Estilo de Vida

Logre una buena alimentación ejecutiva

Conozca lo que todo ejecutivo debe saber respecto a su alimentación para contar con la energía suficiente para un buen rendimiento en su día.

25-03-2010, 4:05:27 PM

Trabajar sentado gasta 60 calorías (cal), el común de las tareas laborales 130 cal, subir y bajar escaleras exigen 410 y 210 cal, respectivamente, leer 0.54 cal y escribir 0.81 cal.

Todo lo anterior corresponde a actividades que realiza durante sus día laboral y que, al igual que otras acciones, necesitan de la energía suficiente para ejecutarse de la mejor forma.

Lo expertos son enfáticos: una buena alimentación ayuda a conseguir un mayor rendimiento en el puesto de trabajo o, dicho de otra forma,  la mala alimentación afecta los niveles de productividad laboral.

Además, las personas “activas laboralmente” consumen más calorías que aquellas que viven una vida sedentaria, otro motivo para mantener una buena alimentación.

Sin embargo, el ritmo laboral vertiginoso, sumado a la falta de tiempo y al estrés propio del trabajo, favorece muchas veces el descontrol alimenticio.

En las empresas se debe, por lo tanto, promover una alimentación sana y balanceada para evitar pérdidas económicas relacionadas con la salud de los empleados y el ausentismo laboral.

La “buena conducta” alimenticia corre para todos por igual, desde el ejecutivo mayor hasta quienes integran el último escalafón de la empresa.

Conozca ahora algunos de los errores alimentarios más comunes en aquellas personas que trabajan varias horas en el día y si incurre en ellos corríjalos de inmediato.

1. Concurrir al trabajo sin antes un buen desayuno en casa

Durante la mañana es cuando más trabajo intelectual realizan las personas. Por ello, es necesario alimentar correctamente al cerebro,  responsable del consumo de 20% de la energía total que se extrae de los alimentos.

Comenzar el día con un buen desayuno evitará las bajas de glucemia durante la mañana, que se manifiestan generalmente con sensación de falta de energía, dificultad para concentrarse y cambios de humor.

Es muy común que esta situación trate de remediarse mediante el consumo de alimentos o bebidas estimulantes, como el café y el mate, que en exceso aumentan el estado de alerta, pero también provocan mayor eliminación de nutrientes como el calcio, magnesio y vitaminas, junto con algunas alteraciones gastrointestinales.

2. Saltarse el almuerzo durante la jornada laboral

Por razones de tiempo las personas se saltan el almuerzo con la idea de compensar este déficit en la cena. Esto generalmente acarrea un aumento del peso porque genera mayor sensación de ansiedad.

Además, lo más probable es que al llegar a casa comience primero el “picoteo”, seguido luego por una cena muy abundante e hipercalórica.

Lo recomendable es que durante la jornada laboral realice todas las comidas, de esta forma llegará a casa mucho más tranquilo y podrá realizar una cena más liviana.

3. Mal comer en el trabajo
Primero, la empresa debe disponer de un espacio físico y del tiempo necesario para que la comida se lleve a cabo sin preocupaciones. Si se dispone de un refrigerador en el lugar de trabajo, mucho mejor.

Algunos alimentos aptos para el traslado y que servirán como colación o tentempiés son: barritas de cereal, frutas, galletitas integrales, sobrecitos de jugos, leche en polvo, infusiones en saquitos y vasitos con tapa hermética para trasladar ensaladas de frutas, gelatinas, o yogures.

Es también importante la buena provisión de líquidos. Se recomienda que siempre en el lugar donde estemos trabajando dispongamos de un vaso o botellita lleno de agua fresca a mano, esa es una buena manera de asegurar un consumo abundante de líquidos.

Algunos consejos

Para evitar situaciones que afectan la productividad en la jornada laboral los expertos realizan algunas propuestas:

· Cuidado con el café

Si se consumen con moderación, estas bebidas pueden formar parte de la alimentación cotidiana; sin embargo, no es aconsejable tomarlas durante la jornada laboral y es preferible dejarlas para otros momentos del día.

La cafeína es un poderoso estimulante que favorece el estrés y el nerviosismo, es decir, la desconcentración.

· Alimentación según el tipo de trabajo
Es muy diferente el consumo de energía que efectúa el organismo de una persona que realiza tareas físicas intensas, como un obrero de la construcción, una persona dedicada a la limpieza o un trabajador agropecuario, al de alguien que trabaja sentado durante muchas horas en una oficina o conduciendo un vehículo.

· Elija platos que se digieran bien

Para poder proseguir con normalidad la jornada laboral después de la comida hay que optar por alimentos que favorezcan la digestión y eviten la “pesadez estomacal”.

Debe entonces reducir el consumo de grasas y aumentar la ingestión de frutas y verduras, así como productos lácteos.

· Tomarse un tiempo
Los médicos recomiendan tomarse el tiempo necesario para desayunar y almorzar, elegir bien el menú y tomarse un descanso después de comer.

Otra buena opción es hacer una breve caminata lo cual favorece la digestión y permite desconectarse de la oficina, aliviando con ello el estrés.

También podría interesarte:

Comentarios