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Top Ten de castillos de Europa

Fueron escenarios de las guerras medievales, su valor es incalculable y representan un gran atractivo histórico de la actualidad.

21-09-2010, 5:00:00 PM

Recorrer Europa implica empaparse de una cultura riquísima, en donde nos acercamos a la historia. Paisajes e infraestructura dan vida a uno de los viajes más bellos que podrás hacer, especialmente si no dejas fuera de tu itinerario ciertas visitas obligadas.


Una de ellas sin duda, son los castillos; aquellas construcciones emblemáticas del feudalismo de los siglos IX y XV y hoy asociadas al lujo y riqueza. Estas edificaciones han gozado de dos épocas doradas a lo largo de la historia de la arquitectura occidental: el medioevo y el romanticismo.


En la época medieval su función era fundamentalmente estratégico-militar, mientras que en el romanticismo se acercan más a un concepto estético, donde domina el gótico alemán y francés.


Castillos imperdibles
Si buscas conocer los mejores castillos de Europa anota este ranking de los Top Ten en tu agenda:


 


1. Castillo de Chambord




En Loira, una región francesa, está el Castillo Real de Chambord, uno de los más conocidos y respectados a nivel mundial. La edificación es una joya renacentista creada por Domenico da Cortona en 1519, en pleno Siglo de las Luces. Algunos aseguran que el mismo Leonardo Da Vinci intervino en el diseño.


Lo primero que recibe al visitante es una fabulosa mezcla medieval con el clasicismo italiano. Fue habitado por una serie de personajes históricos.


Cuenta con seis torres muy altas y nada menos que 440 habitaciones.
Hoy es propiedad del gobierno francés y una de las mejores atracciones turísticas de la zona.


 


2. El castillo de Bojnice




Este es uno de los castillos más bellos y visitados en Eslovaquia y Europa. Está enclavado sobre un macizo de mármol travertino y es un castillo medieval del siglo XI.


Pertenecio al conde de Pálffy y en su interior aún se encuentran accesorios de su familia. Por ejemplo, hay un museo con una gran colección de arte, formada por el mobiliario original y la colección artística de la familia Pálffy.


También tiene piezas del gótico tardío como el altar de Bojnice que fue construido por Nardo di Cione Ortagna, un famoso artesano italiano de la época, que nació en Florencia a mediados del siglo XIV. Cuenta además con un parque de gran área y con un paisaje muy cuidado.


 


3. Palácio Nacional da Pena



El Palacio Nacional da Pena (en portugués Palácio Nacional da Pena) fue una de las principales residencias de la familia real portuguesa durante el siglo XIX.


Es también una de las máximas expresiones del estilo romántico del siglo XIX en Portugal. Se encuentra en la freguesia de São Pedro de Penaferrim en la ciudad de Sintra.


Tal es su importancia histórica que en 1995 fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.


 


4. Castillo Malbork




La edificación Malbork fue la antigua sede del gran contramaestre de la Orden de los Caballeros Teutónicos, la mayor construcción medieval de este tipo de toda Europa.


Situado en la región de Pomerania, el edificio fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. El castillo está rodeado de potentes murallas con torreones y puertas.


El palacio del Gran Maestre representa la culminación del gótico tardío cortesano.
Actualmente el castillo es la sede de un museo y una de sus mayores atracciones son los espectáculos al aire libre de luz y de sonido.


 


5. Castillo de Loarre




Por su conservación, posición estratégica y su valor arquitectónico e histórico, el Castillo de Loarre es considerado por los historiadores como uno de los mejores exponentes de la cultura medieval europea.


Quienes lo han visitado, aseguran que resulta casi imposible no sentirse transportado a tiempos medievales, entre soldados haciendo la ronda sobre el perímetro de la muralla, y cortesanos desfilando arriba y abajo por sus pasillos.


Además, el castillo cuenta con criptas, capillas, calabozos y pasadizos secretos, todo lo que un amante de aquellos tiempos buscaba en una construcción.


 


6. Alcázar de Segovia




Majestuosa edificación del siglo XIII situada entre los ríos Eresma y Clamores en lo que hoy es la ciudad de Segovia. Por su magnificencia e importancia histórica fue declarado patrimonio de la humanidad a partir de 1985.


El recorrido de su interior comienza en el Patio de Armas y continúa en el Salón del Trono y el tocador de la Reina, estancia en la que se preparó Isabel la Católica el día de su coronación en 1474.


Sin embargo, su sitio más destacado es la denominada “Torre del Homenaje”, que cuenta con una colección de armas de los siglos XIV a XVI. Un valuarte desde todos los ángulos.


 


7. La fortaleza de Cly




Esta belleza de la arquitectura del siglo XI está ubicada sobre un pequeño monte rocoso en la aldea de Saint Denis, a 21 kilómetros de Aosta, lugar de interés por sus vestigios romanos y su vino.


La colosal fortaleza forma parte de la ruta de los castillos del Valle de Aosta, región montañosa del noroeste de Italia y que hoy representa una “tierra de contacto y fusión” entre ese país y Francia.


El denominador común de estos castillos es su torreón defensivo en el centro, precisamente, el elemento que más destaca cuando se hace un plano general de la construcción.


Después de ver el castillo lo ideal es subir en el teleférico al Mont Blanc que es la montaña más alta de aquel valle.


 


8. Castillo de Chillón



Construcción ubicada en Suiza, sobre un islote en el lago Leman, cuyos orígenes se remontan al siglo XI. Según los libros históricos, su máximo esplendor llegó a mediados del siglo XVI cuando se convierte en el centro de atención de la nobleza en aquel país.


En él, sólo algunas partes son mostradas al público general, entre ellas el denominado “Salón Heráldico”, el Aula Nova que representaba el antiguo comedor de sus habitantes y la capilla de San Jorge.


Cabe destacar además sus tenebrosos calabozos que inspiraron a Lord Byron en su poema El prisionero de Chillón, escrito durante el año 1816.


 


9. Bastión de Vélez-Blanco




También conocido como el Castillo de los Fajardo, el Bastión de Vélez-Blanco es una magnífica elevación rocosa del Medioevo (1505) que se ubica entre los farallones de la sierra María y el pueblo de Vélez Blanco, en Almería.


El itinerario se inicia en su patio de Armas, una explanada rodeada por arcos que se sostienen sobre capiteles corintios.


La sobriedad de los muros exteriores no hace pensar en que su interior es un verdadero palacio renacentista con una hermosa decoración. Quienes lo han visitado, lo saben.


 


10. Castillo de Neuschwanstein




Este es más bien un “Bonus track” añadido a la lista, porque aunque fue construido con la apariencia y la estampa de un castillo medieval, esta construcción es en realidad un típico “Schloss” alemán del siglo XIX. Es decir, un palacio diseñado para complacer los deseos del rey Luis II de Baviera, amante de la imaginería fantástica de aquellos tiempos.


Neuschwanstein tiene 360 habitaciones, y sólo 14 tienen un diseño totalmente acabado, las otras quedaron inconclusas, ya que Ludwing fue depuesto como rey, en 1886, y enseguida murió de forma misteriosa.


El castillo fue abierto al público poco tiempo después y hoy es una de las principales atracciones de Alemania y de Europa entera.

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