Management

Detecta señales de violencia en la oficina

Identifica los indicios que pueden llevar a una persona a cometer actos violentos en el trabajo, para evitar que ocurra.

12-03-2012, 10:50:30 AM

¿Alguna vez te has enfrentado a chismes, gritos o un
ambiente de trabajo lleno de quejas? De acuerdo con Michael Staver, coach ejecutivo, todas
estas son señales de violencia laboral y que no se necesita recurrir a los golpes para ser consideraro un problema real. 

Según la Occupational Safety and Health Administration
(OSHA), los empleadores tienen la obligación de reconocer las señales que
demuestren la presencia de violencia en la oficina y ayudar a aquellos miembros
del equipo que puedan padecer lo que Staver califica como una enfermedad
crónica: estar enojados sin darle salida al malestar. 

El especialista señala en su libro “How to Defuse Anger and
Calm People Down
” que muchas veces la violencia toma formas más “tradicionales”
para expresarse y que no es necesario estallar y golpear a los compañeros para  generar un ambiente de trabajo violento.

Staver apunta que hay señales de alerta que cualquiera puede
detectar para evitar que un problema se complique y genere una auténtica
explosión de violencia. Un buen líder podría mantenerse atento a estos signos
para ayudar a sus colaboradores y reducir los grados de tensión.

De acuerdo con lo que escribió el especialista para un
artículo de Forbes, la violencia en el trabajo se rompe en tres etapas: un
evento inicial que desencadena la ira, la escalada de las emociones y la crisis
violenta.

A veces estos pasos se dan en rápida secuencia y otras tantas
se van acumulando a través de un largo tiempo. 
Por ello, el experto recomienda prestar especial atención a las
siguientes señales.

Exceso de quejas

Esta puede ser la primera muestra de que hay algo generando un
descontento fuerte en un compañero o equipo que podría desencadenar una crisis
mayor, sobre todo si la persona en cuestión por lo regular se muestra contenta
con su trabajo.

Ensimismamiento

Cuando un trabajador se encierra y aleja del resto del
mundo, pero antes no lo hacía, demuestra que puede estar teniendo problemas
para manejar una emoción fuerte.

Cambios drásticos de conducta

Es conveniente estar muy atento si tienes un compañero que
por lo general es introvertido y de repente empieza a bromear o por el contrario,
alguien muy sociable empieza a guardar silencio. Esto podría ser muestra de que algo en su vida lo está
afectando mucho.

Patrones obsesivos en las conversaciones

Hay que estar alerta cuando un compañero empieza a
despotricar contra las injusticias de la oficina o ese compañero que siempre se
sale con la suya, pero lo hace en un volumen que sea fuera de lo normal.

Exigencias poco razonables

Cuando un trabajador se impacienta y exige una respuesta
inmediata, aun cuando sabe que una tarea toma tiempo, puede ser un buen momento
para tener una charla sobre lo que le genera estrés y cómo puedes ayudar a
manejarlo.

Insultos personales

Cuando un colaborador empieza a faltar el respeto de forma
personal y los ataques verbales se hacen más agresivos, puedes estar seguro de
que está llegando al límite de la escalada de emociones.

Amenazas

Una vez que se llega a este punto, se entra en los límites
de la tercera fase de violencia laboral de Staver.  Puede parecer lógico, pero el especialista
dice que muchos empleadores prefieren ignorar este tipo de señales. Muchas
veces cuando una persona trata de intimidar a otra con este tipo de ultimátum
es porque ya lleva tiempo pensando en qué
hacer y cómo lograrlo.

 El especialista
señala que cuando un compañero esta enojado lo mejor es no contradecirlo y
escuchar con alma todas las quejas que tenga. Se puede sentir empatía y validar
los sentimientos de alguien sin estar de acuerdo con él.

Evita decirle que se calme porque eso sólo podría incrementar
su enfado, mejor dale algunas sugerencias de cómo solucionar el problema  y trata de apartarlo de la multitud.

Sin embargo, si las amenazas del compañero parecen
particularmente nocivas, lo mejor es avisar a las personas de Recursos Humanos
de la empresa, ellos están capacitados para hacer frente a estas situaciones.

¿Qué harías tú para calmar a un compañero molesto? ¿Alguna
vez te has recibido malos tratos de tus colaboradores?

Para saber más:

10 maneras de hacer tu trabajo más saludable

Mobbing, un problema de productividad

Boreout: aburridos en la oficina

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