Estilo de Vida

Un mal trabajo puede causar más depresión que no tener

Un trabajo de mala calidad se asocia a una inseguridad laboral y carga excesiva de responsabilidades, señala un estudio australiano.

17-04-2011, 5:00:00 PM

Una investigación del Centro de Investigación de Salud Mental de la Universidad Nacional de Australia reveló que un trabajo de mala calidad puede causar más depresión o estrés que estar desempleado.
 
Peter Butterworth, responsable del estudio, dijo que esos resultados pueden aplicarse fácilmente a otros países, especialmente en aquellos con sistemas de protección para el aqule que no tiene trabajo.


Cabe señalar que en Australia, la gente que no tiene trabajo recibe un subsidio de 428 dólares locales por quincena, además de otras ayudas a la vivienda y transporte.
 
El experto dijo que en una red social universal como la australiana “tiende a moderar las consecuencias más adversas de no tener trabajo como la extrema pobreza” y no descartó que en países donde no existe este tipo de ayudas “el desempleo cause un mayor deterioro de la salud mental y depresión.”
 
De acuerdo al estudio, un trabajo de mala calidad está asociado directamente a una fuerte inseguridad laboral, un desequilibrio entre la remuneración frente al esfuerzo que demanda al trabajador, una carga excesiva de responsabilidades y un escaso control en la toma de decisiones.
 
Los resultados se obtuvieron después de encuestar a más de siete mil personas durante siete años. Se demostró además que muchos desempleados tenían mejores condiciones de salud mental a aquellos que tenían un trabajo de baja calidad.
 
También se concluyó que la salud mental de las personas en trabajos de baja calidad se deterioraba más con el tiempo.
 
Butterworth comentó que el estudio sobre la relación entre la salud mental y las condiciones de trabajo abre la puerta para reflexionar sobre la necesidad de mejorar las políticas laborales.
 
A este respecto, el australiano considera que un buen entorno de trabajo contribuye a mejorar el bienestar de la población, que pasa una gran parte de su vida en sus centros de trabajo.
 
“De la misma manera en que ya no se aceptan más que los centros de trabajo representen un peligro para la integridad física de los empleados, se deben mejorar las políticas para asegurar en estos lugares un ambiente más positivo,” finalizó el experto.