Management

Cómo hacer que tus empleados te amen

Muchas veces los gerentes evitan los conflictos para así agradar a sus subordinados, pero expertos indican que irónicamente esto genera más desagrado.

19-12-2011, 7:42:02 AM

Cualquiera puede ser jefe que mande, pero pocos puedes ser
un buen líder que inspire. La especialista en managment Alison Green de US News
apunta que aquellos jefes que logran despertar afecto entre sus subordinados,
logran tener equipos, más productivos, leales y entregados.

Sin embargo, como dice el dicho “Nadie es monedita de oro
para caerle bien a todos”, por lo que si eres gerente o manager tendrás que
hacer un esfuerzo extra para lograr el aprecio de las personas a tu cargo.

Por su parte, el autor David Jacobson señala que lograr el
aprecio de las personas que diriges se basa en dejarlos quejarse, capacitarlos,
compartir los triunfos, relajar un poco las reglas (sobre todo con la
Generación Y
) y darles las herramientas para tener una vida sana (buena comida,
seguros médicos, métodos de esparcimiento, etcétera).

En acciones más enfocadas a la gestión, Green apunta
que existen 10 acciones específicas que los jefes pueden tomar para lograr que
sus empleados los quieran y los apoyen incondicionalmente.

1. No seas un cretino: parece obvio, pero muchos jefes
olvidan que gritar, ofender, desquitarse de los problemas con otros y regañar
públicamente no son señales de una buena gestión de personal. Cuando las
personas se sienten ofendidas de manera personal, evitan dar más de lo
requerido para evitar .exponerse. Y no hay mejor manera para perder la lealtad
de tu equipo que hacerlo sentir poco valiosos.

2. Se razonable: está bien tener altas expectativas de tu
equipo y tener confianza en sus capacidades especiales, pero eso no significa
que puedas pedirles lo verdaderamente imposible. No puedes .exigirle a tu equipo
tener proyectos terminados antes de una fecha real o que trabajen más allá de
las horas estipuladas por su contrato cuando se trata de tareas que pueden
esperar sin problema.

3. Mantén tu palabra: haz lo que dices que vas a hacer, en
el tiempo prometido ya sea con proyectos con tu equipo u otros departamentos.
Se responsivo y dale una respuesta
alcanzable de proyectos, y dale
seguimiento a las consultas que te hagan tus subalternos.

4. Respeto: es fundamental que tu personal se sienta valorado
y actúa en maneras que demuestren que te preocupas por su calidad de vida. No
subestimes el impacto que tiene el asegurarse que tu buenos empleados sepan que
son buenos.

5. Pide retroalimentación: pide opinión de las cosas más
importantes, desde qué le pareció el evento de la semana pasada hasta sobre qué
puedes hacer para mejorar su vida y hacer su trabajo más fácil. Los buenos
gerentes saben que sus empleados tienen una perspectiva diferente del trabajo
del día a día, por lo que deben aprovechar su conocimiento sobre las pequeñas
cosas que hacen funcionar tu negocio.

6. Mantente enfocado en los resultados: no impongas reglas
sólo por el hecho de tenerlas, más bien asegúrate que cada norma tiene una
relación real con el trabajo del día a día. Esta bien romper las reglas de vez
en cuando si tienen un impacto positivo en el largo plazo.

7. Qué necesita tu empleado: es indispensable que saber qué
es lo que tus subalternos necesitan para .desempeñar su labor para ayudarlos a
conseguirlo. Esto puede ser desde equipo, entrenamiento, más mano de obra,
asesoramiento, talleres, comentarios más específicos sobre su trabajo,
etcétera.

8. No evites tomar decisiones difíciles: como jefe, tu
trabajo consiste en resolver problemas, no evitarlos. Eso significa que habrá
momentos donde tendrás que tener conversaciones difíciles, tomar decisiones
impopulares y hacer cumplir las reglas. Irónicamente, los gerentes que evitan
las confrontaciones suelen hacerlo para evitar molestar a sus empleados, pero
su falta de carácter suele causar más mayores problemas.

9. Se honesto respecto a los problemas de productividad: este
tipo de conversaciones no es agradable, peor es mucho peor cuando el empleado
siente que no le importa lo suficiente a su jefe como para recibir retroalimentación
de su labor. Debes dar este tipo de feedback incluso si consideras que este
tipo de diálogo no dará resultado, ya que puede ser que estés subestimando a tu
empleado o tal vez para que empiece a buscar otras opciones de trabajo. Si un
gerente tiene quejas o inquietudes acerca de un empleado y el empleado no lo
sabe, el problema es por lo menos tanto como con el gerente con el empleado.

10. No asumas saber todo lo que está pasando: siempre tienes
que hacer preguntas para conocer realmente el estado de “salud” de tu
equipo.  Pregúntales a tus subalternos
cosas como qué tan satisfechos están, cómo es su trabajo, qué podría mejorar su
calidad de vida, qué parte de su trabajo se les dificulta, cuáles son sus
objetivos a corto, mediano y largo plazo, etcétera.  Recuerda que muchas personas temen hablar con
franqueza e iniciar la conversación puede elevar su autoestima.

Respecto a medidas más específicas y de aplicación diaria Amy Mae Elliot del sitio Mashable describe que para lograr el “amor incondicional” de tu departamento debes:

*Desbloquear las redes sociales: un estudio de la Universidad de Melbourne señala que esto los hace 9% más productivos.

*Liberar las opciones de navegador: las personas gustan de elegir personalemente entre usar IExplorer, Chrome, Opera, Safari, Firefox, etcétera.

*Incluirlos en la estrategia digital de la empresa a través de las redes sociales, la página web y la nube.

 

¿Qué otras medidas se te ocurren para apreciar más a tu jefe?

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