Heineken: más que una buena cerveza

La historia de la cervecera está marcada por hitos de su buena administración, como la compra de FEMSA que le permitirá crecer aún más en AL.

26-04-2010, 4:36:29 PM

Más de 140 años de historia han pasado desde que el grupo holandés Heineken, la tercera mayor cervecería de todo el mundo, comenzara a comercializar su propio tipo de fermentado. Y en la actualidad, continúa luchando palmo a palmo para convertirse en la más grande de todas.

Para ello, planeó hace varios meses la compra de la mexicana FEMSA, líder del sector gaseoso en América Latina, objetivo que alcanzó la semana pasada, gracias a la aprobación general de sus accionistas.

De esta manera, la holandesa da paso a un nuevo ciclo que inicia con la denominada “mayor adquisición de toda su historia”, debido a que les deja un paso adelante en la región y reduce su dependencia en el crecimiento de los mercados europeos.

Además, se marca uno de los principales hitos de un viaje que inició en la desconocida Edad Media y que hoy se consolida con las más de 12 mil 500 botellas de Heineken que se consumen a cada minuto en el mundo.

Los primeros pasos
La historia cuenta que durante la época medieval el consumo de cerveza era enorme, en gran parte porque resultaba mucho más seguro que consumir agua.

Así fue como en 1592 la viuda del cervecero Weijntgen Elberts estableció una cervecería de nombre “Haystack” en el corazón de Ámsterdam.

Trescientos años después, Gerard Adriaan Heineken adquirió la antigua cervecería, hecho que marcó la entrada de la familia holandesa al negocio. El éxito obtenido le obligó rápidamente a trasladarse a un local mayor, ubicado a las afueras de la ciudad, en el Buitensingel de Ámsterdam.

Junto con este crecimiento, la familia realizaba investigaciones para mejorar la elaboración de la cerveza, esfuerzo que tuvo sus frutos cuando descubrieron un método de fermentación baja que permitía producir una cerveza más clara y duradera, conocida más tarde como “la cerveza del caballero”.

Gracias a este enorme impulso, Heineken comenzaba, en 1870, a vender su cerveza tipo “pilsen” llegando a tener incluso dificultades para atender a la enorme demanda, respetando siempre la norma de no sacrificar la calidad de ésta.

Entrando al nuevo siglo
Ya en 1914, el hijo de Gerard, Henry Pierre Heineken, se hacía cargo de la empresa, quien fue apodado más tarde como el “cervecero rojo” por su apoyo a los obreros y fue el fundador del primer fondo de pensiones de la empresa.

Este hombre luchó además con “La Ley Seca” que reinó durante los años ’20 en EU, por lo que la compañía centró todos sus esfuerzos en desarrollar su actividad en Asia y abrió su primera fábrica en Indonesia.

En cuanto la ley se derogó, Heineken potenció su producción en el país, llegando a batir el récord de ventas con un millón de cajas de 24 botellas.

Durante las últimas décadas se han producido muchas novedades: primero, la introducción de Buckler sin alcohol en varios países y, por otro lado, las múltiples uniones o fusiones entre Heineken y muchas conocidas marcas del sector, entre ellas FEMSA.

FEMSA, su gran adquisición
A principios de este año Grupo Heineken ya informaba sobre su intención de adquirir las actividades cerveceras de FEMSA, en una transacción total de títulos que fue valorada en cinco mil 700 millones de dólares.

La decisión fue confirmada el jueves pasado, cuando la asamblea de accionistas de la mexicana aprobó la venta del negocio de cervezas, a cambio de una participación de 20% en la misma. Con ella, Heineken busca sinergias por 150 millones de dólares anuales al 2013.

“El acuerdo representa un gran impulso en nuestra posición mundial. Brasil y México son plataformas fantásticas de crecimiento para Heineken”, dijo el presidente ejecutivo, Jean-Francois van Boxmeer, confirmando la importancia del hecho para la compañía.

 

www.altonivel.com.mx