Estilo de Vida

La sofisticación de los habanos

Te invitamos a conocer todos sus secretos y técnicas para disfrutar al máximo de su sabor.

14-11-2010, 5:00:00 PM

Los habanos, más que una moda pasajera, se han transformado en el reemplazo natural de los cigarrillos en los sectores más altos de la sociedad, transformándose también en un verdadero símbolo de status, prestigio e incluso poder.
 
Otro elemento que se añade a la lista es que algunas personas prefieren fumar este producto que es totalmente natural, ya que sólo se utilizan hojas de tabaco en su composición y no contiene ningún elemento químico, como su principal competidor.
 
Cabe señalar que cuando se hace referencia a los “habanos”, nos referimos sólo a aquellos que se elaboran en Cuba, con tabaco cubano del mejor. Por ende, todos los cigarros confeccionados en otros lugares pueden ser llamados “puros” o “cigarros”, nunca habanos, ya que este nombre es una denominación de origen, tal como Scotch es a los whiskies elaborados en Escocia.
 
Tal como la denominación anterior, quienes están acostumbrados a consumirlo de manera frecuente, la mayoría de buen nivel económico y que suelen reunirse por negocios o placer con gente de su nivel en cocteles, desayunos de trabajo, cenas y otros eventos, conocen las reglas de su consumo.
 
En realidad, como mencionan los grandes conocedores, contrario a los cigarrillos, los habanos no se fuman… se saborean.


Sin embargo, existen personas que ingresan al “maravilloso mundo de los Habanos”, se encuentran sin tener un conocimiento adecuado de qué tipo fumar, cuándo hacerlo, y fundamentalmente cómo encenderlos y disfrutarlos.


Si eres uno de ellos y recién te integras a este privilegiado grupo, te invitamos a conocer más sobre este placer.
 
Protocolo de su consumo
Hay ciertas reglas de protocolo que debes tomar en cuenta para iniciar su consumo:


No se fuman en cualquier momento
Por lo general están muy vinculados con una circunstancia gastronómica y son los compañeros ideales de una buena sobremesa. Por lo tanto, no es adecuado fumarlos entre plato y plato de una comida, sino al final de la misma.
 
Cocktail Party
Resulta habitual consumirlos durante estas fiestas, acompañado de algún trago como un Bloody Mary, Daiquiri, Pisco Sour, Mojito o Cuba Libre.
 
¿Molesta?
Es regla de cortesía preguntar a los que estén sentados a su mesa o a aquellos que estén cerca tuyo en una reunión si no les molesta que lo enciendas. Aunque posee un aroma excepcional, hay gente muy susceptible al humo, no acostumbrada a éste y es preferible contar con su permiso primero.
 
Primero, cortar el ‘gorro’
Este es el extremo de la parte que se introduce en los labios y que cierra el habano por ese extremo, con una finalidad meramente decorativa.
 
Para hacerlo existen diversos tipos de cortadores o guillotinas. Algunos, los consumidores más tradicionales, prefieren hacerlo con un cortador que cercena este elemento totalmente, dejando la superficie de su diámetro disponible para la salida de humo al aspirar el habano. Existen otros despuntadores que cortan en forma de “v”.
 
Cómo encenderlo
La forma más usual es “llamearlo” primero. Muchos cometen el error -tras verlo en películas de largometraje- de encenderlo directamente en la boca.
 
En los filmes esto sucede para acortar las tomas y dar más agilidad a la acción, pero un buen fumador llamea su habano primero tomándolo en su mano no diestra y haciéndolo girar, al tiempo que lo expone a una buena llama.
 
Cómo fumarlo
No inhales, aspíralo de forma suave hasta que el humo llene la boca y permite que se extienda por tus papilas gustativas.


Cuando llegue el momento de la despedida, es decir cuando decidiste no fumarlo más, no lo aplastes. Déjalo morir dignamente sobre un cenicero, como dicen quienes más conocen de este tema.