio o crecimiento que se espera en la víspera del año nuevo puede lograrse si abrimos un espacio de reflexión al estar junto con los seres queridos. Los regalos importan, la convivencia consolida los vínculos afectivos, estrenar vestido resalta la belleza de los integrantes de la familia, y disfrutar un pavo acompañado de un buen vino es un gusto que el cuerpo necesita. Pero si no hay los recursos económicos tampoco pasa nada.


Este año no se tuvo, el otro quizá se tenga. Entonces el empleado podrá ver un poco más. La vida para el año nuevo puede planearse libre de deseos y deudas, de prisas y angustias, de euforia y enojo.


Los retos que se presagian en el año nuevo son impredecibles, no se está seguro de los cambios vertiginosos en los espacios laborales y económicos; la solución a esta situación es que el empleado esté preparado, que cuente con los recursos personales y económicos adecuados para afrontar las situaciones que están por venir, y mucho hará si tiene un manejo impecable del aguinaldo, comprando sólo lo necesario, dejando algún guardadito para lo que se pueda presentar: esto sólo es posible si se tiene claro qué es lo que se quiere en la vida.


Juan Elías Campos es psicoterapeuta psicocorporal, investigador de la UVM Hispano; asesor científico de Psicología y Educación Integral.


Psicología y Educación Integral A.C. es una institución que brinda servicios integrales en salud mental y educación, con el objetivo de promover y fomentar el desarrollo físico y psicológico (mental, social y emocional) del individuo, mediante la utilización y aplicación de teorías y técnicas de prevención, diagnóstico, intervención y rehabilitación educativa, psicológica y social.