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Flux Financiera: los Rolling Stones del factoraje en México

Conoce este innovador modelo de fondeo dedicado especialmente a las Pymes. La falta de liquidez es una de las principales barreras a las que se enfrentan las pequeñas y medianas empresas (Pymes) para mantener el ritmo de las operaciones de su negocio y muchas veces se ven forzadas a rechazar algunos nuevos clientes o proyectos […]

13-09-2017, 9:00:43 AM
Flux financiera, factoraje en México

Conoce este innovador modelo de fondeo dedicado especialmente a las Pymes.

La falta de liquidez es una de las principales barreras a las que se enfrentan las pequeñas y medianas empresas (Pymes) para mantener el ritmo de las operaciones de su negocio y muchas veces se ven forzadas a rechazar algunos nuevos clientes o proyectos debido a los plazos de pago de sus clientes actuales. Actualmente existen firmas de factoraje como Flux Financiera, que se especializa en las cuentas por cobrar de las pymes, acortando los plazos de cobro.

El factoraje te permite contar con liquidez inmediata y disminuir tus pasivos, convirtiendo las ventas a crédito en transacciones de contado. En términos prácticos, Flux Financiera te compra tus cuentas por cobrar mientras tú recibes la financiación que necesitas en menos de 24 horas.

Formalmente, el factoraje es un acuerdo que se establece entre una empresa y una financiera, la primera le cede a la segunda, a un precio y plazo determinado, las cuentas pendientes de cobro.

Hace unos años Flux era vista como una firma que “se portaba mal” en el mundo del factoraje al eliminar comisiones por apertura, reducir costos y eliminar papeleo innecesario, algo totalmente en contra de los usos, costumbres y reglas de éste sector, como en su momento lo hicieron en el ámbito musical los Rolling Stones. De hecho, algunos de los clientes más importantes de Flux son empresas que los bancos hubieran rechazado, aunque justo hoy son esos clientes los que encabezan las historias de éxito de la financiera.

Flux se enfoca en ofrecer financiamiento rápido con un costo financiero razonable “que te permita tener un desarrollo y un crecimiento a largo plazo”, atendiendo a un mercado completamente ignorado por los bancos, “hoy las empresas de todos tamaños se enfrentan con plazos de pago que se extienden a los 90 o 120 días, éste es un mecanismo que permite acortar significativamente los tiempos de pago” dijo Xavier Cortina, director Comercial de Flux Financiera.

De hecho, en nuestro país se cree que el factoraje solo es para las grandes empresas, pues el sistema bancario se enfoca en ese sector, dejando a las Pymes fuera de estas opciones. Además, aun se tiene la idea de que este tipo de financiamiento implica estar realizando engorrosos trámites y papeleo con la firma de factoraje cada vez que se quiere operar, aunque en realidad –al menos en el caso de Flux- operar una factura toma menos de 15 minutos y se fondea en menos de 24 horas.

“Hoy puedo validar una operación en cuestión de minutos, todo se hace vía electrónica, el cliente ya no tiene que venir ni mandar a un mensajero”, apunta Erika Cano, directora de Operaciones y Evaluación de Activos de Flux. De lo que se trata es de facilitarle la vida a las Pymes otorgándoles recursos en el momento en que los necesitan, pues el tiempo de respuesta es el que hace la diferencia.

Revolución del factoraje

Las firmas de factoraje tradicional compran las facturas por cobrar con tasas muy altas, además de que solicitan toda clase de garantías a las empresas que contratan estos servicios. En cambio, el objetivo con el que hace cinco años nació Flux Financiera es diametralmente opuesto: Se quiere “romper con el esquema viejo”, cobrando tasas bajas, y dejando a un lado todos los requisitos que te piden los bancos, asegura Ignacio Usobiaga, director Ejecutivo de Flux.

“A mí no me importan los estados financieros de una empresa, no me importan ciertas cosas que un banco te pediría, a mi me interesa ver cómo es la relación de un cliente con un proveedor”, agrega.

Hasta ahora Flux ofrece a las Pymes factoraje con y sin recurso, en ambos casos los beneficios son los mismos: Se genera liquidez inmediata en el negocio que contrata a la financiera. En el factoraje sin recurso la pequeña o mediana empresa cede las cuentas por cobrar en firme, sin avales, sin garantías y manteniendo la gestión de la cobranza de manera que no se perjudica la relación con su cliente.

La operación de facturas con Flux se realiza en un proceso 100% online, sin papeleo y se tiene una respuesta inmediata. Estas son las razones por las que Flux “está revolucionando el factoraje”, pues el fondeo puede obtenerse el mismo día en que se solicita, enfatiza Erika Cano.

Se está creando “un modelo de factoraje diferente”, a través de sistemas informáticos que registran todos los datos de las empresas que contratan sus servicios. Los procesos, al ser automatizados en su totalidad, se convierten en una ventaja competitiva a la hora de analizar la información para reducir los riesgos propios de este tipo de financiamiento, explica a su vez Jacobo Guzmán, director de Tecnología de Flux.

Software como servicio

Esta financiera se destaca por su agilidad y pronta respuesta, en contraste con los bancos o las firmas de factoraje con las que compite, cuyas operaciones son más lentas y burocráticas. El objetivo es “transformar el modelo de factoraje” a través de una plataforma denominada SAS (software as a service), la cual trabaja en la nube permitiendo una comunicación continua.

El uso de las nuevas tecnologías ha sido el punto nodal de este proyecto, ante la falta de información que se padece en México con respecto al factoraje. “El poder crear estos caminos donde la información fluya nos da mucha visibilidad”, toda vez que Flux ha logrado “quitar ese ruido de comunicación que hay entre un demandante de recursos, contra los oferentes de los mismos”, dice Ignacio Usobiaga.

Si bien el camino no ha sido fácil, la credibilidad que la financiera ha alcanzado es producto de los mecanismos de comunicación que la caracterizan. “Tu cuando hablas de factoraje prendes todos los focos rojos, insisto, se levantan (esas alertas) porque no había ese flujo de información, porque no había esa visibilidad y eso es precisamente lo que tratamos de mitigar”, aclara Usobiaga.

Las herramientas tecnológicas desarrolladas especialmente en Flux le permiten a la financiera recibir 100 solicitudes de factoraje al mes, y conforme estas crecen los sistemas también escalan, sin necesidad de que haya un aumento de personal.

La meta es ser una empresa “totalmente Fintech donde el proceso de solicitud, seguimiento y operación se realice a través de medios digitales, de una forma mucho más transparente y automatizada”, detalla Xavier Cortina.

Nuevo modelo de análisis

El secreto está en el modelo de análisis que se aplica a las empresas solicitantes de fondeo: En vez de basarse en información financiera y estados de cuenta bancarios, Flux accede a la información fiscal de la Pyme, con autorización de la misma. De esa forma se conoce el perfil del solicitante, las empresas a las que factura, las compañías que le venden, la frecuencia y periodicidad de las transacciones, los montos de sus operaciones, etcétera.

“Esa es la parte que yo creo que trabajamos mucho y nos da muchísimo éxito, porque en dos horas” se puede confirmar la viabilidad de cada cliente a financiar, afirma Ignacio Usobiaga. Flux está dispuesto a revolucionar el mundo del factoraje en beneficio de uno de los sectores que más apalancamiento requiere en México.

Factoraje en México

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