Estilo de Vida

La verdad sobre las etiquetas de la comida

Te invitamos a descubrir algunos de los significados reales detrás de frases como “reducido en grasas”, “bajo en azúcar” o “light”.

02-03-2011, 5:00:00 PM

“Reducido en grasas”, “bajo en azúcares”, “con ingredientes naturales”. Apostamos que muchas veces compras productos basándote en lo que dice la etiqueta o el empaque del artículo, y que cuando ves este tipo de “advertencias”, te sientes más seguro de que aquello que tienes en las manos es la opción más sana.


Pero estas frases no siempre ofrecen la verdad o significan literalmente lo que dicen.


Joana Golub, nutriologa de la publicación Runners World, nos ayuda a expandir nuestro conocimiento sobre el tema.


Comencemos con la etiqueta más común: “hecho con productos naturales”. De acuerdo con el Departamento de Agricultura de Estados Unidos, un producto se puede clasificar como “natural”, cuando ha sido procesado químicamente en un grado mínimo, pero esto no quiere decir que sea saludable pues es posible que contenga altos niveles de sodio o grasa saturada.


La etiqueta que sigue: “reducido en grasas”.


Muchos deportistas, especialmente corredores, compran productos “bajos en grasa” pensando que así mantendrán su nivel en la raya. Pero detrás de estos productos hay un hecho un tanto extraño y engañoso: al manufacturarlos,  las compañías tienen que añadir una gran cantidad de azúcar para lograr bajar el contenido de grasa, lo cual resulta entonces, en prácticamente lo mismo que si eligiéramos la versión original.


La recomendación en este caso, es comprar el producto “normal” y reducir la cantidad que consumamos a la mitad.


Otro término confuso es “light”.


Esta palabra puede esconder diferentes significados. A veces quiere decir que el producto tiene un menor contenido de grasa que un producto similar. Pero puede que también signifique que el color de un producto  es más ligero que el del otro. Por ejemplo el aceite de oliva light tiene la misma cantidad de calorías que sus variedades más oscuras.


Y por último, otro término que genera confusión es “libre de colesterol”.


Generalmente verás estas etiquetas en comida como pan y dulces. Un producto puede ser etiquetado como “libre de colesterol” mientras tenga menos de 2 miligramos de éste por cada porción. 


Pero lo más probable es que el producto en cuestión nunca tuvo colesterol, a excepción de la leche o huevos.  Recuerda: el colesterol proviene sólo de productos animales. 


Conclusión precisa y concreta: la próxima vez que vayas al súper mercado, ten en cuenta estos términos y usa tu criterio al momento de elegir.