Estilo de Vida

Los 8 problemas más comunes del afeitado

Este ritual masculino básico, sigue siendo una práctica en donde se comenten muchos errores, a pesar de su antigüedad.

11-11-2010, 5:00:00 PM

El afeitado es una de las cosas que todos creen que saber hacerlo perfecto. Sin embargo, no hay un manual de instrucciones oficial, por lo que la tarea se convierte en algo que se aprende con la vida.
 
A juzgar por los fallidos estilos de afeitado o la piel con marcas de cortes, pareciera que se trata de una misión algo compleja y con riesgo de sufrir muchos errores.
 
¿Sabes cuáles son los más comunes? Aquí te los decimos:
 
1. Sarpullido
Seguro que conoces bien ese sarpullido rojo. Aquella erosión cutánea que aparece después de afeitarse y dura unos dos días. Justo antes que salga la barba y tengas que afeitar otra vez.
 
Razones las que aparece hay varias: piel muy sensible, malas cuchillas, afeitado en seco, demasiada presión sobre la navaja, etc.
 
¿Cómo evitarlo? Para empezar, hay que tener la piel húmeda durante todo el proceso de afeitado. Eso implica comprar productos especiales para antes de iniciar el afeitado y al terminar.
 
Además, no presiones con tanta fuerza la navaja y asegúrate que estén en buenas condiciones.
 
2. Vellos encarnados
Puedes pensar que los vellos encarnados son un problema de la cuchilla de afeitar; sin embargo, el problema es mucho más profundo.


El término científico es seudofoliculitis de la barba o PFB, una irritación persistente que resulta del afeitado.
 
El problema comienza cuando el pelo causa una inflamación en el folículo, ya que comienza a crecer después de un afeitado apurado.
 
En casos más extremos, las pústulas asemejan el acné y pueden desarrollarlo. Para esto, usa exfoliantes antes del afeitado: soluciones de ácido salicílico.
 
Si todo lo demás falla, déjate barba.
 
3. Piel sensible
Algunos hombres nacen con la piel muy sensible. Sea causa genética, mal clima o simplemente mala suerte, la piel sensible no es algo divertido si tienes que afeitarte cinco días a la semana.
 
Se necesita un after y post shave cada vez que te afeites para aliviar las capas dérmicas más delicadas.
 
Además, es necesario un bálsamo para después del afeitado en la forma de una crema hidratante y una crema calmante. Todo con tal de suavizar la batalla.
 
4. Piel seca
Si tienes la piel seca es probable que sufras de escamas, enrojecimiento o vellos encarnados.
 
La piel seca ataca todo el año, afortunadamente la solución es rápida. Usa una crema hidratante todos los días con protección solar, después de la ducha.
 
5.  Puntos ciegos
¿Podemos llegar a todas partes con la máquina? Casi. Hay lugares llamados puntos ciegos donde cuesta mucho afeitarse, como debajo de la nariz o alrededor de la boca.
 
Para eso, usa una máquina de afeitar con cuchillas especiales, pensadas para puntos ciegos. Procura afeitarte en esas zonas con mucho tiempo libre, pues son lugares que requieren paciencia.
 
6. Acné
No es fácil afeitarse cuando se tiene acné. Y es necesario decir que si pasas un objeto punzante, empeorarás la situación.
 
La única manera de lograr un afeitado en esas condiciones es ser excesivamente cuidadoso y meticuloso. Por eso, antes debes aplicar un aceite en la cara, lavar con agua caliente para ablandar la piel y usar una crema hidratante para calmar y proteger.
                 
Hazlo, de lo contrario podrás causar un daño permanente y a partir de un solo grano.
 
7. Crecimiento desigual del vello
No todos tienen la suerte de que les crezca un bosque en el rostro. Algunos chicos, no importa lo mucho que lo intenten, consiguen una barba  bastante irregular, de aspecto casi como vello facial.
 
Los niveles de testosterona y las enzimas que desencadenan el crecimiento del pelo son una parte de la ecuación. Pero antes de ir a llorar en un rincón, debes saber que si  ése es tu caso, hay una regla de oro: mantenerse afeitado todo el tiempo.
 
8. Máquinas sucias
De todas las erupciones y enrojecimientos que podemos tener en la piel las que se generan por máquinas y toallas sucias, son las peores.
 
Puedes desarrollar una infección y requerir incluso antibióticos. Procura siempre tener una hoja libre de bacterias (desinféctala) y una toalla bien lavada.