Estilo de Vida

Los históricos caminos del vino en La Mancha

Esta ruta ofrece al viajero la oportunidad de descubrir sabores nuevos a través de la tierra que fue testigo de las andanzas de Don Quijote.

07-09-2010, 5:00:00 PM

Por su extensión, que abarca unas 190 mil hectáreas, a menudo se dice que La Mancha es el mayor viñedo del planeta, con una amplia variedad de vinos que van desde sus excelentes tintos hasta sus burbujeantes espumosos, sin olvidarnos de blancos y rosados de magnífica calidad.


La ruta está integrada por los municipios de Alcázar de San Juan, Pedro Muñoz, Socuéllamos, Tomelloso, Villarrobledo, Campo de Criptana y San Clemente, pueblos donde confluye una cultura vitivinícola arraigada desde una época ancestral.


La integran elementos tan distinguidos como un patrimonio artístico y paisajes únicos, además de una gastronomía popular con nombre propio.


Ya el gran Cervantes, de la mano de Don Quijote y Sancho, realiza un minucioso recorrido por las propuestas que ofrece la cocina popular “manchega”, nombrando “pistos, gachas, gazpachos de pastor, tiznaos, mojetes y ajo”. Por supuesto, todo acompañado con una buena copa del fermentado.


Pero eso no es todo, la ruta “Caminos del Vino” atesora un patrimonio histórico de diferentes épocas: restos arqueológicos del paleolítico, de la etapa de la romanización, construcciones medievales, edificios góticos y renacentistas lo conforman.


Además, cuenta con una gran diversidad de bodegas de tipo familiar, con gran tradición, pero dotadas con modernas infraestructuras. Cada una de ellas preparada para recibir y acoger al visitante que ama y disfruta los vinos.


La época ideal para visitar dichos parajes es entre los meses de septiembre y octubre, cuando las calles de estos pueblos se vuelven bulliciosas con fiestas como la Feria de los Sabores de la Tierra del Quijote, Semana Cervantina, Fiesta del Mayo Manchego, Fiestas Patronales de Nuestra Señora de Rus y la Feria del Vino de la Mancha.


Un extenso viaje por el mundo vitivinícola que vale la pena recorrer. Un recorrido para sentirse un verdadero Quijote.