Management

¿Mal jefe? Detéctelo

Preste atención a las características usuales de jefes que no se comunican bien con sus empleados ni logran buenos niveles de producción.

29-03-2010, 4:40:53 PM

¿Ha tenido un mal jefe? ¿Es usted uno de aquellos? Sin duda que personas poco idóneas para ocupar estos puestos abundan en muchas organizaciones, provocando ambientes de trabajo hostiles, trabajadores desmotivados y, por ende, menor productividad.

Publicaciones de universidades norteamericanas, por ejemplo, señalan que los equipos de trabajo dirigidos por “malos jefes” son 50% menos productivos y 44% menos rentables que aquellos que están bien conducidos.

Además, tan negativo puede ser el efecto de un mal jefe en los empleados, que un reciente estudio de la Universidad de Estocolmo en Suiza concluyó que los riesgos de angina, ataques cardiacos y muerte aumentan en personas que trabajan con superiores “de mala calidad”.

Por ello, Anna Nyberg, a cargo del Departamento de Ciencias de la Salud Pública del Instituto Karolinska, señala que mejorar las habilidades gerenciales, respecto a proveer a los trabajadores información, respaldo, potestad relacionada a las responsabilidades, claridad en las expectativas y retroalimentación, podría tener importantes efectos en la reducción del estrés de los subordinados y mejorar la salud en las empresas.

Pero, ¿cuáles son las características que definen a un mal jefe? Existe una serie de señales a las que se les debe prestar atención antes de integrarse a un nuevo empleo o, en caso que usted sea jefe, corregir a tiempo.

Por ejemplo, el portal de búsqueda de empleo, Monster, publica algunas de las tendencias que suelen presentar los jefes a los que los empleados califican como malos superiores.

· Complejo de superioridad

Se trata de jefes que miran a los trabajadores de arriba hacia abajo, en lugar de abajo hacia arriba. Cuando dan la mano al saludar, la otra persona puede percibir directamente el mensaje que este jefe envía: “soy más grande y mejor que tú”.

Aunque es algo muy sutil, es el equivalente a un comentario despectivo y no es una buena señal para los empleados. Será muy difícil florecer en ese ambiente de trabajo.

· Falta de respeto
Caben en este ítem aquellos superiores cuyos comportamientos no son profesionales, tales como no contestar mails, comenzar entrevistas tarde o detenerlas repentinamente sin pedir disculpas.

Esas “pequeñas grandes cosas” son el microcosmos de cómo es la persona.

· Nerviosismo excesivo
Hay jefes excesivamente nerviosos que terminan por contagiar a todo el equipo con su estrés.

¿Cómo notarlo? Comen rápida y constantemente, hablan demasiado a prisa y repiten  palabras como “bien, bien, bien” o “cuándo, cuándo, cuándo”.

· Expresión corporal defensiva
“Un jefe inseguro te verá como una amenaza si eres bueno en tu trabajo y usará su posición de poder para hacerte la vida compleja” dice Pamela Lenehan, presidente de Ridge Hill Consulting y autora del libro “Lo que no sabes y tu jefe no te dirá”.

Lenehan recomienda fijarse en si se mueve mucho en su silla, evita el contacto visual o si reacomoda papeles en su escritorio mientras se le habla.

· Motiva a través del miedo
Un mal jefe no confía en las motivaciones de los demás y utiliza métodos negativos de estimulación, tales como amenazas, humillaciones en público y comentarios sobre despidos.

· Mala actitud
“Si un entrevistador se ve en general falto de entusiasmo o sin interés por la compañía, debe tener cuidado”, advierte Donna Flagg, socia de la consultora de Recursos Humanos The Krysalis Group.

“Existen dos opciones claras; puede que esté teniendo un mal día o puede que sea un mal jefe”, dice la experta.

· Falta de confianza en los demás

Otra de las claras características de un mal jefe es que no confía en los demás-especialmente en sus subordinados directos- y lo demuestra.

En una entrevista de trabajo puede preguntar a quien será su potencial jefe acerca de los problemas de la empresa y cuáles son sus causas.

Si las respuestas consisten en culpar a otros seguramente se enfrenta a un jefe que se aleja del adjetivo “bueno”.

· Ensimismado

Las ideas de los jefes ensimismados parecen ser más importantes que el tratar de entender por un momento las ideas de sus empleados.

Además, cuando el trabajador le da una idea este tipo de jefe suele calificarla de mala y corregirla.

¿Qué hacer?
En el escenario de trabajar con un mal jefe, ¿sabe usted qué medidas adoptar para sobrellevar tal situación?

Ponga atención a estas acciones que podrían ayudarlo:

· Elabore informes regulares de progreso
Sobre una base regular (semanal, quincenal, mensual) siéntese con su jefe y póngalo al día sobre los proyectos. ¿El efecto? El desarrollo de la relación jefe / empleado, la cual, finalmente, hace que el trabajo juntos sea más armonioso.

· Ubíquese en el problema, no en el jefe

Tal vez, el jefe no es el problema, puede ser usted el que no pueda lograr que fluya una buena comunicación. No sea tímido para atraerlo cuando algo no va bien. Hablen las cosas y no lo tomen como si fuera un asunto personal.

· Trabaje para su jefe, no en su contra
Hacer el trabajo en conjunto va a hacer nacer la química entre usted y su gerente. Sea activo y déjele algún crédito por su propio trabajo bien hecho, en tanto él sepa de dónde viene.

· Pase por sobre su cabeza

Si nota que las cosas no van a ningún lado, entonces considere hablar con su supervisor. Ser productivo es mucho más importante que agradar a su jefe a costa de la compañía.

· Planee una reunión fuera de la oficina
¿Estuvo tratando de hablar con su jefe por dos minutos para hacerle saber de una nueva idea, pero él no tiene tiempo? Invítelo a tomar un trago rápido después del trabajo para discutir sobre algunas cosas.

Este encuentro le servirá para el doble propósito de mostrarle que se toma el trabajo en serio y que quiere mejorar la relación jefe / empleado.

· Renuncie o cambie de sector
Si las medidas anteriores no lo conducen a un buen resultado considere seriamente el pedir un cambio de sector en la empresa o sencillamente buscar una nueva compañía.

Al respecto, una encuesta de la consultora Gallup realizada entre más de un millón de empleados en todo el mundo señaló que la principal causa por la que se abandona un trabajo es el jefe, más allá de asuntos de dinero.

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