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La joven que vende galletas de chapulines y conquistó a Shark Tank

Alba Rodríguez es una joven de 24 años que conquistó a los inversionistas de Shark Tank México y, ahora, está dispuesta a exportar por todo el mundo sus galletas elaboradas con grillos.

11-09-2017, 6:35:35 AM
Cortesía Shark Tank México.

“¡Preparen sus carteras!” Fue el grito con el que esta joven de 24 años retó, sin titubear, a los tiburones de Shark Tank México. La oferta se resumía en un solo pedido: 800,000 pesos por un 15 por ciento de participación en una empresa que inició como un proyecto académico: Gricha, una empresa de galletas nutritivas.

Alba Rodríguez puso un anzuelo para los 5 tiburones en el programa de televisión, así que ofreció una degustación de su producto. Acto seguido, los rostros satisfechos de los inversionistas atestiguaron el buen sabor de las galletas y se sorprendieron por su contenido nutritivo.

Lo único que no esperaban escuchar era que el ingrediente principal del alimento eran grillos provenientes de Oaxaca.  Sin embargo, la receta no desincentivó las propuestas de inversión y, esa tarde, la emprendedora prefirió arriesgarse y no aceptó la propuesta individual que realizaron 3 de los inversionistas en el programa, pero sí prefirió vender una participación a cada uno de 10% en la firma por un total conjunto de 800,000 pesos.

Jorge Vergara, fundador de Omnilife; Rodrigo Herrera, presidente de Genomma Lab; Patricia Armendáriz, accionista mayoritaria y fundadora de Financiera Sustentable, se convirtieron en socios de Gricha. Un músculo de distribución que cualquier empresario de los alimentos quisiera tener.

Arturo Elías Ayub era el tiburón más temido para la emprendedora, aunque el director de Alianzas Estratégicas y Contenidos de América Móvil y Carlos Bremer, presidente de Value, dos hombres muy cercanos a Carlos Sim, también elogiaron el proyecto de negocio.

“El dinero no vale lo mismo, ya que depende de quién venga”, dice en entrevista la joven empresaria.

Hoy, las galletas de Gricha llegan a puntos de venta en Monterrey, Cancún y a algunos clientes en Ciudad de México, pero los pedidos han aumentado y hay oportunidad de llevarlos a otros países que ya han alzado la mano, como es Argentina, Perú, Estados Unidos, Canadá y Alemania.

El décimo primer capítulo de la segunda temporada de Shark Tank México ha cambiado la vida de Alba y ahora espera lograr exportar su producto en los próximos meses. Tres tiburones podrían acompañar su hazaña y competir con una gran industria.

Hornear un negocio

Como muchas otras niñas, Alba Rodríguez jugaba a elaborar pasteles con lodo, pero ni de broma pasaba por su mente pueril elaborar alimentos con insectos.

Un proyecto escolar quería conocer alternativas alimenticias y de emprendimiento para ayudar a la sociedad. Ahí inició el análisis para crear un producto diferente.

En noviembre de 2015, la nutrióloga por el Tec de Monterrey se presentó en un concurso de emprendedores en donde expuso la idea de producir alimentos elaborados con chapulines. El equipo en donde participaba la joven de Jalisco ganó el reto.

Rodríguez rescató la ancestral tradición culinaria del país de consumir insectos, como los grillos o también llamados chapulines.

La tesis del negocio es que el consumo indiscriminado de carne animal tiene consecuencias negativas para la salud de los humanos, por lo que los alimentos elaborados con insectos pueden ser una solución nutritiva.

Las galletas de Gricha equivalen a el triple de proteína que ofrecen otras galletas, mientras que el nuevo alimento en el mercado solo tiene un tercio de azúcar que las demás.

Sin embargo, ella fue la única que decidió continuar con el proyecto expuesto ante el jurado y fue así como se dedicó a la elaboración de la peculiar galleta de insectos en febrero de 2015.

Le proyecto de Rodríguez llegó hasta Chile, ya que tuvo la oportunidad de representar a México en una convocatoria de emprendimientos.

En mayo de ese año, la cocina de Alba se transformó en la primera planta de producción de galletas de chapulines, la cual contaba con el apoyo de la incubadora de negocios del llamado Reto Zapopan, en Jalisco.

Parte del dinero que obtenía la nutrióloga se dirigía a la compra del ingrediente necesario para la elaboración de las galletas.

La familia de la jalisciense se encargaba de hornear galletas y guardarlas en pequeñas bolsas se celofán que se comenzaron a comercializar en algunos puntos de venta al interior de cafeterías. Así inició el negocio que conquistó a los tiburones de Shark Tank México, aunque existe un sentido más profundo para emprender.

No solo es emprender

Alba Rodríguez no solo quiere emprender para ganar dinero, sino tiene un fin que para ella misma puede sonar con un tono cursi: no fallarle a su padre, quien en su infancia humilde buscaba sobrevivir.

“No se trata de emprender por emprender. El emprendimiento es para mí una vía para lograr algo más”, dice Alba Rodríguez, mientras piensa en las soluciones para sanar parte de la herida provocada por la desigualdad.

La joven emprendedora descubre en la mirada de un niño desvalido por las calles Jalisco a su propio padre y cree que su empresa puede aspirar a ofrecer un valor a la sociedad.

“Siempre me empujan para que no me rinda y ellos me salvaron cuando más me quería rendir”, confiesa.

Alba sonríe a cada momento. Las personas que no la conocen podrían pensar que es una joven risueña, pero quienes la tratan todos los días saben que el detalle irrisorio en sus conversaciones es señal de un nerviosismo que se apodera de ella.

“He querido renunciar más veces de las que he querido seguir”, dice Rodríguez con una sonrisa que estalla en la conversación y revela una transparencia jovial.

Un día antes de presentarse en el programa de los Shark Tank México, la habitación de un hotel en Ciudad de México presenció el llanto de la nutrióloga, ya que creía que su proyecto no iba a prosperar. “Me pasé toda la noche llorando y me consolaba pensando que si no lloraba en televisión ya era ganancia”.

En la actualidad, la joven empresaria ya tiene un acuerdo con una panadería para producir las galletas en una escala mayor y cuenta con el apoyo de un empleado permanente y otro de forma esporádica.

“Estamos en un punto en donde estamos creciendo, pero necesitamos recursos para crecer más rápido”, dice la directora de Gricha, quien desea estandarizar los procesos de producción.

Las tendencias podrían favorecer su negocio. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, en inglés) ha llamado a mirar los insectos como una oportunidad de alimentación frente al crecimiento poblacional y la necesidad de mayor proteína de una población que en 2030 alcanzará a 2,000 millones de personas más.

El reto es la distribución, por lo que los socios que se puedan sumar aportarán apoyos en este sentido, como es el caso de Jorge Vergara, Patricia Armendáriz y Rodrigo Herrera.

El grito de Alba frente al auditorio de Shark Tank México es solo el inicio de una conquista mayor de Gricha. “Mi idea es generar nuevos productos con chapulines u otros insumos nutritivos. Mi meta es hacer alimentos más saludables con una marca muy transparente”.

La segunda temporada de “Shark Tank México: negociando con tiburones” consta de 18 capítulos que se transmiten cada viernes a las 22:00 horas, por Canal Sony. También se transmiten algunas repeticiones que puedes consultar aquí.

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