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Qué son las reglas de origen y por qué México debe pelearlas con EU

Las reglas de origen han sido decisivas para todo exportador que busque acceder a las preferencias arancelarias y así hacer llegar sus productos eficientemente a los otros países miembros del TLCAN.

11-09-2017, 5:18:04 PM
hecho en mexico

“Exitosa” o “con coincidencias, pero sin acuerdos”, así es como se calificó la segunda ronda de negociaciones del TLCAN. Sin duda, y a pesar del acuerdo de las autoridades de los tres países de negociar de manera confidencial, acelerada e integral para concluir en 2017; estas valoraciones orillan a más de uno a cuestionarse sobre el verdadero rumbo que tomarán las relaciones comerciales entre Estados Unidos, México y Canadá.

En esta segunda ronda se puso sobre la mesa, la revisión de las denominadas “reglas de origen”, uno de los temas de mayor preocupación de nuestros vecinos del norte. Y no es para menos, ya que, desde los inicios del TLCAN, han sido decisivas para todo exportador que busque acceder a las preferencias arancelarias y así hacer llegar sus productos eficientemente a los otros países miembros del Tratado.

Estas reglas son las que determinan la posibilidad de que los bienes que se vendan tengan acceso o no a un arancel preferencial, que incluso puede ser cero. De hecho, hay una enorme cantidad de fracciones arancelarias que fueron desgravadas inmediatamente o con algún periodo de transición en su totalidad. Por ello, y ante su trascendencia operativa y económica, se presentan algunos cuestionamientos:

¿Qué pasaría si no existieran las reglas de origen?

De no existir las reglas de origen, se podrían vulnerar los principios bajo los cuales se conceden aranceles preferenciales, es decir, un producto de otra zona, por el mero hecho de pasar por uno de los países miembros de TLCAN, se convertiría en originario de esa región. A esta operación de mero transporte se le conoce como transshipments o transembarques. Las reglas de origen evitan que esa práctica se pueda realizar pues no involucra una real participación de factores económicos en la región.

¿Cuáles son las principales variantes?

Existen muchas reglas de origen, y las mismas se aplican en forma distintiva a nivel de cada fracción arancelaria. Entre las más relevantes y generalmente aplicables están las siguientes:

  • De contenido regional: El bien o producto a exportar de uno de los países miembros a otro, debe cumplir con la regla de origen respectiva en cada sector, por ejemplo, en el automotriz es del 62.5%. De esta forma, para que un producto automotriz sea considerado como originario para ser vendido dentro del territorio del TLCAN, debe comprobar una composición material de bienes generados en la región y que en suma lleguen por lo menos a dicho porcentaje. Si el contenido regional resulta menor a éste, no se tiene derecho al arancel preferencial.
  • Salto de fracción arancelaria: Aquellos insumos provenientes de otras regiones que son importados a un país miembro, y ahí sometidos a un proceso de manufactura o de transformación que genera un producto distinto con una fracción arancelaria nueva, lo que entonces provoca que sea considerado como originario.

¿Cómo repercute un incremento en las reglas de origen?

Dado el nivel de secrecía acordado, aún se desconoce gran parte de las propuestas de cada gobierno; sin embargo, se desprenden comentarios en que tanto Estados Unidos como Canadá, estarían proponiendo elevar los valores asignados en contenido regional (particularmente en temas automotrices), lo cual de concretarse puede generar las siguientes consecuencias:

  • De elevarse sin un estudio que permita conocer la posibilidad y velocidad para desarrollar proveeduría adicional que supla importaciones (en calidad y precio) provenientes de otros lugares, se limitaría la competitividad industrial (al encarecer los productos o no permitir trato arancelario preferencial), al tiempo que entorpecería la expansión de productos a un rango internacional.
  • Forzaría a estos productores a intentar identificar proveedores que les permitan alcanzar la meta del valor regional de insumos hasta ahora no producidos en la región (con la calidad y precio óptimos), provocando entonces un problema en el suministro de los mejores insumos correspondientes, situación que distorsionaría la calidad y competitividad de los productores de las naciones pertenecientes al TLCAN frente a aquéllos de otras latitudes.
  • También daría como resultado un incremento en los precios, dada la urgencia de encontrar proveedores, sin la oportunidad de delimitarlos previamente. Esto lesionaría las ventas de los fabricantes en la región que no podrían competir en calidad y precio con quienes no tuvieron que artificialmente incorporar insumos caros o malos en sus productos.

Ante esta amenaza a la estabilidad de la competitividad industrial, México deberá hacer un análisis extenuante que le permita aportar datos duros a sus participaciones y que corroboren que estas demandas, más allá de incentivar argumentos políticos falaces (como pretender estabilizar déficits comerciales), podrían generar un desbalance para las tres naciones que perjudicaría la esencia y la base del TLCAN. Sólo así, negociadores, representantes de nuestro país, podrán avalar una restructuración idónea para temas tan complejos como las reglas de origen en un abanico de instrumentos que en su conjunto son los que determinan si el TLCAN puede seguir siendo el promotor de un crecimiento económico sostenido en la región, y no un instrumento para vindicar objetivos políticos que poco o nada tienen que ver con un tratado comercial. No podemos caer en ese juego perverso de apartarse de las reglas técnicas que son las únicas permisibles en un acuerdo de contenido económico.

Contacto:
Twitter: @HoganLovellsMX
Sitio web: Hogan Lovells

Juan Francisco Torres Landa R. es socio director de Hogan Lovells México

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