Opinión

La reforma fiscal de Trump es el “Grinch” que nos robó la Navidad

La reforma fiscal en EU llega en el peor momento para México, ya que la reducción de impuestos en el país vecino del norte propiciara perdidas en inversiones y una menor competitividad tributaria.

27-12-2017, 9:38:15 AM
Donald Trump y la reforma fiscal
Reuters. Donald Trump y la reforma fiscal

Desde los primeros días del mes de diciembre, ya hacía referencia en la edición impresa de la revista Alto Nivel sobre la enorme posibilidad que la Cámara de Representantes y el Senado de EU aprobaran la propuesta de Reforma Fiscal, denominada “Tax Cuts and Jobs Act”. Uno de los principales acuerdos para reducir la tasa corporativa del 35% al 21% y otros ajustes aún más agresivos para la repatriación de capitales.

Como ya todos sabemos, la reforma fiscal pasó de ser una posibilidad a una realidad, con todas las consecuencias que ello significa, no sólo para México, sino para todas las economías del mundo. Cada país tendrá que redefinir sus estrategias, particularmente, las fiscales para tratar de salir lo menos raspado posible ante la medida encabezada por el presidente Donald Trump.

Para nuestro país, la noticia llega en el peor momento, pues la reducción de impuestos en el país vecino propiciara perdidas en inversiones y una menor competitividad tributaria. Reaccionar bajo el mismo criterio de bajar impuestos a las personas morales o físicas, resulta para la Secretaría de Hacienda inviable a todas luces (y no navideñas, por cierto), pues implicaría una reducción en los ingresos del gobierno.

Adquirir más deuda, peor aún, pues sobre nuestra nación tenemos los ojos de todas las calificadoras internacionales de riesgo, que con agrado modificarían a la baja nuestra calificación crediticia, lo cual alejaría aún más la llegada de nuevos capitales, aunado a que generaría presiones a las tasas de interés.

Así que de entrada, ninguna de dichas opciones resulta muy viable que digamos. Empiezan a surgir voces encaminadas a homologar el Impuestos Sobre el Valor Agregado (IVA) e incluso hacerlo extensivo hacia todos los bienes y servicios. ¿Quiero ver apliquen esta medida en un año electoral? ¡Primero me topo con Santa Claus saliendo de mi chimenea!

¿Y de regalo? El TLCAN

El escenario no es el más óptimo para cantar: “Campanas de Belén”. Pero aún, sí recordamos que pronto conoceremos la resolución final sobre el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) con un ingrediente navideño adicional: La victoria obtenida por Trump con su Reforma Fiscal, lo que implícitamente le confiere un mayor poderío de negociación para sus representados. ¿Alguien lo duda?

De no renovarse el TLCAN, estaremos frente a un escenario aún más complicado y ante consecuencias desconocidas, más aún, en un año donde se presentaran las elecciones presidenciales más competidas de que tengamos conocimiento, por lo menos, de quien escribe.

Por cierto, valdría la pena insistir ahora que la cuerda aprieta, para que muchos de los actuales partidos políticos desaparezcan. Total como se ha hecho evidente, sus filosofías e ideas doctrinales son puro choro, a la hora de la hora, todos estan agrupados en tres mega alianzas, claro cada uno de ellos, preocupados por el futuro de México, ho, ho, ho. Lo cierto es que se tiran a la basura millones de pesos en cada elección. Según estimaciones las elecciones venideras serán las más caras de nuestra historia y rebasarían los 2,000 millones de pesos.

Bueno como no quiero que en verdad crean que soy todo un “Grinch” mejor aquí le paro. Por cierto, esta columna se publica tres días después Noche Buena, y no previa a la misma para no robarles su espíritu navideño.

 

EU se vuelve atractivo para las inversiones y México vive un dilema