Finanzas

Por qué México necesita una reforma fiscal y laboral frente a EU

Las reformas fiscal y laboral quedaron a deber en este sexenio. El sector empresarial demanda cambios, pero no vendrán antes de las elecciones.

22-12-2017, 2:55:24 PM
El sector empresarial demanda una nueva reforma fiscal.

Por Ulises Navarro y Jorge Arturo Castillo

Si algo ha promovido el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto son las ya afamadas reformas estructurales, las cuales echarían a andar la maquinaria necesaria “para mover a México”. Lo cierto es que, al menos las reformas fiscal y laboral, nos quedaron a deber, hecho que reclama el sector empresarial con justa razón.

A decir de Mauricio Oropeza y Jorge Sánchez, socios director en las Prácticas de Legal e Impuestos y Servicios Legales de la firma Deloitte, la reforma fiscal en realidad no representó mayores cambios, quizá solo algunas correcciones que hacía tiempo tendrían que haberse hecho, como un nuevo proyecto recaudatorio más, y no como una reforma integral. “Consideramos que las leyes no cambiarán el próximo año y eso es una señal de estabilidad que los contribuyentes, en general, agradecen”.

Sin embargo, más que hacer un cambio en las leyes, lo que falta es la aplicación estricta de muchas disposiciones de la reforma fiscal, sobre todo porque una parte muy importante de la economía se maneja todavía en la economía informal y esa es una zona donde la aplicación de la justicia tributaria no llega. Toda esa franja de la población está fuera del mercado y del alcance de las autoridades.

Además, no se han visto medidas relevantes para atacar temas como el contrabando ni para disminuir la economía informal. En opinión de los ejecutivos, el resultado es un montón de sectores que aún siguen sin pagar impuestos y, peor aún, otros se han adicionado a estas malas prácticas. “Hasta ahora no se ve una acción decidida de parte de las autoridades en la fiscalización de esas zonas grises. La fiscal no fue una reforma mayor. Las leyes pueden ser mejoradas. Su aplicación inmediata sería de bastante utilidad en muchos de estos sectores”.

Volverse más competitivos 

Un tema muy importante es que México está inmerso en el concierto de los países y en el proceso de globalización. Hoy estamos todos preocupados y ocupados en ver si se renueva el TLCAN. Si no se firma, tendremos que hacer ajustes, porque se volverá más caro hacer comercio internacional. Habrá que reaccionar pronto para que ese encarecimiento se compense de alguna otra manera.

La reforma fiscal en Estados Unidos (EU) es muy importante para nuestro país, dado que ambas naciones están en el mismo engranaje económico. EU pretende volverse un país muy barato para efectos fiscales. El término “paraíso fiscal” no existe en esa legislación; solo son regímenes fiscales preferentes, pero de ser aprobados, se convertiría en una especie de paraíso fiscal y eso podría tener repercusiones negativas para sus socios comerciales, incluido México.

Al momento de que EU se vuelva más barato a nivel fiscal, todos sus socios comerciales, como Japón, Alemania, Francia, España e Italia, tendrán que hacer algo en consecuencia porque, si no, quedarán en desventaja. “Deberán tomar medidas para volverse más competitivos en el ámbito fiscal, y a nuestro país no le quedará de otra que hacer lo propio”. Lo mismo ocurrirá con las potencias emergentes, como Brasil, Turquía, China e India.

Otro aspecto importante que no hay que descuidar es una especie de amnistía para repatriar capitales a EU. Hasta hoy, muchas empresas estadounidenses que han mantenido sus recursos y generado inversiones en el extranjero no han regresado a la Unión Americana; hacerlo implicaría un pago de impuestos muy alto. La propuesta del presidente Donald Trump es regresar esos capitales a su país, pagando muy poco impuesto o sin pagarlo.

Si eso ocurre, veremos un montón de empresas de todo el mundo fluyendo sus capitales hacia su destino de origen, que hoy se mantenían lejos porque era muy caro regresarlos. Ahora, nuestro vecino del norte brinda seguridad jurídica y se vuelve barato, así que muchas empresas evaluarán la posibilidad de mover sus inversiones a ese país.

“Las autoridades fiscales y económicas mexicanas deben estar muy atentas a lo que suceda en los próximos meses. La apuesta es que, a mediano plazo, se genere más riqueza en EU, pero ahora hay temas más urgentes que resolver, como seguridad nacional y salud”.

Competir en condiciones más equitativas

Hoy que se negocia el TLCAN se han tocado temas importantes, como el laboral. El gobierno de Canadá ha solicitado  subir el nivel de vida de los trabajadores mexicanos, ofreciéndoles sueldos más altos. La idea es competir en condiciones más equitativas para las partes. “Eso no se escucha en las noticias, pero ha sido un ‘caballo de batalla’ que el gobierno canadiense trae en mente para continuar con el tratado de libre comercio: que México eleve los sueldos”.

Los empresarios pretenden una segunda parte de la reforma laboral, que vaya en el sentido de la productividad.

En opinión de los ejecutivos de Deloitte, el Artículo 123 de nuestra Carta Magna es proteccionista en relación a los trabajadores. Por supuesto que esto tiene algunos beneficios, sobre todo por la gran cantidad de población que está desempleada. Sin embargo, este proteccionismo ha llegado a frenar la inversión en nuestro país. “Los contratos laborales son todavía muy favorables para los sindicatos y para los empleados. Ahí tenemos un pendiente importante, pero hay que ver cómo se puede lograr un equilibrio entre la protección a los trabajadores y la protección a los inversionistas”.

Con mucha dificultad habría una reforma laboral el próximo año o no se completaría, porque los legisladores y el Ejecutivo no correrán el riesgo de perder el capital político de los electores, como suele pasar en épocas de elecciones. “Una nueva reforma laboral llegará con el nuevo presidente, si es que logra construir los consensos suficientes. Es algo necesario. Los empresarios lo reclaman y nuestros socios comerciales nos lo exigen”.

No hay interés de fiscalizar 

La inscripción de trabajadores al IMSS es el indicador que permite confirmar si uno está en la formalidad o no. Pero muchos empleados no cotizan con lo que ganan en realidad. Muchas empresas reportan únicamente una mínima parte del ingreso, y el resto está en un esquema que no representa mucha carga laboral para los empleadores.

La gente que gana hasta cuatro salarios mínimos no paga impuestos e incluso hasta tiene un subsidio. En esos niveles de sueldo está la gran mayoría de los trabajadores de México, por lo cual no hay mucho interés de la autoridad por fiscalizar a esa gente. Es decir, como son personas de bajos ingresos, el monto de recaudación sería muy poco.

Los especialistas de Deloitte creen que el próximo año se mantendrá la tendencia que ha habido hasta el momento: aumento en el número de empleos, pero no de mucha calidad. Lo que quiere el gobierno es llegar a las elecciones con su mejor cara, y cree que esto podría ayudarle como bandera de una buena administración.

Los directivos de la firma consideran que, en general, las instituciones mexicanas están sólidas, lo mismo que las reservas. “Hay una cantidad importante de dinero que se repatrió: más de 340,000 millones de pesos, los cuales se mantendrán en la economía por lo menos en los próximos dos años. En nuestro país hay dinero y reservas, por lo que recomendamos no entrar en pánico, sino tomar medidas que den certidumbre a los mercados, a los inversionistas, a los empresarios y al sistema financiero”.

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