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Elisa Carrillo: la bailarina mexicana que conquistó Alemania

Su historia comenzó en Texcoco: Después de varios años de ensayar por más de 12 horas al día, Elisa Carrillo obtuvo una oportunidad que la llevaría a los mejores escenarios del mundo.

02-01-2018, 12:35:43 PM
Elisa Carrillo, bailarina mexicana, Primera bailarina

Elisa Carrillo, una de las más grandes bailarinas que ha tenido nuestro país, vivió el momento más difícil de su carrera profesional hace diez años debido a que tuvo que decidir entre dos opciones: permanecer en el Ballet de Stuttgart, en donde ya era solista y con muchas posibilidades de ser Primera Bailarina en poco tiempo, o emigrar a Berlín, lo que implicaba descender a demisolista, luchar para ascender a solista y soñar con ser Primera Bailarina. Se decantó por la segunda opción y, a los tres años, fue nombrada Primera Bailarina de la Ópera de Berlín.

La niña que soñaba con viajar

Elisa Carrillo Cabrera nació en Texcoco en 1981. Es la menor y única mujer entre cuatro hermanos varones. Sus padres, Miguel Carrillo y Elisa Cabrera, la inscribieron a una academia particular de ballet a los cuatro años. Su maestra notó su talento excepcional e instó a sus padres que la metieran a una escuela profesional. Es común que el entrenamiento para ser bailarina profesional comienza desde temprana edad y ella lo hizo a partir de los seis años.

A los nueve ingresó a la Escuela Nacional de Danza Clásica y Contemporánea del Instituto Nacional de Bellas Artes. De 1990 a 1997 estudió en la Escuela Nacional con jornadas de doce horas aproximadamente. El año que le cambió la vida fue 1996, cuando representó a esta institución en el Concurso Nacional de Danza y donde obtuvo la medalla de oro. Ese no fue el único premio. También se ganó una beca para estudiar en la English National Ballet School en Londres, Inglaterra. Tenía casi 15 años.

De niña, Elisa Carrillo soñaba con ser sobrecargo de aviación. Soñaba con viajar y aprender varios idiomas. Finalmente eso lo logró al ser una bailarina profesional de ballet, pero con un camino previo muy difícil. También habla cinco idiomas: español, inglés, alemán, ruso e italiano. Dos años después de graduarse en Londres, hizo sus prácticas en el Stuttgart Ballet, una importante compañía alemana de ballet, donde llegó a ser bailarina solista. Tenía diecinueve años, continuó preparándose y el Ministerio de Cultura de Alemania le otorgó el grado de Maestra de Ballet en conjunto con la John Cranko Schule durante 2003.

Unos años después se encontró ante la encrucijada de continuar ahí o volver a empezar, y así lo hizo en 2007, cuando se integró a al Staatsballett de Berlín. En ese momento “dio inicio una nueva etapa de mi vida y la realización de un sueño largamente anhelado”. En 2009 la eligieron para hacer el papel principal para una obra basada en el cuento clásico Blancanieves. Así se colocó como una estrella de ballet en el continente europeo. Es la primera mexicana en alcanzar este grado de reconocimiento.

Elisa Carrillo: “Cuando salgo a bailar, quien baila es México”

Elisa Carrillo ha vivido fuera de México más de la mitad de su vida, pero asegura estar pendiente de lo que ocurre en su país. Una muestra de ello, es el reconocimiento que ha hecho de figuras como Amalia Hernández que, al igual que ella, han representado a México en otros países. En 2010, la bailarina fue nombrada Embajadora de la Cultura por la Cámara de Diputados, en 2014 la Asamblea Legislativa del Distrito Federal le otorgó la Medalla al Mérito en Artes, y la Sala de Conciertos del Centro Cultural Mexiquense Bicentenario tiene su nombre. El ahora extinto Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) realizó hace unos años una gala en su honor, titulada “Elisa y Amigos”, en el Palacio de Bellas Artes.

Muchos de sus proyectos están relacionados con el país que la vio nacer. Por ejemplo, tiene planeado el montaje de la ópera Carmen y ha traído espectáculos con Elisa Carrillo Productions bajo la mano de renombrados directores artísticos como Vladimir Malakhov, Yuri Burlaka, Sergey Filin y Reid Anderson.

No solamente hace labor artística para México, sino que también preside una fundación que da becas de duración de un año a niñas y niños que deseen dedicarse al ballet. Al estar totalmente comprometida con la danza, Elisa creó en 2014 una fundación bajo su nombre que tiene la misión de apoyar, educar y proyectar al talento de los bailarines mexicanos.

Además de la Ciudad de México, Elisa Carrillo se ha presentado en numerosos lugares como Bangkok, Dubái, Jerusalén, Luxemburgo, París o Shanghái, y suele impartir clases en Alemania, Canadá, Estados Unidos y México. La también miembro del Consejo Internacional de Danza de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), fue reconocida como una de las cincuenta personalidades más importantes de la capital de Alemania, Berlín, durante 2011.

Se ha desempeñado como modelo para Sony y ha trabajado con fotógrafos como Dieter Blum, quien se hizo famoso por la serie de imágenes detrás de la marca Marlboro. En una entrevista que le hicieron para Líderes Mexicanos, Elisa Carillo afirma lo siguiente: “Soy alguien a quien le nace el interés por comprender a las personas y prodigarles afecto. Creo que este es uno de mis impulsos dominantes”.

Uno de sus aportes es la beca Elisa Carrillo con la que, según sus propias declaraciones, “puedo aportar y transmitir todo lo que he aprendido a los niños y a las nuevas generaciones, así como ser un enlace entre nuestro país y Europa”. Con 25 años de carrera, Forbes la incluyó en su listado de las cincuenta mujeres más poderosas de México.

 

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