Estilo de Vida

Langosta, el manjar de los exigentes

Descubre los secretos de esta verdadera exquisitez que nos entrega el mar para deleitar a los amantes de la buena mesa.

08-03-2010, 5:00:00 PM

La langosta es una verdadera exquisitez que nos ofrece el mar, capaz de satisfacer hasta al más exigente de los paladares, incluso cocinada de la manera más sencilla.


Considerada desde tiempos ancestrales en la dieta de antiguas culturas, es definida en la actualidad como un plato de lujo, no sólo por su calidad sino que también por su elevado precio.


Además, y para el placer de los amantes de este producto del mar, puede ser preparada de diversas formas, ya sea fría o caliente, sólo depende del gusto del comensal. Otras excelentes alternativas de preparación son: hervida, a la parrilla, al vapor, en ensalada, en vinagreta, en salpicón, en sopas y cremas como la célebre bisque y en consomé, en aspic, en mousses o en souffles, es decir como tú la prefieras.


También se puede cocinar como croqueta, acompañada de diversas salsas, con crema, con tomate y otros condimentos, con pastas, arroz, caviar y carnes y mariscos como la paella. Sin duda una delicia, ideal para los fans de la buena mesa.


Además de su exquisito sabor, otra de las razones que la convierten en un preciado producto gourmet es su complicado proceso de extracción y su escasez, derivada en gran medida de la sobreexplotación que ha sufrido en los últimos años. Ubicada en zonas rocosas, fangosas y profundas, los pescadores deben esforzarse mucho para conseguirla.


Cabe señalar también que se requiere una gran cantidad de langostas para la preparación de un sólo platillo, ya que la carne, parte comestible de la langosta, es apenas un tercio de su peso viva, razón por la cual, si se va a servir sola o acompañada de alguna salsa, se necesitarán como mínimo dos kilos y medio de langosta viva para porciones medianas de cuatro personas.


Por otra parte, esta delicia tiene otra ventaja que la convierte en un alimento lleno de distinción y clase: contiene muy pocas calorías y un alto porcentaje de proteínas, además de ser muy rica en minerales y poseer un contenido medio de colesterol


Si deseas consumirla en tu casa y sorprender a tu pareja, debes comprarla viva, sin que le falte alguna pata o presente algún deterioro. La razón es que después de muerta, sin cocinar comienza a producir toxinas, que pasadas las 12 horas ponen en peligro la salud del ser humano. Por eso al comprarla debe mover una pata o la cola, para posteriormente meterla en agua hirviendo, con lo que morirá en pocos segundos, con poco sufrimiento ya que los expertos indican que su capacidad de sentir es muy leve.


En pleno Distrito Federal hay un excelente sitio para disfrutar de este platillo. Es el Restaurante Danubio, donde puedes deleitarte con la langosta a la mayonesa y a la plancha entre otras finas y clásicas preparaciones. 

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