Estilo de Vida

Fernando Eimbcke, éxito para el cine mexicano

Un joven exponente con ideas frescas; su opera prima es una muestra de talento y un excelente guión.

17-06-2009, 5:00:00 PM

El joven cineasta mexicano Fernando Eimbcke no pretendía ser director de cine. Su vocación iba por la fotografía, sin embargo la vida lo llevó por el rumbo del séptimo arte en donde ha cosechado éxito y buena reputación.


Nacido en 1970, Eimbcke comenzó sus primeros trabajos en el Centro de Estudios Cinematográficos de la UNAM, donde escribió y dirigió varios cortos, entre los que destaca “No todo es permanente”, seleccionado como mejor cortometraje documental por la Academia Mexicana de Ciencias y Artes Cinematográficas en 1996.


Luego, se aventuró en el mundo de la dirección de videos musicales, donde trabajó junto a Molotov, Plastilina Mosh y Jumbo.


En 2001 ganó un concurso que le permitió producir el corto La suerte de la fea a la bonita no le importa. En 2002 dirigió también el corto, No sea malito, y un año después recibió una ayuda del IMCINE para escribir el guión de Temporada de patos, su primer largometraje.


Temporada de Patos
Su opera prima se estrenó en 2004, y es una excelente muestra de lo que se puede hacer con mucho talento, pocos recursos y un buen guión.


Narra la historia de dos amigos adolescentes que pasan una tarde de domingo en su departamento, lugar al que llegan más tarde otros dos personajes: una vecina en busca de un horno que funcione, y un vendedor de pizzas que exige que le paguen lo que le deben.


Al final, la interacción entre ellos, los pequeños trozos de historias y recuerdos, un juego de video, y un cuadro con los patos del título rellenan el metraje.


Temporada de Patos recibió múltiples elogios y premios, incluyendo 11 Arieles de la Academia Mexicana de Cine.


Su segundo largometraje fue Lake Tahoe, acerca de un adolescente que recorre una ciudad en busca de una refacción para un automóvil.


En su recorrido el espectador descubre también que la familia poco antes ha perdido asimismo al padre, amargo trance que cada integrante de la familia transmite y asume a su modo.


Lake Tahoe fue muy bien recibida por los medios internacionales y resultó acreedora del premio de la crítica internacional FIPRESCI y del premio Alfred Bauer en reconocimiento a las nuevas perspectivas del cine en la Berlinale de febrero de 2008.


Un director sin pretensiones que poco a poco consolida el éxito y  su formacíón profesional. ¿Lo mejor? Hay Eimbcke para mucho rato más…