Estilo de Vida

Museos automovilísticos en el mundo

Checa estas recomendaciones y haz un stop en tus viajes para conocer los autos de ayer y de hoy en los mejores museos de América y de Europa.

03-06-2010, 5:00:00 PM

Los amantes de los automóviles quieren tenerlos todos en su garaje y conducirlos, pero también admirar aquellos que han sido y serán siempre parte de la historia y que nunca podrán tener. Son los que se guardan como preciadas joyas en los museos automovilísticos. Visitas obligadas de quienes se maravillan con el “mundo motor” y valoran cada pedal y volante como una autentica pintura de Van Gogh.


Si te dispones a salir de viaje y quieres agendar una de estas visitas en tu itinerario, presta atención entonces a nuestras recomendaciones:


· Museo de Mercedes- Benz
Se inauguró en 2006 en Stuttgart, Alemania. Situado en un espectacular edificio, es el único en el mundo que reproduce los 120 años de la historia de esta firma desde el primer día. Son 16 mil 500 metros cuadrados que cobijan casi 170 vehículos y mil 500 objetos que conoces en dos recorridos.


El edificio es obra de los arquitectos holandeses Ben van Berkel y Caroline Bos. La impresionante modernidad de la construcción parece venida del futuro, y conserva al mismo tiempo su enlace con la tradición.


La visita dura como mínimo dos horas y son siete salas donde recorres de forma cronológica la historia de Mercedes. Todo termina con la sección denominada “Fascinación técnica”, que invita a los visitantes a echar una ojeada al trabajo diario de los ingenieros y a dirigir la mirada hacia el futuro: lo que nos espera dentro de pocos o muchos años.


 


· Museo de Porsche
También está en Stuttgart-Zuffenhausen, en un edificio de audaz arquitectura. El espacio de 5,600 metros cuadrados cuenta con una capacidad para aproximadamente 80 vehículos históricos y más de 200 muestras pequeñas de la historia de la compañía, preparadas cuidadosamente.


Tiene amplias áreas para conferencias y un acceso a una impresionante terraza, disponible para eventos. Además, en su interior se ubica el exclusivo restaurante “Christophorus”. Este museo reúne toda la historia de Porsche. Está completamente diseñado en blanco y el área de exposiciones descansa únicamente sobre tres soportes, por lo que parece estar suspendida en el aire.


Permanece abierto todos los días, excepto los lunes, de 9.00 a.m. a 6.00 p.m. La entrada es de 8 euros para adultos. La admisión es gratuita para niños menores de 14, si están acompañados por un adulto.


 


· Museo automotriz de Buenos Aires
En América Latina también hay buenos museos y hoy destacamos el de Buenos Aires. La Fundación Museo del Automóvil vela por el mantenimiento de una valiosa colección de automóviles que se extiende desde un Dodge 1937 que fuera del embajador de Estados Unidos y usado por Maradona para su casamiento, hasta un Chevrolet Coupe TC 1939, con el que corrió Fangio en las famosas competencia argentinas de Turismo de Carretera.


Se abrió en 1999, en la calle Irigoyen número 2265 de la Capital Federal, donde se llega en unos 10 minutos desde el centro de Buenos Aires. La edificación está decorada con pósters, fotografías, volantes, cláxons y demás piezas automotrices, ocupando las lisas paredes o los adoquinados pisos, reflejando en parte la época de antaño.


Podrás encontrar además figuras de cera de Jorge Luis Borges y Fernando Pugliese en un Hudson 1929. Un museo de la nostalgia, una linda mirada al pasado trasandino.


 


· Henry J Ford Museum
Detroit tiene fama de ser la más grande y animada ciudad de Michigan. Muchos la llaman “Motor Town” debido a su gran concentración de fábricas de automóviles y una de las insignes es Ford.


Para los que se fascinan con la colección de esta firma es imperdonable no hacer un alto en el camino para conocer el Henry J Ford Museum y apreciar la colección de automóviles de los años 50, sus diseños aerodinámicos, sus colores pastel y sus majestuosas dimensiones.


Por ejemplo, tienen el Ford Mustang I Concept de 1962; el primer Mustang construido y precursor de una saga legendaria en la historia del automóvil o el  Ford “999” Racer de 1902, esa apuesta personal de Henry Ford para conseguir el coche más rápido del mundo que conducido por Barney Oldfield pulverizó varios records en 1902 y 1903.

También podría interesarte:

Comentarios