Estilo de Vida

Norman Foster, el arquitecto tecnológico

Conoce a este personaje que se ha ganado el respeto y admiración mundial por su defensa de la tecnología como herramienta de creación arquitectónica.

19-01-2010, 5:00:00 PM

Podría ser catalogado de genio, sin temor a equivaciones. Por algo ha obtenido importantes reconocimientos internacionales y su trabajo se puede apreciar en importantes y colosales construcciones a lo largo del mundo.


Todo lo que tiene se lo ganó a pulso y desde abajo. Comenzó su carrera en la arquitectura a la edad de 21 años, tras reunir dinero trabajando en diversos empleos. Luego de titularse en la Manchester University School, consiguió una beca para entrar a Yale, donde perfeccionó sus conocimientos.


A partir de ahí, su carrera sólo conoce de éxitos y su nombre está inscrito en colosales edificaciones como el popular Banco de Hong Kong y Shangai, rascacielos de cristal de 47 plantas que destaca por la funcionalidad de los espacios.



Tras esta obra comenzó lo que seguramente será su gran legado: la defensa de la tecnología como herramienta de creación de espacios arquitectónicos. Valiéndose de esta dio vida al Metro de Bilbao, en España y la torre de comunicaciones en Collserola, que fue vital para los Juegos Olímpicos de 1992.


Otro de sus más destacados aportes es el diseño del puente más alto del mundo, que se eleva a 243 metros sobre el río Tarn en Francia y sobrepasa en 23 metros la altura de la Torre Eiffel. Inaugurado en diciembre de 2004, se erige como el primer gran proyecto del siglo XXI.


Entre sus últimos desafíos destaca la torre de la sede central de la Hearst Corporation en Nueva York, el rascacielos de Caja de Madrid, en la capital de España y la pirámide destinada al diálogo mundial entre las religiones en Astaná, la capital de Kazajistán, así como la construcción del mayor aeropuerto del mundo, el de Pekín, ícono de la China Olímpica.



Sus méritos y ocupaciones sin embargo, no le han restado tiempo para ocuparse de colaborar con campañas de distintas organizaciones no gubernamentales, como Save The Children, además de financiar una beca para estudiantes de arquitectura, en colaboración con el Real Instituto Británico de Arquitectos.



En su vitrina tiene el privilegio del que sólo gozan los grandes, ya que luce la Medalla de Oro del Real Instituto de Arquitectos Académicos, el Premio Miles Van der Rohe, la Medalla de Oro del Instituto Americano  de Arquitectos, el Premio Pritzker, el Madrid Creatividad y el Stirling de Arquitectura, el más importante del Reino Unido, en reconocimiento a su dilatada trayectoria y a su innegable aporte y calidad al mundo del diseño y construcción.


Un grande, que tiene inscrito su nombre en las páginas de la arquitectura moderna.



 


 

También podría interesarte:

Comentarios