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3 técnicas de lectura ágil para potenciar habilidades

Esta estrategia de lectura eleva tus capacidades como concentración, retención y conversación, y puede ser la base para incrementar tus conocimientos.

04-05-2017, 9:12:10 PM

En su libro John F. Kennedy, presidente, Hugh Sidey, quien fuera el periodista a cargo de la cobertura de la Casa Blanca durante casi 50 años, describe la habilidad del ex mandatario de Estados Unidos para “devorar”
reportes, libros y notas de prensa.

Kennedy fue uno de los primeros personajes públicos en aprender la lectura rápida, una técnica impulsada por la profesora Evelyn Wood en la década de 1960, y que ha encontrado en el estrés, el ajetreo cotidiano y la escasez de tiempo un nicho para abrirle paso al hábito de leer, y leer bien.

“Un obstáculo esencial para que las personas no incrementen sus conocimientos es la falta de tiempo, porque leen muy lento o muy mal. La
lectura rápida integra tres factores esenciales: los buenos hábitos, la
concentración y la retención
. Si uno de ellos falla, entonces todo el proceso
está mal”, dice Jaime Lara, director de la academia de lectura rápida Expertos
Lara
.

Según Lara, existen tres tipos de lectura: la de teatro, poesía y prosa. Es en este último tipo en el que se aplica la lectura ágil, y pueden ser documentos científicos, reportes, notas periodísticas, estadísticas, literatura e investigación.

Martín Arellano López, director nacional de la academia Técnicas Americanas, asegura que el objetivo de un programa de lectura rápidaráp que las personas desarrollen el potencial que tienen. Leer de 10 a 15 veces más rápido con una comprensión total y mejorar su capacidad de conversación, vocabulario y ortografía.

Fuera los malos hábitos

La gente lee, pero lee mal, aunque sea un profesor, un ejecutivo o un analista, asegura Arellano López, quien señala que el primer paso en un curso de lectura ágil es eliminar los malos hábitos arraigados desde niños.

El principal es la distracción. Cuando las personas leen suelen pensar en otras cosas, y al terminar se acuerdan más de lo que pensaban de lo que leyeron.

Otro mal hábito para Técnicas Americanas es el desperdicio
del campo de visión, que se reduce generalmente a uno o tres grados; también está el uso de la vocalización, pues muchos lectores piensan que es bueno leer en voz alta y eso está mal, incluso también está mal esa voz interna que repite las palabras de la lectura mientras se hace en silencio.

Te recomendamos leer: Cifras, razones e ideas para forjar el hábito de leer.

Conoce tu ojo

El segundo paso en los programas de técnicas de lecturalrápida consiste en realizar una terapia en los músculos oculares para independizar los sentidos.

“Quitamos el mal hábito y le enseñamos a las
personas a que desarrollen habilidades con el músculo ocular”: Martín Arellano
López.

El ojo tiene una capacidad que desconocemos y la desperdiciamos. Cuando juegas futbol no te metes inmediatamente a la cancha, sino que calientas para aflojar el músculo. Las primeras tres semanas, los cursos de lectura ágil enseñan a las personas a dar flexibilidad a su músculo ocular.

Jaime Lara señala que esta etapa tiene que ver con los primeros antecedentes de la lectura rápida, en la década de 1940, durante los entrenamientos de los pilotos que participaron en la Segunda Guerra Mundial.

“Se dieron cuenta que los pilotos cuando estaban en aviones de hélices no podían ver un punto y se preparaban, pero cuando surgen los aviones
supersónicos tenían menos tiempo para reaccionar, por lo que entrenaron su
vista para estar preparados. Fue un principio similar el ocupado en la lectura
rápida”, agrega.

Leer a la velocidad que piensas

La tercera fase del curso afina la comprensión de palabras, frases y párrafos. Esta etapa consiste en una serie de ejercicios para que las personas no lean de izquierda a derecha, sino de arriba abajo, que no lean a la
velocidad a la que hablan, sino a la velocidad a la que piensan.

En Técnicas Americanas esta etapa del curso es la más larga, lleva 12 semanas y al final, el estudiante leerá un aproximado de 1,800 palabras por minuto con un 80% de comprensión.

La cuarta etapa del proceso la llaman “Lectura de vida”, y se enfoca al tipo de lectura que hace cada uno de los participantes fuera del curso, dependiendo de su actividad diaria, en la que cada alumno utilizará
vocabularios y tecnicismos distintos. Al final de esta fase podrá leer hasta
2,000 palabras por minuto con 100% de comprensión.

¿Piensas que tienes buenos hábitos de lectura?

Preguntamos a los expertos sobre cuáles son los  peores hábitos para leer y que son más comunes. Esto fue lo que nos
dijeron:

Leer en el metro o el camión: El lugar en el que realices el ejercicio de la lectura debe tener buena iluminación, sin mucho ruido, y que no esté contaminado.

Leer antes de dormir: Es un mal hábito porque relaciona leer con dormir, y uno puede empezar a divagar. Se debe leer despierto.

Regresarte un párrafo: Según Expertos Lara, uno de los peores hábitos es que la gente lee y se regresa unas palabras atrás. Causa un desorden de ideas.

Según la última Encuesta Nacional de Lectura, los mexicanos leen en promedio 2.94 libros al año. Armín Gómez Barrios, profesor investigador del Departamento de Comunicación y Arte Digital del Tecnológico de Monterrey, campus Ciudad de México, considera que lo ideal es leer al menos 12 libros por año, es decir, uno por mes.

Con lectura rápida, el usuario puede leer un
libro de hasta 200 páginas en menos de 30 minutos.

¿En cuánto tiempo podrás lograr esto? Depende de la academia que elijas y tu disponibilidad de tiempo. Por ejemplo, el curso de Técnicas Americanas dura de tres a cuatro meses, con una hora de dedicación a la semana. Es presencial y los talleristas van al ritmo del usuario. El costo se determina después de una evaluación personalizada previa a la inscripción.

En el caso de Expertos Lara, el curso consta de nueve módulos, 70 horas en total, que se pueden distribuir según el tiempo del alumno. Cada módulo tiene un costo de 2,000 pesos.

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