EmprendedorHistorias

Laudrive, la app mexicana que quiere brindar seguridad a las mujeres

Laudrive es una aplicación desarrollada en México, la cual ofrece servicios de transportación especializados en mujeres, con el fin de brindarles seguridad.

03-10-2017, 8:50:29 AM
Laudrive.
Especial. Laudrive.

La confianza y la seguridad se han vuelto dos conceptos que se alejan rápidamente de las Apps de transporte, principalmente para las mujeres que utilizan este tipo de servicios.

El caso de Mara Castilla, en Puebla, despertó no sólo la indignación, sino una ola de cuestionamientos respecto al uso de las plataformas que, en algún momento, vendieron como sus principales diferenciales el servicio y la seguridad.

Sin embargo, el dilema no es nuevo para Luis Fernando Montes de Oca, un emprendedor que desde hace dos años estudia la confiabilidad en el contexto de las principales apps de transporte.

“Nos preguntamos, en un principio, por qué había tan pocas conductoras en Uber o Cabify, si parecían buenas opciones de ingresos”, cuenta el creador de Laudrive, la primera app de mujeres y para mujeres.

“Hicimos unas encuestas, les preguntamos a varias mujeres por qué no entrarían a estas plataformas, y nos dijeron que no se animaban porque se sentían en riesgo o expuestas”.

Montes de Oca había identificado entonces un problema o, más bien, una oportunidad de emprendimiento.

Durante dos años, Laudrive se incubó en el Tec de Monterrey, de donde Montes de Oca es egresado, con la finalidad de crear una propuesta de confianza tanto para conductoras como para usuarias.

Armonía en el transporte

Laudrive toma su nombre del laúd, el instrumento de origen árabe que también es símbolo de armonía. Y ese es, precisamente, el valor agregado de esta iniciativa, explica su creador.

“A nuestras conductoras les decimos “laudys”, porque queremos quitar ese estigma del chofer. En Laudrive participan mujeres que les guste manejar y ganar dinero, que se conectan dos o tres horas o más, y que pueden aprovechar el tiempo para brindar seguridad a otras mujeres”, detalla Montes de Oca.

La app arrancó operaciones en marzo dentro del sistema Android y en julio pasado llegó a iPhone. Por el momento, sólo trabaja en la Ciudad de México, aunque los planes de expansión ya están en la agenda de enero de 2018.

El servicio sólo está a disposición de mujeres, con la intención de generar un ambiente único de confianza para las dos partes: conductoras y usuarias.

Debido a esto, el costo del pasaje es más alto que en las aplicaciones tradicionales. Alrededor de un 10 a 15% más caro, dependiendo de la distancia y el tiempo.

“En realidad, no hemos tenido ningún problema con los precios, porque nosotros lo que ofrecemos es esa confianza que se genera en el auto, y que sólo sucede con dos mujeres. Las tarifas nos parecen algo justo para usuarias y conductoras”, subraya el emprendedor.

De acuerdo con la app, ya son cerca de 800 las conductoras registradas, quienes generan en total unos mil 400 a dos mil viajes semanales. El número podría parecer bajo, pero resulta una cifra importante para una aplicación con seis meses de vida.

“Hasta ahora hemos crecido a doble dígito al mes, y se aceleró durante las semanas en las que surgió el caso de Mara”, dice Montes de Oca, y luego cuenta que México no es el único país en el que las mujeres se sienten tan inseguras en un taxi como en un Uber o Cabify, sino que es una constante que no respeta nacionalidades.

“Nos han hablado de España, de Colombia, de Costa Rica y de Estados Unidos, en parte porque la noticia de Puebla tuvo resonancia internacional y también porque la desconfianza de las mujeres en el transporte es un tema común también en esos países”.

El hecho de contar con mujeres como operadoras de la app no implica que Laudrive baje la guardia con respecto a las medidas de certificación.

Montes de Oca explica que quienes ingresan a trabajar a la aplicación deben cumplir con exámenes de certificación, psicométricos y entrevistas personales para reconocer qué tanto están relacionadas con el servicio al cliente.

De igual forma, Laudrive aplica exámenes antidoping de forma aleatoria y genera filtros cada seis meses para mantener los estándares de confiabilidad.

Aunado a esto, la empresa genera un ambiente de convivencia entre las “laudys”, pues un día al mes ofrecen cursos y capacitaciones sin ningún costo.

“Queremos que ellas sepan que no sólo las apoyamos con ingresos, sino que cuentan con las oficinas para tomar cursos o desarrollarse en otras áreas”, enfatiza el emprendedor.

Laudrive entendió que no hay nada como la seguridad para conquistar al público femenino, y más cuando se trata de un servicio de transporte.

La muerte de Mara Castilla, un duro golpe para las apps de movilidad

Relacionadas

Comentarios