Estilo de Vida

Francisco Medina Elizalde, la hotelería en la sangre

Este hotelero se convierte en la sombra de sus huéspedes, para entenderlos y atenderlos mejor.

19-05-2009, 5:00:00 PM

El gusto por el buen servicio y la hotelería lo lleva en su ADN. Desde pequeño corría por pasillos y albercas cuando su padre trabajaba para la cadena Hilton. En la adolescencia, cambió los juegos por el trabajo y junto con sus cuatro hermanos aprendió los detalles fundamentales que le dan forma a un gran hotel.


Ahora, a la cabeza de la cadena española de hoteles NH en México y el Caribe, Francisco Medina Elizalde se remonta a sus orígenes: “Después de trabajar en Hilton, mi padre estuvo en el grupo Posadas. Recuerdo que en una ocasión estaba por abrir Holiday Inn en Taxco. Teníamos 13 o 14 años y era una época complicada para conseguir personal. Entonces los cinco hermanos terminamos ayudando: uno en la recepción, otro en banquetes y alguno más inclusive montando mesas en el restaurante”.


A pesar de estas actividades y de lo que parecía ser su destino, el joven Medina Elizalde, el mayor de sus hermanos, tenía otro proyecto para su vida: el futbol, pero una fuerte lesión cambió sus planes. Retomó los estudios que había dejado pendientes en administración de empresas en la Universidad de Guadalajara, y gracias a la experiencia adquirida al lado de su padre obtuvo su primera gerencia de un hotel a los 25 años.


Hoy, este experimentado hotelero conoce bien su negocio y se rige bajo una premisa muy conocida pero no siempre aplicada: al cliente lo que pida. ¿Y qué es lo que piden los clientes en los hoteles? “Atención a los pequeños grandes detalles”, sintetiza.


La receta parece sencilla: “Estar donde está el cliente. Suena muy básico, pero si tú tienes claro que el bellboy que recibe al huésped debe hacerlo con una sonrisa y atenderlo bien, ya empezaste con el pie derecho”, asegura este hombre que ha caminado más de la mitad de su vida por pasillos, habitaciones, restaurantes y recepciones de grandes hoteles.


El poder de los números
Tan solo en la primera mitad de 2009, NH México está concretando importantes proyectos de expansión, con la apertura de tres nuevos hoteles, empezando por el de la Terminal 2 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, con 287 habitaciones; otro en Guadalajara con 137 cuartos, y uno más en Querétaro con 140 suites. A éstos hay que sumar el de la Riviera Maya, que se inauguró en diciembre de 2008 y la construcción de otro, que ya está en marcha, al norte del Distrito Federal, cuya apertura está planeada para 2010. Más allá de las fronteras mexicanas, NH también tiene proyectos, en concreto dos: uno en Bogotá, Colombia, y otro en la ciudad de Panamá.


Con estos números a cuestas, Medina Elizalde, casado y con dos hijos, explica la fórmula del éxito en el negocio de la hotelería: “El principal ingrediente es la vocación, pues se trata de un trabajo muy absorbente, que nunca cierra. Además, a diferencia de una línea de producción industrial, aquí los procesos tienen un control de calidad de velocidad impresionante. El buen hotelero tiene que estar en su negocio, cerca del cliente, cerca del personal, y percibir cómo se sienten”.