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Estas son las claves ‘goleadoras’ que hicieron exitoso a Hugo Sánchez

Hugo Sánchez es considerado el mejor futbolista de México, pero su historia no es gratuita. El llamado “niño de oro” revela sus claves del éxito

31-05-2019, 8:04:07 AM
Hugo Sánchez

Es el mejor jugador mexicano de futbol soccer de todos los tiempos y uno de los mejores en la historia del balompié mundial, el mejor de la Concacaf; los títulos obtenidos a lo largo de su carrera profesional lo avalan: diez títulos de liga, cinco trofeos pichichi (al mejor goleador de la liga española), y una bota de oro (al mejor goleador en ligas europeas), por mencionar algunos a nivel internacional. Por sus logros, sus goles y su brillante trayectoria, forma parta ya del salón de la fama de la Federación Internacional de Fútbol (FIFA).

Pero no es una historia exitosa gratuita, el llamado “niño de oro”, aunque ahora está a punto de cumplir 61 años, contó en un evento del sector tecnológico mexicano los factores que lo llevaron a ser exitoso, eso que lo motivó a llegar más y más alto, a no rendirse ante las adversidades, a primero soñar que sí se puede triunfar, a atreverse y trabajar para lograrlo. Para ello además de mentalidad ganadora tiene una consigna que lo acompaña siempre: “Ser el mejor en todo”. Alto Nivel estuvo en el evento y comparte con sus lectores esta historia de un mexicano exitoso, que como dijo: Prefiere morir de pie, que vivir arrodillado.

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Hugo Sánchez
Cortesía Hugo Sánchez

Esto me marcó para toda la vida

“Todo inició porque nací en una familia de deportistas, mis hermanos mayores jugaron al fútbol, mi padre y mis hermanos fueron referencias indispensables. Ya de adolescente no jugaba otra cosa que no fuera futbol, era mi pasión. Pero en la casa había reglas, mi madre me dejó muy claro que si no hacía la tarea no salía a jugar, entonces llegaba de la escuela y la tarea era lo primero que hacía. Mis padres no me permitieron ir a las fuerzas básicas de Pumas hasta que terminara la primaria, de modo que jugaba en la calle, en la colonia Jardín Balbuena donde nací.

Hubo algo que me marcó para toda la vida: un sábado después de jugar entré a casa y mi papá jugaba dominó con sus compadres, al llegar me llamó y me sentó en sus piernas y mirando a sus compadres les preguntó ¿saben quién es este niño?, a lo que contestaron “pues tu hijo”, y mi padre les respondió “no, este niño va a ser el mejor jugador de la historia de México”, eso me hizo pensar y dentro de mi le dije a mi padre: “Ya verás como no te voy a fallar, voy a hacer todo lo posible para que no quedes mal con tus compadres”, por increíble que parezca esa fue una gran motivación, eso no se me quitó de la cabeza nunca más.

Pero también para triunfar había que tener vocación, dedicación y era necesaria una mentalidad triunfadora, de ello se encargó mi madre, ella me enseñó que siempre debemos ser el mejor en todo: el mejor hijo, el mejor alumno, el mejor hermano, el mejor novio, el mejor esposo, el mejor odontólogo, el mejor en todo. Eso tampoco salió de mi mente nunca más. Cuando mi madre firmaba las boletas de calificaciones, llenas de puros dieces, ponía una cara de felicidad que no se me olvidará jamás“.

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Hugo Sánchez
Cortesía Hugo Sánchez

Sacrificio, palabra que nunca utilizo; pasión es mejor

“La palabra sacrificio no la utilizo nunca, no me gusta, siempre he hecho lo que me gusta, por lo tanto, fue y es para mí un honor ser futbolista. Pero tampoco olvido los consejos de mis padres que me decían que el futbol podría acabarse en cualquier momento y por eso es que también estudié una carrera profesional. Cuando empecé a tomar más serio que nunca el futbol me propuse ser primero el mejor de la colonia, luego el mejor de la escuela, después el mejor de la ciudad, el mejor del país y el mejor del mundo, pero siempre con actitud, con pasión, con mentalidad triunfadora porque hacía lo que me gustaba, lo que me apasionaba y me apasiona hasta la fecha”.

Pelé, mi referencia futbolística

Cuando Pelé jugó el mundial de México en 1970 yo tenía 12 años y era para mí la referencia futbolística, lo fue desde entonces, todos queríamos ser como Pelé y en mi caso me hizo pensar qué es lo que tenía que hacer para ser como él. Recuerdo que mi hermano Horacio fue a una olimpiada representando a México y vi todo lo que sucedía alrededor, la cobertura de la prensa, por ejemplo, entonces pensé que yo también quería que me entrevistara la prensa, yo quería ser famoso y exitoso“.

Pele
Depositphotos Pelé

Ser visionario, otro factor

Hugo Sánchez mencionó en varias ocasiones durante su conferencia la forma en la que además de mentalidad tuvo visión para estar en el momento justo, o antes, y lograr atraer los reflectores además de destacar por sus cualidades. Fue el caso de su paso por San Diego Soccers, donde jugó porque en el futbol estadounidense estaban retirándose todos los futbolistas élite del momento, el caso de Pelé fue uno de los más notables, por lo que pensó que la prensa iba a estar muy atenta de esa incipiente liga.

También eligió ir a jugar a España en lugar de Inglaterra porque cuando llegó a ese país, en 1981, estaba por jugarse el mundial de futbol, un año después, una oportunidad más para mostrarse al mundo. Ser visionario es importante en la vida, no importa la actividad a la que te dediques.

Mis inicios en el fútbol español, muchas satisfacciones y también tuve los 3 peores meses de mi vida

La llegada al futbol español se pudo haber concretado desde 1980 pero tenía la convicción de terminar en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) su carrera de cirujano odontólogo, era también una promesa para sus padres. “Cuando tuve el título en mis manos se lo di a mis papás y les dije: palabra cumplida, ahora sí nos vemos”. Uno siempre debe cumplir lo que promete, la palabra empeñada es sagrada.

Hugo Sánchez en la UNAM
Especial

Mucho se ha comentado sobre sus primeros meses en España, fue cierto, pasó los peores 3 meses de su vida futbolística. “Sucede que cuando llego al Atlético de Madrid el entrenador que me había contratado se peleó con un jugador estrella del momento, Dirceu, y se les hizo más fácil correr al entrenador. El nuevo no me dejó jugar, no me quería, deseaba romper mi contrato y que me regresaran a Pumas, había llegado de préstamo con opción a compra. Fueron meses muy difíciles, querían quebrar mi resistencia física y mental, no me metían a jugar, o lo hacían cuando faltaban unos minutos para que terminara el partido, además la prensa empezó a atacarme mucho”.

“Pero el mal paso del equipo obligó a la directiva a recapacitar y a recontratar al entrenador corrido; parecía que jugaría nuevamente pero no fue así, antes tuve que tomar la decisión entre regresarme fracasado nuevamente al futbol mexicano o renunciar a la mitad de lo que ganaba para que firmaran mi contrato por el segundo año, elegí lo segundo, les dije que a México no regresaba hasta que triunfara, mi tesón era inquebrantable. Pocos saben, pero también tuve que pagar prácticamente de mi cartera mi traspaso al Atlético de Madrid, no había más opción para quedarme y triunfar”

“Pero empecé a jugar, empecé a producir, mis goles hacían ganar al equipo, aunque no lográbamos ganar títulos, entonces sucedió algo que iba a catapultar mi carrera”.

El Barcelona era mi opción, pero el destino tenía planes en Madrid

“Ya con el reconocimiento del medio futbolístico español, directivos del Barcelona se me acercaron y me plantearon una contratación para pasar a las filas del equipo, llegamos a un acuerdo verbal, quedamos en que me hablarían para darme la fecha de la firma del contrato. Sí me hablaron, pero para decirme que no iba a ser contratado porque el entrenador se había decidido por otro jugador, un sueco. Yo solo les dije que se iban a arrepentir porque el año siguiente les iba a costar el doble; así fue. El año siguiente se acercaron conmigo emisarios del Real Madrid y me ofrecieron un contrato irrechazable; recuerdo que unos días después me volvieron a llamar los directivos del Barcelona para ofrecerme un contrato, les recordé lo que había comentado 12 meses atrás”.

Hugo Sánchez en España
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El éxito se escribe con otras palabras

Todos saben lo que pasó en Real Madrid, solo puedo decirles que fue fruto del esfuerzo, la dedicación, la mentalidad triunfadora, la perseverancia, el sueño de ser alguien, el trabajo constante y la visión. Como dije, tener la convicción de ser el mejor en todo, pero no solamente pensarlo sino trabajar para lograrlo, y nunca rendirse, ni siquiera en los peores momentos, esa es la única manera de llegar el éxito“.

Así concluye su historia un mexicano exitoso, alguien que nunca se ha rendido y que prefiere morir de pie, que vivir arrodillado. El éxito llama una sola vez, pero cuando lo hace es necesario estar preparado para recibirlo, porque de lo contrario se va y ya no vuelve nunca más.

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