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Finanzas

Mercados esperan acuerdo de techo de deuda, pero EU sigue “pateando el bote”

18-05-2023, 8:38:01 AM Por:
© Depositphotos

Un impago de Estados Unidos produciría un desplome de las bolsas y, posiblemente, se depreciaría el dólar.

Los mercados financieros en general anticipan que habrá un acuerdo político para elevar el techo de la deuda soberana de Estados Unidos y, con ello, evitar que el gobierno de ese país entre en default (impago).

Las conversaciones políticas de alto nivel contradicen y dejan mal parado al expresidente Donald Trump, quien había señalado días antes que si no había acuerdos bajo reglas que convinieran a la oferta política de su partido, tendría que llegarse al default de la deuda.

El asunto es relevante para el mundo entero, a nadie conviene un cese de pagos, pero varios funcionarios como la secretaria del Tesoro, Janet Yellen, advirtieron que en esta ocasión parecía una de las más difíciles o complicadas en las negociaciones, y señaló que de llegar al default, habría un caos económico y financiero tanto en Estados Unidos como en gran parte del mundo.

Pero, al parecer las negociaciones avanzan por buen camino en medio de la complejidad y los intereses políticos; por ejemplo, el presidente Biden canceló un viaje programado para estos días a Papúa Nueva Guinea y Australia, para mantenerse no solo al tanto, sino al frente de las negociaciones en el Congreso de su país.

Bolsas anticipan, Credit Default Swaps (CDS) reducen riesgo

El miércoles 17 las bolsas de valores en Nueva York registraron avances importantes superiores a un punto porcentual en promedio, anticipándose a un eventual acuerdo sobre el techo de la deuda, esperando que se haga el anuncio en cualquier momento de los días hábiles que quedan en la semana, o incluso durante el fin de semana.

Pero sin duda, el indicador más relevante para los mercados es el desempeño de los llamados Credit Default Swaps (CDS), que son instrumentos de cobertura en los mercados financieros contra el impago de un título, como los bonos de Estados Unidos; este indicador está relacionado con el techo de la deuda y la posibilidad de default en ese país.

Así, la medida del costo de asegurar la exposición a la deuda pública de Estados Unidos descendió el miércoles a su menor nivel en tres meses conforme el presidente demócrata, Joe Biden, y el principal congresista republicano, Kevin McCarthy, se acercaban a un acuerdo para evitar un impago de la deuda.

De acuerdo con los datos de S&P Global Market Intelligence, los diferenciales de los CDS estadounidenses a un año pasaron de 164 puntos básicos a 155 puntos; por su parte los diferenciales de los CDS a cinco años disminuyeron a 69 puntos básicos desde los 82 puntos básicos máximos que alcanzaron el lunes pasado.

En otras palabras, los CDS anticipan que habrá un acuerdo y que Estados Unidos no incumplirá sus compromisos financieros, lo que ha inyectado oxígeno a los mercados.

Patearon el bote

Estados Unidos alcanzó desde el pasado 19 de enero de 2023 el techo de su deuda pública, fijado previamente en 31.4 billones de dólares. Desde entonces la administración del presidente Biden ha reorganizado sus gastos y acelerado su recaudación fiscal para poder seguir haciendo frente a sus pagos y mantener abierto el gobierno federal.

El techo de la deuda es la cantidad máxima que el Congreso de Estados Unidos permite al Tesoro estadounidense tomar prestado mediante la emisión de deuda pública para sufragar los programas de gasto aprobados por el Congreso. Es decir, la elevación del techo de la deuda no equivale a incurrir en nuevo gasto público, simplemente permite al gobierno federal sufragar aquello a lo que ya se ha comprometido.

Este indicador se introdujo en 1917, durante la Primera Guerra Mundial, permitiendo que el Tesoro emitiera bonos (Liberty Bonds) de manera recurrente, siempre y cuando no se excediera un determinado límite, es decir, el techo de la deuda.

Inicialmente, el objetivo del techo de la deuda era agilizar el endeudamiento del Tesoro, pero garantizando cierta disciplina fiscal. Pero, con el paso del tiempo, el aumento del papel del Estado en la economía y la expansión del gasto público incrementó el volumen de deuda pública en circulación.

El aumento del techo de deuda se ha convertido en una práctica constante independientemente del partido en el poder; desde 1960, se ha aprobado 78 veces: 49 bajo presidentes Republicanos y 29 bajo presidentes Demócratas.

Un impago de la deuda tendría nefastas consecuencias económicas: un fuerte incremento de las rentabilidades de la deuda pública emitida por el Tesoro; una revaluación del resto de los activos financieros, ya que los bonos del Tesoro de Estados Unidos son el activo libre de riesgo por excelencia y se utilizan para la valoración y fijación del precio del resto de los activos.

Un impago produciría un desplome de las bolsas y, posiblemente se depreciaría el dólar. Además, el caos financiero y la incertidumbre llevarían a una contracción del consumo y la inversión y una caída del crédito, lo que probablemente llevaría a Estados Unidos a una recesión.

El problema es que cada vez que llegan las negociaciones sobre el techo de la deuda el escenario y los riesgos son los mismos; esta será una ocasión más, pero se teme que seguir “pateando el bote” no llevará a ningún lado a la mayor economía del mundo, sino a un escenario de riesgos renovados que cada día crecen más.

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