Estilo de Vida

Estocolmo, totalmente cool

Una glamorosa urbe donde se fusionan parques, agua y exquisiteces de la cocina Europea.

14-04-2009, 5:00:00 PM

Estocolmo se encuentra en la costa suroeste de Suecia y ocupa un archipiélago de 24.000 isletas surcadas por numerosas vías fluviales, lo cual le confiere un atractivo único que la distingue de otras ciudades del mundo.


Un paraíso mundialmente conocido por su diseño innovador y ordenado que perfectamente convive con exclusivos parajes cuya edad datan de más de mil años.


Un tercio del área que ocupa la ciudad es agua y otro tercio está formado por parques y espacios verdes, lo que convierte a Estocolmo en una de las capitales más limpias del viejo continente.


Este oasis natural se completa con la impresionante Ciudad Vieja (Gamla Stan), que se ha conservado en muy buen estado a lo largo de los siglos. Un barrio que ostenta el status de epicentro de la ciudad, con incontables y prósperos hoteles, bares, restaurantes y tiendas.


Estocolmo es una ciudad europea moderna y próspera que irradia confianza en todos los aspectos, ya sea en el ámbito financiero, cultural, social o gastronómico.


Una típica noche de verano en Estocolmo consistiría en sentarse al sol, en la terraza de un restaurante a la orilla del agua, degustando un delicioso pescado fresco, para después dirigirse a Stureplan a tomar una copa en algunos de los locales más en boga y fancy de toda Europa.


Una maravilla de Europa que posee casi tantos restaurantes por persona como París. De ellos seis restaurantes gozan del prestigio de estar galardonados con una estrella de la Guide Rouge y uno con dos estrellas, el Edsbacka Krog y Sollentuna. Este último templo de la gastronomía europea fue inaugurado por Christer Lingström en 1983. Ocupa un edificio que solía ser utilizado como taberna desde 1626. El restaurante tiene un menú innovador con platos que combinan creatividad y buen gusto. Lo encontrarás a 30 minutos al norte de la ciudad.


En Berns podrás vivir otra maravillosa experiencia gastronómica. Remodelado por el diseñador británico Sir Terence Conran hace pocos años, el restaurante del Berns Hotel ha recuperado toda su antigua clase. En una noche ajetreada, puede acoger hasta 250 comensales, que vienen aquí por la excelente comida.


Hay una amplia variedad de platos de marisco servidos con diversas salsas y preparados según los gustos de cada cliente. Otras de las especialidades del Berns son la langosta y los deliciosos postres como el helado de Armagnac. El restaurante fue en otro tiempo un majestuoso teatro y su impresionante decoración, con techos dorados y enromes candelabros, crea una atmósfera única.