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Finanzas

¿Qué factores presionan al peso, y hasta cuándo?

07-10-2021, 6:15:00 AM Por:
Peso
© Especial

En las últimas semanas la divisa mexicana ha estado sujeta a ciertas presiones que provienen del exterior.

Nuestra divisa no está en una situación comprometida, al menos hasta el momento. Llama la atención que subió ligeramente arriba del nivel psicológico de 20 unidades por dólar, así cerró el tercer trimestre del año y así continúa en lo que vamos de este cuarto periodo trimestral.

Es un hecho que tiene ciertas presiones, no igual a las que registró el año pasado en el momento más álgido de los efectos generados por la pandemia, en el llamado Gran Confinamiento. Recordemos que llegó a cotizar arriba de 25 unidades por dólar en el mercado interbancario.

En estos espacios hemos señalado infinidad de ocasiones que el peso vive el momento de mayor “globalización” de su historia, lo que sucede con él en el mercado generalmente tiene un gran ingrediente externo, y mucho menos interno.

Ahora no es la excepción; de hecho, no sería necesario atender este periodo de relativa debilidad para nuestra moneda, de no ser porque dicho factor está conectado al contexto global, y ahí no es poca cosa lo que sucede.

Presiones “moderadas” para el peso, por ahora

Como consignamos, el peso terminó el tercer trimestre del año en curso arriba de 20 unidades por dólar, y ahí se ha mantenido. A partir del pasado 23 de septiembre y hasta el día de ayer, nuestra divisa acumula una “depreciación” de 3.02 por ciento, nada como para considerarlo una tragedia nacional o cosa por el estilo.

Se trata de una depreciación promedio diaria de apenas 0.30 por ciento, totalmente manejable. Sobre todo, si consideramos que en lo que va del año la cotización máxima del tipo de cambio en nuestro país se ubica en 21.4540 pesos por dólar, precio que alcanzó el 8 de marzo. Siempre refiriéndonos al mercado interbancario.

Es decir, si vemos el desempeño del mercado en un rango más amplio de tiempo a lo largo de este 2021, hay espacio para el optimismo, ya que la divisa mexicana registra hasta el día de ayer una apreciación de 4.05 por ciento respecto al nivel mínimo alcanzado frente al dólar durante el año (máximo para el dólar). Aunque también debemos señalar que, respecto al cierre de 2020, la divisa mexicana tiene una depreciación de 3.17 por ciento.

Como sea, y comparado con el caótico año pasado, en realidad no tenemos muchos argumentos para señalar que el peso registra un periodo de fuertes presiones en su desempeño del día a día. Pero el futuro nadie lo conoce; en las últimas semanas la divisa mexicana ha estado sujeta a ciertas presiones que provienen del exterior, y lo que mueve la cotización tiene potencial de ser letal para las divisas emergentes, entre ellas desde luego nuestro peso.

Estos factores deben seguirse de cerca

Una serie de factores tienen amenazados a los mercados financieros globales. El primero de ellos, aunque la importancia de todos es muy fuerte, se liga con la situación en Estados Unidos respecto a la posibilidad de que el gobierno enfrente lo que sería un histórico y “desastroso” default por falta de recursos.

La fecha fatal es el próximo 18 de octubre, cuando se supone el gobierno ya no tendría recursos para pagar el servicio de su deuda, que por cierto es gigantesca, casi 29 billones de dólares, más del doble de lo que vale la economía de su acérrimo enemigo económico, China. Algunos funcionarios han señalado sin embargo que podría extenderse este plazo hasta principios del mes siguiente.

La comunidad financiera internacional sigue confiada en que no suceda nada, que se alcanzarán los acuerdos necesarios en el Congreso, algún acuerdo que elimine la posibilidad de un “desastre” mayúsculo, como lo ha calificado la secretaria del Tesoro Janet Yellen. Pero mientras, es un factor de presión global.

Otro elemento es la inflación en Estados Unidos y en todo el mundo industrializado. Hace poco el titular de la Fed, Jerome Powell, aceptó que la inflación elevada quizás perdurará un poco más allá de lo que esperaban.

En general, los banqueros centrales no se apartan del script relativo a la transitoriedad de la alta inflación, pero más y más análisis dicen que quizás están subestimando el fenómeno. Como sea, es otro factor de presión.

China, otra vez. El problema actual de China se llama Evergrande, al menos en este momento, pero el gigante asiático es impredecible en muchos sentidos. Muchas ocasiones se olvida el origen del coronavirus, involuntario, pero fue desde donde empezó a esparcirse.

La situación en Europa con los precios de los energéticos, que a su vez se han convertido en fuente de inflación no vista en décadas, el reacomodo geopolítico, las alzas globales en los precios de los alimentos, la inestabilidad del mercado petrolero, y varios asuntos más, son suficientes para poner una “alerta” sobre el tipo de cambio en México.

La situación de la deuda en Estados Unidos tiene que definirse entre la mitad de este mes y principios del siguiente; sin embargo, otros factores parecen ser de mucho más largo plazo, no antes de que finalice este 2021.

Puede no suceder gran cosa, o puede pasar mucho, eso nadie lo sabe, de ahí que será importante vigilar el desempeño del peso en las próximas semanas.

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