Estilo de Vida

Kashmir, una propuesta bella y sólida

Entérate qué hizo esta banda originaria de Dinamarca para llegar a posicionarse en el gusto del público y tener una gran base de fans mundial.

11-03-2010, 5:00:00 PM

Por Julian Woodside, colaborador de la revista Marvin


Sin duda Kashmir es una banda con una base de fans bastante numerosa a nivel mundial. Al escuchar su música no dejas de preguntarte qué fue lo que hizo esta banda para ser tan respetada. Este año nos regalaron Trespassers, un disco que genera sentimientos encontrados ya que la propuesta musical remite a muchos grupos y al mismo tiempo atrapa con sus texturas y melodías pegajosas.


Originaria de Dinamarca, Kashmir es una agrupación que ha tenido una evolución musical bastante compleja. Su crecimiento ha mostrado una evolución que da mucho de qué hablar y que en el proceso nos ha regalado varias canciones memorables. Ya sea que suenen a pastiche de tendencias o que realmente sea una propuesta honesta, sin duda Kashmir es una de las bandas más importantes de Dinamarca país que nos ha entregado a bandas muy buenas como Mew, The Raveonettes. Su trayectoria ha legitimizado su lugar en el gusto del público, por lo que vale la pena escuchar a detalle y sin prejuicio ya que no es fortuita la velocidad con que se vendieron los tickets de los conciertos que ofrecieron esta semana en nuestra cuidad.


Para el lanzamiento de su segundo disco, Cruzential, la banda alcanzó un sonido mucho más pesado. Sin embargo no sería hasta el lanzamiento de The Good Life que Kashmir encontrara su sonido y lo explotara al máximo consolidando con ello su propuesta.


Su tercer disco se llama Zitillites, de donde se extrajo el sencillo Surfing the Warm Indutry, la canción más conocida de la banda. Su cuarta producción se titula No Balance Palace que tiene colaboraciones y apoyo en la producción por parte de Lou Reed y David Bowie, quien se declara fan de la banda. Para Kashmir No Balance Palace fue un disco que los consolidó como una banda despreocupada por “caer bien” y más enfocada en explorar texturas y sentimientos.


Su última producción, Trespassers, es un disco que probablemente no forme parte de los listados memorables de la nueva década. Incluso difícilmente marcará una generación pero eso no quiere decir que sea un disco malo. Kashmir nos regala un disco muy amarrado, sólido y con un sonido maduro que dejará un gran sabor de boca a quienes lo escuchen. Siguiendo la línea de sus dos producciones anteriores la banda presenta un material nostálgico y pegajoso con piezas cargadas de sensibilidad. Destacan canciones como Mouthful of Wasps, Mantaray, y The Indian, y aunque la escucha es bastante fluida por momentos remite a un sonido genérico de Brit Rock a la Coldplay o Radiohead.

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