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El hombre que corre maratones mientras lucha contra el cáncer de mama

José María Bolio superó el cáncer de mama mientras corría maratones por el mundo. Ahora, con la enfermedad controlada y mientras se prepara para la siguiente carrera, cosecha victorias día a día.

30-10-2017, 6:05:51 AM
cáncer de mama dromo run

Maratón de Minneapolis. 10 De abril de 2015. José María Bolio cruzó la meta en la posición 3113 total, con un tiempo nada despreciable de 4 horas casi cerradas. El rostro era la mueca del triunfo y su playera un mensaje de fuerza: al frente se leía “Chema”, acompañado de la frase “Cancer suvivor”, y, por detrás: “Me faltan 2 quimioterapias”.

¿Qué tiene de particular la historia que hoy cuenta Bolio en su oficina de director bancario? Se trata no sólo de un sobreviviente de una enfermedad que deteriora, mutila y mata, sino también de alguien que corrió maratones mientras enfrentaba la prueba más dura que se pudo imaginar.

Y una cosa más: Bolio padeció cáncer de mama, una enfermedad ligada, casi instintivamente, a las mujeres, pero que también afecta, aunque en una proporción mínima, a los hombres.

Sorpresa: tienes cáncer

“A principios de 2015 noté que tenía una bolita junto al pezón mientras me medía una playera ajustada para correr”, recuerda Bolio que así empezó su aventura de supervivencia.

Tras acudir con su doctor de confianza, éste le sugirió que se retirara la protuberancia con un oncólogo, pues son los especialistas en esa clase de cirugías. Una vez operado, Bolio recibió malas noticias: no era una protuberancia, sino un tumor; no se trataba de un tema irrelevante, sino de cáncer de mama.

“Me vino a la cabeza una decisión meramente binaria: ¿para dónde ir? Hacia arriba o hacia abajo. Tomé la decisión de irme para arriba viniera lo que viniera y eso me lo fui repitiendo en este proceso. Cuando enfrentas cualquier reto, depende de ti cómo lo vas a tomar”, dice Bolio.

Chema –hoy de formalidad neutra, delgado, tez blanca, cabello en ciernes y de un solo tono, casi modulado, al hablar—parece no haber visto al cáncer con miedo, sino con la emoción del boxeador que espera con ansias al rival a vencer. Y entrenó como tal.

Durante todo el tratamiento, Bolio acudió con disciplina a sus clases de 54D, un sistema de ejercicio agotador, y se preparó para el maratón de California y el de Minneapolis, dos de los 12 que ha corrido hasta la fecha.

¿Cáncer solo de mujeres?

Juana Ramírez, creadora de un novedoso sistema de apoyo en el tratamiento de cáncer de mama, Mamaprint, toma el teléfono para hablar de esta enfermedad en los hombres.

“Se habla menos de este cáncer en hombres porque, en primer lugar, los pechos son parte inseparable de la identidad de la silueta femenina y, en segundo, porque la proporción de la enfermedad en los varones es mínima”, dice Ramírez.

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El National Cancer Institute dice que el 1% del total de casos de cáncer de mama corresponde a hombres; sin embargo, la especialista apunta que es una enfermedad que, en el caso de los varones, se suele diagnosticar en etapas muy avanzadas, cuando ya hizo metástasis –que no es el caso de Bolio–, por lo que a veces se suele obviar como cáncer primario.

Esa falta de diagnóstico temprano deriva en que los hombres que padecen cáncer de mama tienen 25% de posibilidades de morir, muy por encima del 10 a 17 por ciento que muestra la estadística de mujeres.

Las señales son las que no suelen cambiar entre sexos: piel arrugada o con hoyos, secreción en pezones o piel irritada, así como ganglios linfáticos inflamados bajo el brazo.

“El tratamiento depende de la clasificación y la etapa en la que se encuentre el paciente y de cómo se encuentren los receptores hormonales, por ejemplo. Mientras que la posibilidad de cirugía en etapas tempranas y de quimioterapia dependen del diagnóstico de los genes”, abunda la especialista.

La tormenta que se formó

Quien se cruce con José María Bolio dirá que es un tipo duro como una uña.

Dos años después de que ha pasado aquella experiencia, el directivo de CIBanco recuerda que fue a quimioterapia el día de su cumpleaños para no faltar al maratón de Minneapolis, que mientras lo corrió no sólo pensó en su familia, sino en aquel doctor que le dijo que no iba a poder terminarlo, y que, ahora mismo, la posibilidad de que el cáncer regrese aún existe, pero que confía en que no sucederá.

Meses después del diagnóstico, Bolio recibió otra pésima noticia: su madre padecía un glioblastoma cerebral fase 4 –otro tipo de cáncer–. Falleció al poco tiempo. Pasaron otros tres meses y entonces le avisaron que su padre sufría cáncer de próstata.

Bolio lo cuenta como una cicatriz del pasado, sin atisbo de dramatización. Y el deporte, dicen los que lo conocen, tiene mucho que ver con ello.

Nada lo puede derrotar

“El ejercicio es fuerza, es la fuerza que él necesita para salir adelante”, dice Sindo Ingelmo, capitán de Dromo Run Crew, el equipo con el que corre Bolio.

“Chema es un tipo que no parece haber sufrido la enfermedad, porque siempre va para adelante. Parece que nada lo puede derrotar”.

Dromo es uno de los crews de maratonistas más grandes de México. Gente que ha encontrado en correr una respuesta.

El caso de Bolio no es una excepción, de acuerdo con el capitán del equipo, quien asegura que Chema es una inspiración al interior del grupo.

“José María es un visionario, alguien que vio en el deporte la manera de ser disruptivo, de desafiar a la enfermedad e incluso a los doctores. Él tomó este padecimiento de una manera muy inteligente, se dedicó a escuchar a su cuerpo y a su mente y fue por los logros que buscaba desde antes de su enfermedad”, apunta el corredor.

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El balance perfecto

El directivo ha encontrado en el deporte a una segunda familia y también el medio más efectivo para llevar su vida al equilibrio.

“Correr te ayuda a tener un balance en la vida. Es muy importante saber dedicarle tiempo suficiente al trabajo, a la familia y a uno mismo. Para mí, ese factor de estar conmigo lo consigo en el deporte”, dice Bolio al final de la entrevista.

Los últimos dos maratones que ha corrido, José María ha alcanzado tiempos por debajo de las 3 horas 10 minutos, suficientes para calificar a pruebas como el Maratón de Boston, que será su siguiente objetivo.

En su libro “De qué hablo cuando hablo de correr”, el escritor japonés Haruki Murakami resumió el esfuerzo de un maratonista: “si hay un contrincante al que debes vencer en una carrera de larga distancia, ése no es otro que el tú de ayer”. Bolio es, bajo esa lupa, alguien que no puede dejar de luchar contra sí mismo. Y, normalmente, resulta vencedor.

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