Estilo de Vida

Scarlett Johanson, la nueva chica Mango

Scarlett Johanson es la nueva cara de Mango; apenas tiene 25 años y aún esperamos muchos grandes momentos suyos en el cine, aunque los que ya ha dejado son suficiente para inquietarnos a todos.

18-04-2010, 5:00:00 PM

Uno. El verano pasado, Barcelona enloqueció al recibir la producción de la última película de Woody Allen, Vicky Cristina Barcelona, de próximo estreno. Los curiosos acompañaron el rodaje, en jornadas que padecieron más de los cazafotos aficionados que de paparazzis profesionales. Sin embargo, eran los menos quienes deseaban ver al genio neoyorquino. La verdadera fascinación estaba en su protagónica, Scarlett Johansson (Nueva York, 1984). Tanto así, que un par de freaks —el Sr. Bouman y SteamMonkey— realizaron en español un blog, Where is Johansson?, con el propósito de buscarla, conocerla “e intentar descubrir por qué las noches se nos hacen tan largas cuando ella no está cerca”. Esto muestra la fascinación que la rubia ejerce en los cinéfilos. Ante una generosa cantidad de actrices de Hollywood y de otras latitudes que actualmente compiten en el ranking de la belleza y la popularidad, Scarlett se cuece aparte. Ella ya es la diva.


Dos. “No es mi musa”, declara Woody Allen cada vez que se le cuestiona sobre la aparición de Scarlett en sus tres últimos proyectos. Y Allen debate que, por ejemplo, con Diane Keaton hizo ocho películas, justamente las de su gloria como cineasta. Pero su periodo Johansson también corresponde a una etapa emblemática: Match Point y Scoop fueron filmadas en Londres, mientras que Vicky Cristina Barcelona se ubica en la ciudad de Barcelona. Como si, harto de la Gran Manzana, Allen huyera a Europa y en la maleta se llevara a su nueva actriz fetiche. Una Europa revisitada por los estadounidenses, desde unos ojos demasiado aceituna y unos labios demasiado gruesos como para pasar inadvertidos.


Tres. La trayectoria de Scarlett va más allá del universo Allen: si con él consolida su figura ante el gran público, para muchos ya era una figura reconocible, desde sus inicios secundarios —ni modo, hay que ganar derecho de piso— en Mi pobre angelito 3, en The Horse Whisperer, donde interpreta a una adolescente que sólo habla con caballos, y en Ghost World, en la que aparece como grunge tardía. El verdadero despegue —para muchos, la imagen que nunca borraremos de la mente cuando se nos hable de Scarlett Johansson— fue en la película de Sofía Coppola, Perdidos en Tokio, donde es una jovenísima casada, relegada por su hiperactivo esposo, y mantiene una contenida historia de amor con el veterano Bill Murray. Si los mitos del cine se nutren de los grandes momentos, el mito Johansson inicia cuando al final de la película Murray le susurra algo al oído. ¿Qué le dijo?, fue la pregunta de aquel 2003. Es la pregunta que sigue labrando el misterio de la rubia.


Cuatro. Ha sido un clon ciencia ficcionero en La isla, la sirvienta y modelo del pintor Johannes Vermeer en Girl with a Pearl Earring, asistente de magos rencorosos en The Prestige, femme fatale en The Black Dahlia y discreto objeto del deseo en la adaptación cinematográfica de la obra teatral de Oscar Wilde, A Good Woman. Su belleza clásica la hace idónea para personajes de época, por lo que este año esperamos dos películas históricas encabezadas por ella: The Other Boleyn Girl, junto con Natalie Portman y Eric Bana, situada durante el reinado de Enrique VIII, y Mary Queen of Scots, donde personificará a la trágica María Estuardo. También estará en la adaptación del comic de culto Spirit, del dibujante Will Eisner y con dirección de Frank Miller. La otra novedad será su incursión como directora en la colección de cortos New York I Love You, film que hará eco a la exitosa Paris je t’aime. Apenas tiene 25 años y aún se esperan muchos grandes momentos suyos en el celuloide. Pero los que ya ha dejado bastante para inquietar a muchos, para preguntarnos donde se encuentra y estar atentos a su siguiente aparición. Por el momento la podemos apreciar en el catálogo Primavera-Verano de la marca de ropa Mango.