Elecciones 2018

Las 5 reglas (con trampas incluidas) que rigen el bombardeo de spots

Ármate de paciencia, desde este jueves inicia el tsunami de spots de candidatos y partidos. Serán 59 millones de piezas promocionales que se transmitirán en radio y televisión.

14-12-2017, 6:00:09 AM
spots anaya, meade y amlo

Llegó la hora de la promoción político-electoral, sí, esa que con recursos públicos nos inunda -al menos cada tres años- con millones de spots en radio y televisión de los candidatos y partidos que medirán sus fuerzas el 1 de julio de 2018.

Sin embargo hay algunos cambios que debemos tomar en cuenta, y como parte de ellos, los tres aspirantes más sólidos a la Presidencia no pueden aparecer en el bombardeo de spots.

El tsunami de comerciales esta vez suma 59 millones de piezas a las que se deberán agregar, en las entidades federativas, las campañas de los contendientes a puestos locales, como es el caso de nueve estados que tendrán elecciones a gobernador el mismo día de los comicios federales.

La forma en la que se determina el número de promocionales para cada instituto político, y las distintas etapas por las que deben pasar sus abanderados a puestos de elección de popular, forman parte de las peculiaridades del intrincado sistema electoral mexicano.

Por eso, para que no pierdas el rumbo, a continuación te damos los cinco puntos más importantes del arranque de las campañas en los medios de comunicación.

1. Tres etapas y un solo propósito

Los spots a los que tienen derecho los partidos y candidatos se emitirán en radio y televisión en tres distintas fases: precampañas, intercampañas, y campañas.

Como su nombre lo indica, la primera etapa es la que corresponde a la promoción de los precandidatos, justo esa es la que da comienzo este jueves 14 de diciembre para concluir el próximo 11 de febrero. En este periodo, radioescuchas y televidentes podremos ser testigos de la emisión de 17.9 millones de comerciales partidistas.

El segundo lapso iniciará el 12 de febrero de 2018 y concluirá el 29 de marzo, aquí la emisión de promocionales sumará 13.7 millones de anuncios. Para la tercera fase, que irá del 30 de marzo al 27 de junio del próximo año, corresponden 26.9 millones de spots, de acuerdo con información del Instituto Nacional Electoral (INE).

2. Habrá “ghostbusters” electorales

En las precampañas que dan comienzo este jueves no se permitirá la promoción de precandidatos fantasma, es decir, personas que son utilizadas por los partidos políticos para simular que existe una contienda interna de precandidatos, aunque en realidad el ungido para el puesto ya está determinado de antemano.

De igual forma, los precandidatos únicos no pueden hacer uso de estos comerciales, de acuerdo con los artículos 226 y 227 de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales, y la jurisprudencia obligatoria del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).

Esos numerales establecen que los partidos harán uso del tiempo oficial en radio y televisión, “para la difusión de sus procesos de selección interna de candidatos a cargos de elección popular”. En tanto que “los precandidatos, debidamente registrados, podrán acceder a radio y televisión exclusivamente a través del tiempo que corresponda en dichos medios al partido político”.

¿Pero qué sucede si no hay precandidatos (en plural, como lo dice la norma), sino solo un aspirante a la candidatura de un partido o coalición? El Tribunal Electoral ya respondió a esa pregunta con dos jurisprudencias obligatorias emitidas en 2016.

En la jurisprudencia 32/2016 de la Sala Superior del TEPJF se aclara que el precandidato único “puede interactuar con la militancia de su partido político, siempre y cuando no incurra en actos anticipados de campaña”. A su vez, estos últimos son definidos en la tesis 2/2016, también obligatoria.

“El objetivo de la propaganda de precampaña es que el postulante consiga el apoyo hacia el interior del partido político, para de esta manera convertirse en su candidato”. Por ende, “cuando el contenido de la propaganda de precampaña exceda el ámbito del proceso interno del partido político del que se trate, será susceptible de configurar actos anticipados de campaña”, dice la jurisprudencia.

Por ende, los precandidatos únicos no pueden aparecer en los spots de precampañas, pues estos se transmiten a todos los ciudadanos, y no solo a los militantes de los partidos. Hasta el momento, tanto Ricardo Anaya, Andrés Manuel López Obrador, y José Antonio Meade, son precandidatos únicos.

Pese a esta prohibición, desde este jueves el Partido Revolucionario Institucional (PRI) promueve a su precandidato único en dos spots de precampaña. Al respecto, el Instituto Nacional Electoral informó que esos comerciales no serán eliminados, a menos que exista una queja específica de algún partido.

Así mismo, la oposición al PRI también puede acudir al Tribunal Electoral para que se eliminen dichos promocionales, donde aparece José Antonio Meade. De hecho, el TEPJF también es la autoridad encargada de cazar a los posibles contendientes fantasma, pues las precampañas y sus correspondientes promocionales solo están diseñados para los institutos políticos que tendrán procesos de elección internos.

No obstante, los partidos políticos sí tendrán spots en los medios de comunicación, solo que en estos no debe mencionarse a ningún precandidato único.

3. Un pastel con 41 millones de rebanadas

Los tiempos oficiales en radio y televisión que serán utilizados por los partidos políticos se distribuirán de la siguiente forma en la tres etapas del proceso electoral: El Partido Revolucionario Institucional podrá emitir 9.3 millones de spots, Acción Nacional contará con 7.2 millones, en tanto que el Partido de la Revolución Democrática tendrá 4.6 millones de comerciales.

A su vez, Morena tiene derecho a 3.9 millones de spots; el Verde Ecologista de México 3.6 millones, Movimiento Ciudadano 3.4 millones, mientras que Nueva Alianza, Encuentro Social y el Partido del Trabajo se repartirán 2.7, 2.6 y 2.5 millones de promocionales, respectivamente.

Como en estos comicios se pondrán a prueba en todo el país diversos candidatos independientes, a estos les reservaron la emisión de 690,642 comerciales. El resto de los spots que completan el total de 59 millones serán utilizados por el INE para promocionar el voto.

4. Indigestión mediática

El 1 de julio de 2018, los ciudadanos acudiremos a las urnas para elegir 629 representantes populares a nivel federal, a estos se añaden otras 1,897 plazas vacantes en los estados.

Entre estos números destacan, además de la elección presidencial, los comicios para elegir 500 diputados federales, 128 senadores, ocho gobernadores, 1,595 alcaldes y 972 diputados locales.

Si dividimos los 41 millones de spots que les corresponden a los partidos políticos y a sus candidatos entre los 629 puestos que se votarán a nivel federal, el resultado es la emisión de 65,182 comerciales por cada uno de los representantes que elegiremos, esto sin contar la exposición mediática a la que serán sometidos los habitantes de los estados que también llevarán a cabo sus propios comicios.

5. El sinuoso camino de los spots

El actual modelo de comunicación entre los partidos políticos y los ciudadanos se creó con la reforma electoral de 2007. De manera específica, a partir del 13 de noviembre de ese año, los partidos políticos tiene prohíbo contratar por su cuenta propaganda en radio y televisión.

Desde entonces, son las autoridades electorales las que distribuyen -entre partidos y candidatos- los tiempos oficiales del Estado en el espectro radiotelevisivo. La finalidad que se persigue es la emisión equitativa de mensajes políticos, de acuerdo con los votos recibidos por cada partido.

De esta forma, cada instituto político crea sus comerciales, por sí mismo o contratando a alguna empresa, luego se los entrega al Instituto Nacional Electoral, que finalmente los envía a los medios de comunicación para que sean transmitidos, de acuerdo con la distribución realizada previamente por esa autoridad.

El resultado de estas medidas ha sido la sobreexposición de los ciudadanos a millones de spots, lo que no necesariamente implica que estemos mejor informados sobre las propuestas de los candidatos.