Estilo de Vida

Luis Barragán, legado que perdura

La obra del arquitecto mexicano que falleció en 1988 se exhibe actualmente en Bélgica, demostrando la vigencia y calidad de este genio latinoamericano.

09-03-2010, 5:00:00 PM

“Imágenes del mexicano” es la muestra con la que el gran arquitecto nacional Luis Barragán, fallecido el 22 de noviembre de 1988, expone su vigencia, esta vez en Europa, específicamente en Bélgica, país en el que la colección se podrá apreciar hasta el 21 de este mes.


La obra está compuesta principalmente por 150 pinturas, fotografías y grabados e incluye además piezas arqueológicas de las culturas prehispánicas asentadas en lo que hoy es el territorio de la República Mexicana, las cuales han sido distribuidas en las 12 salas del Palacio de Bellas Artes de Bruselas.


Para mayor comodidad de los asistentes, la exposición fue dividida en diversos temas, destacando las representaciones de las grandes obras que han dado carácter y prestigio internacional a la arquitectura mexicana, en particular, la obra del connotado Luis Barrigán.


Nacido en 1902, gracias a su monumental aporte es considerado como uno de los íconos de la arquitectura del siglo XX en México, trabajos en los que mezcló de manera insuperable el misticismo religioso con lo verdadera y esencialmente mexicano.


Oriundo de Guadalajara, inició su recorrido profesional en 1927, tras completar estudios de ingeniería civil y arquitectura. Luego se trasladó a Europa durante dos años, periodo en que despertó una irresistible pasión por la historia y costumbres de los pueblos del Mediterráneo, en perfecta sintonía con su interés por la sabiduría de los árabes que siglos antes dominarán España.


Así, a lo largo de su trayectoria, evolucionó de un trabajo personal basado en la arquitectura de su país a las aportaciones de la vanguardia europea. De regreso en México, plasmó en la realidad sus nuevos conocimientos, construyendo residencias y apartamentos. Lo anterior le valió ser, en 1945, designado para erigir el Pedregal de San Anguilar, considero todo un hito arquitectónico para la época.


También en su obra destacan las viviendas unifamiliares, como las casas González Lima y Enrique Aguilar, ambas construidas en Guadalajara, donde ya se hizo presente su estilo propio y original, influenciado por la cultura mediterránea con patios, muros, jardines y terrazas.


Su casa es hoy propiedad del gobierno de Jalisco y de la Fundación de Arquitectura Tapatía, A.C, ya que es una obra considerada de la mayor trascendencia en el contexto mexicano. De ahí que fuera propuesta para ser calificada como Patrimonio de la Humanidad.


Conservado hasta nuestros días, el hogar de Barragán mantiene las mismas condiciones en que él solía habitarlo, ya que encierra un insuperable legado cultural y artístico que incorpora además significativas colecciones de Jesús Reyes Ferreyra y Miguel Covarrubias, así como también arte mexicano de los siglos XVI al XX.


Tras su deceso y en señal de reconocimiento, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) incluyó en su Colección de Arte una edición dedicada al arquitecto, cuyas poéticas imágenes de su obra se convirtieron con el paso del tiempo en todo un icono de la arquitectura moderna del país.


Hoy, y de manera póstuma, recibe otra importante distinción con la muestra que se exhibe en Bélgica, dejando en claro que su legado perdurará por años en el diseño y construcción de México y de toda Latinoamérica. 

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