El riesgo de tener un trabajo inseguro

Planificar, prevenir y promover son aspectos claves para evitar accidentes laborales, la primera causa de incapacidad temporal en México.

11-11-2010, 1:41:23 PM

Los accidentes laborales son la primera causa de incapacidad temporal en México y representan 81% de los riesgos registrados en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Es un tema que afecta tanto al empleado como empleador y, además, perjudica el avance de la economía, porque afecta la productividad de la empresa.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) informó que cada día mueren en el orbe cerca de seis mil 300 personas como resultado de lesiones o enfermedades relacionadas con el trabajo. Esta cifra corresponde a más de 2.3 millones de muertes al año. Asimismo, cada año ocurren cerca de 337 millones de accidentes en el trabajo, que resultan en ausencias prolongadas.

El IMSS ha indicado que 62% de los accidentados laborales son hombres y 38% mujeres. Lo más preocupante es que los accidentes de trabajo ocurren en la edad productiva, de los 25 a 29 años, con antigüedad en el puesto de uno a cuatro años.

A su vez, para el organismo los empleos con mayor riesgo, desde el punto de vista de la prevención, son: cargadores, trabajadores de tiendas de autoservicio, operadores de máquinas y herramientas, oficinas, hospitales, hoteles y, en menor grado, los albañiles.

Ante este panorama, el llamado del organismo es claro: se deben cumplir las normas oficiales relacionadas con las medidas de seguridad e higiene que se deben implementar, tanto en maquinaria y equipos, como en las actividades que se realizan en los procesos productivos; además de reiterar la importancia de la participación del trabajador en la aptitud y en la actitud para prevenir accidentes.

Iniciativas de prevención

Las medidas van desde emitir procedimientos de trabajo seguro, capacitación a los trabajadores, inducción al puesto, tener información permanente y recurrente a los riesgos potenciales que se puedan presentar, otorgar equipo de protección al trabajador si se expone al ruido o a sustancias químicas, e instruirlo en su cuidado y mantenimiento, un elemento que contribuya a la protección.

Un encargado o responsable de la prevención de riesgos de una compañía tiene una labor que se puede resumir en tres pasos: planificar, prevenir y promover. Su objetivo más relevante es garantizar la integridad y la salud de los trabajadores en el ámbito laboral a través de la prevención. Para lograrlo debe establecer medidas y establecer planes de emergencia dentro de una empresa e impulsar normas de seguridad entre las personas.

Un especialista en este tema debe establecer precauciones necesarias para evitar riesgos laborales y para frenar las enfermedades derivadas de esos riesgos.  No se debe olvidar que en accidentes laborales se incluyen las complicaciones y molestias físicas derivadas de la actividad profesional.

Hay muchos lugares donde puede trabajar un profesional en prevención de riesgos, pero existen ciertas actividades donde su presencia se transforma en una imperiosa necesidad. Algunos de esos sectores son construcción, hospitales, industrias químicas, entre otros.

En definitiva, es clave recordar que un accidente de trabajo afecta tanto al empleado como al empleador. Por tal motivo, tanto la empresa como los trabajadores deben asumir la corresponsabilidad en que se proporcionan las medidas de seguridad y su cumplimiento, participar en las actividades de prevención, privilegiar la comunicación a través de folletos informativos o similares a los que se tienen para protección contra incendios y sismos, para prevenir estos accidentes.