Estilo de Vida

Qué comen los mejores tenistas del mundo

Para ser jugadores top, Federer y Nadal siguen caminos distintos. El primero se da espacio para sus gustos y el segundo cuida hasta el más mínimo detalle de su dieta.

25-04-2010, 5:00:00 PM

La alta competencia y la exigencia física que implica pertenecer a la Asociación Mundial de Tenistas (ATP), hacen que el entrenamiento físico sea insuficiente para rendir al máximo, sobre todo si hablamos de los mejores del mundo en la materia.

Conciente de esto, el múltiple campeón de Roland Garros, Rafael Nadal, no deja nada al azar y se preocupa de hasta del más mínimo detalle, incluida una rigurosa dieta. Sin embargo, su gran rival, el suizo Roger Federer es, por el contrario, un amante de la buena mesa y mucho más descuidado con sus comidas. Parece que el talento a Roger le alcanza…


Entérate de las dietas que estos genios siguen para llegar a dominar el circuito mundial.

Roger Federer  
Ganador de 16 coronas de Grand Slam, cuatro ATP World Tour Finals y 16 Torneos ATP Masters 1000, el actual número uno del mundo y para muchos el mejor tenista de la historia, lleva a una cuidada vida en la que se preocupa de descansar ocho horas diarias, aunque ahora que es padre ha reconocido que duerme menos.


Cuando está en casa juega tenis cuatro horas al día, aparte de realizar un exigente entrenamiento con pesas, trabaja el torso, los glúteos, las piernas y los bíceps. Sin embargo, contrario a lo que se podría creer a la hora de las comidas no es muy cuidadoso. Por eso, se da espacio para los abundantes desayunos y salir a los mejores restaurantes para darse gustos acordes con sus ganancias.


El propio Federer ha reconocido que no sigue una dieta estricta. “Hace unos años se me ocurrió que debía ir a un dietista. Estaba entonces en el lugar número 12 del ranking. Fui y le dije al especialista: Mire doctor, tengo que tomarme mi carrera de manera muy profesional, quiero saber ¿qué tengo que comer antes y después de los partidos, qué tengo que desayunar, qué no puedo comer?”


“Él me miró y me dijo: Mire, si ha llegado ya al duodécimo puesto del tenis mundial, lo único que le puedo decir es que no coma muchos dulces y puede llegar a ser el número uno. Yo le di las gracias y nunca volví”, reconoció en una entrevista.


Por eso mismo es habitual verlo antes de los partidos comiendo pastas o arroz, las que siempre acompaña con un trozo moderado de carne o pollo. Entre sus platos favoritos están las ensaladas, en especial la capresse, los gnocchi con queso gorgonzola y las salchichas con queso.


Rafael Nadal
Una máquina de la resistencia física, ese es Rafael Nadal. Hasta ahora el único jugador que ha sido capaz de desbancar a Roger Federer del número mundial, aunque actualmente ha caído hasta el casillero tres de la clasificación.


Reconocido por su garra y por su capacidad para correr con intensidad durante horas, además de responder hasta el más complejo de los tiros de sus rivales, Nadal sabe que para conseguir ese juego debe extremar los cuidados de su físico, incluyendo la alimentación.


Por eso el español oriundo de Manacor sigue una cuidadosa dieta. Eso sí, al principio le costó un poco, debido a su especial debilidad por los mariscos y los chocolates, de los que se declara fans número uno.


Pero su trabajo le ha llevado a olvidarse de éstos y distribuye su alimentación en 65% de carbohidratos que se traducen en potencia pura (basta mirar su privilegiado físico y musculatura), 20 a 30% de proteínas  y 10 a 15% de grasas. Las ensaladas y las frutas tampoco están ausentes y juegan un rol importante.

Por eso en los minutos previos a su ingreso a la cancha suele alimentarse con una elaborada pasta y ensalada y un par de filetes que le proporcionan fuerza y que, según los especialistas, le permitirían sin problemas correr una maratón.


Si bien lo ha negado en varias entrevistas señalando que no se apega a un régimen especial, sus cercanos reconocen que las frituras no entran en su vida al igual que las sodas. Los líquidos que ingiere únicamente son el agua y las bebidas isotónicas. Eso sí, no rechaza un pescado cocinado de cualquier forma.


Dos estilos distintos pero claramente exitosos ¿Cuál prefieres?

Comentarios