Estilo de Vida

Psicología del tabaquismo

Estilohoy.com te invita a saber lo necesario para ayudarte a reducir tu consumo de tabaco o dejarlo por completo.

07-06-2010, 5:00:00 PM

Por:
Psic. Amparo Miranda Salazar, Psicoterapeuta y directora de servicios clínicos de Psicología y Educación Integral, A.C.
Psic. José Manuel Bezanilla investigador de tiempo completo de la UVM Hispano, y director general de Psicología y Educación Integral, A.C.

¿Por qué es tan difícil dejar de fumar?, ¿por qué a pesar de intentarlo en distintas ocasiones no lo he logrado?, ¿por qué tanta gente lo hace? Estas son algunas de las preguntas que nos hacemos cuando estamos intentando dejar de fumar. Esto tiene distintas explicaciones, una de ellas es la que dan los psicólogos al hablar de la psicología del tabaquismo que lo describe como una conducta de riesgo con rasgos infantiles, motivaciones internas y actitudes agresivas inconscientes, que tienen origen en experiencias gratificantes y hostiles, además de ser un hábito adictivo.

La psicología debe formar parte de las intervenciones sobre el tabaquismo, proporcionando prevención con información y motivación en niños, adolescentes y mujeres, para evitar el inicio del tabaquismo y, si este se ha producido, para que no continúe, con el objetivo de evitar la adicción.

La iniciación al tabaquismo se produce cada vez a menor edad; actualmente, en la pubertad, alrededor de los 10 años, y está relacionada con el entorno de compañeros y grupo familiar, interviniendo en su fomento la publicidad, la imitación, la curiosidad, la rebeldía contra prohibiciones, el resaltar la feminidad o masculinidad, para sentirse grande y por la necesidad de lograr aceptación en un grupo. Asimismo, interviene la particularidad psicológica del adolescente de explorar, experimentar e identificarse con los hábitos de los adultos y la influencia de sus pares; todo estos componentes explican el porqué la edad de inicio de fumar se produce precozmente.

A la personalidad de los fumadores, a las motivaciones de su conducta y a toda la formulación de las causalidades en el tabaquismo, se agregan los principios éticos de cada uno, produciendo un comportamiento dado con respecto a su salud personal y a la comunitaria. Este comportamiento y la salud aparecen entre la responsabilidad individual y social, entre el derecho y el deber de estar sanos, entre la conducta particular y la pública.

Si tienes duda respecto a tu consumo de tabaco, contéstate las siguientes preguntas:

• ¿Empiezas a fumar en cuanto te despiertas? (Primer cigarrillo del día).
• ¿Sigues fumando a pesar de tu deseo de no hacerlo? (Uso compulsivo).
• ¿Has tenido varios intentos fallidos por dejar de fumar? (Recaída).
• Los intentos de dejar de fumar te han provocado síntomas como: dolor de cabeza, dificultad para concentrarte, insomnio, ansiedad, irritabilidad, entre otros (Síndrome de abstinencia).
• Has desarrollado tolerancia al tabaco, ya que fumar al mismo número de cigarros produce menos efectos cada vez, lo que hace necesario incrementar el número de cigarrillos para lograr la sensación deseada (Hábito y tolerancia).
• Sigues fumando a pesar de tener una enfermedad que se agrava con el uso del cigarro (como problemas cardiacos, de la circulación o respiratorios) (Dependencia).

Si has manifestado alguna de estas sensaciones, sin duda tienes un problema con tu consumo de cigarrillos. Es por esto, que a pesar de que dejar de fumar no sea tarea fácil, se puede lograr. Te hacemos las siguientes recomendaciones:

• Dejar de fumar es difícil y requiere gran motivación, fuerza de voluntad y estar dispuesto a repetir los tratamientos para tener éxito.
• Para dejar de fumar se requiere el apoyo y colaboración de familia, amigos y compañeros de trabajo.
• Casi todos los fumadores fracasan varias veces cuando tratan de abandonar el hábito por su propia cuenta.
• El porcentaje de éxito aumenta con la terapia psicológica y, sobre todo, con la combinación de los tratamientos farmacológicos con los psicológicos, porque aunque el tratamiento psicológico sea de baja intensidad, su combinación con un tratamiento farmacológico, por su efecto sinérgico, facilita un mayor abandono.

¡Lo normal es no fumar…!

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