Estilo de Vida

Luis Buñuel o el efecto de casualidades

Conflictos burgueses, lógicos y emocionales…todo se materializa en una serie de films que no sucumben al tiempo y espacio.

27-05-2009, 5:00:00 PM

Uno de los nombres mexicanos que más eco provocan en el mundo es el de Luis Buñuel Portolés. El cineasta español, naturalizado mexicano, realizó la mayoría de sus obras en México y Francia. La calidad de sus trabajos le vale ser considerado uno de los más importantes y originales directores de la historia del cine.


A Buñuel le gustaba jugar con la idea de que la casualidad fue la que lo condujo a México en 1946, cuando viajaba con destino a Paris en medio de la filmación de “Un perro andaluz”, e hizo un alto con su productora en el país latinoamericano.


Luz, cámara…
La primera película de Buñuel, “Un Perro Andaluz” es surrealista, una sucesión de imágenes sin un significado real, objetivo, sino emocional y subjetivo. El objetivo era escandalizar, tomarle el pelo al espectador (Buñuel asistió al estreno con los bolsillos llenos de piedras, listo para “responder” al público). Sin embargo el moderno París de 1927 recibió la película como genial.


Buñuel vivía el conflicto entre la razón que le hacía ateo y el corazón que le hacía creyente, entre su desprecio por la burguesía y su estilo de vida realmente burgués.


Las imágenes de Buñuel siempre son claras e intuitivas, no se les busca un significado, simplemente se sienten. El director siempre trabajó con guionistas a su lado, quizás para poder encauzar de mejor forma sus ideas.


“La Edad de Oro”, su segunda película, fue un escándalo por su ataque contra la Iglesia y el patriotismo. Estuvo prohibida durante años. La tercera obra tuvo la misma suerte, fue el documental “Las Hurdes”.


Las tres primeras obras de Buñuel marcaron lo que sería su constante: muerte, sexo, religión, pesimismo. En México rodó cine en principio “comercial”, luego muchos films, entre ellos “Los Olvidados”, “Nazarín” y “El Ángel Exterminador”, una de sus películas más personales y en la que alude a Dalí.


Viridiana
Coproducción hispano-mexicana que supone la vuelta de Buñuel a España. El periódico vaticano L’Osservatore Romano condenó la cinta, y la tachó de blasfema y sacrílega. Inmediatamente la censura española la prohibió. El director general de cinematografía fue obligado a dimitir y la película no se pudo ver en España hasta 1977. Fue Palma de Oro en Cannes 1961.


Buñuel falleció en Ciudad de México en 1983. Se mantuvo fiel a su ideología hasta el final: no hubo ninguna ceremonia de despedida y actualmente se desconoce dónde se encuentran sus cenizas.


Lo que no se desconoce es talento en cada obra, la imaginación desbordante y la inteligencia de un Buñuel que en el séptimo arte no muere.