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American Factory: 6 lecciones sobre productividad (y trabajo digno)

13-03-2020, 6:20:19 AM Por:
American Factory
© Captura de pantalla

Este documental de Netflix, que contó con el apoyo de Barack y Michelle Obama, muestra lo que pasa cuando dos culturas laborales opuestas chocan.

Actualmente los pros y contras de outsourcing son un tema relevante en la agenda económica y social de México.

Por un lado, hay quienes defienden este esquema ya que, gracias a su aplicación, casi el 80% de los trabajadores -según cifras del senador priista y líder sindical Carlos Aceves del Olmo- tiene un empleo formal de una manera funcional para las empresas. Para otros, este tipo de contratación se ha prestado para que los empleadores se extralimiten e incurran en delitos fiscales, por lo que para legisladores como el líder minero Napoleón Gómez Urrutia, es necesario sancionarlas y, para evitar más abusos, permitir el outsourcing únicamente cuando las actividades a desempeñar exijan una especialización ajena a la empresa o asesoría externa.

De estos y otros efectos de la modernidad en el empleo nos habla el documental American Factory (Participant Media, Julia Reichert y Steven Bognar, 2019, Estados Unidos) que narra desde una perspectiva crítica, los esfuerzos de la fabricante de cristal automotriz Fuyao por implantarse en la economía estadunidense, contratar mano de obra calificada y generar ganancias para su matriz en China.

Si bien la difusión no es nueva -el documental fue lanzado por Netflix a mediados del año pasado- esta producción nos ayuda a recordar hoy los retos que enfrentan los trabajadores en México y el mundo, originados en parte por cambios en los paradigmas de contratación, relaciones obrero – patronales, así como el desplazamiento de mano de obra humana por máquinas en los procesos de fabricación de productos. A continuación, algunos puntos dignos de consideración a raíz de esta cinta:

1. Explotación no es sinónimo de productividad

En el caso abordado en American Factory, la brecha entre las condiciones laborales de los obreros en China y los de Estados Unidos es abismal. Mientras los empleados en Oriente laboran turnos de 12 horas con jornadas de descanso una o dos veces al mes, los trabajadores en la planta en Ohio trabajan únicamente ocho al día, cinco días a la semana más dos descansos cada siete días.

Al respecto, una obrera china reveló que vive lejos de su ciudad natal, de su hijo y de su marido, a quienes, por falta de vacaciones, sólo visita una vez al año durante el Festival de Primavera; el testimonio es similar a otros que el espectador puede ver a lo largo del documental. “Estoy cansada, pero no tengo alternativa”.

De vuelta en Norteamérica, uno de los supervisores chinos amenaza: “Me importa un carajo lo que piensen los estadounidenses. Que me demanden si quieren, pero deberían trabajar los sábados. Así lo haría yo”.

American Factory
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2. “Flexibilización laboral” no se traduce como “Patente de corso”

Si bien el marco legal laboral ha experimentado muchas adecuaciones con el pretexto de facilitar la contratación de trabajadores, entre ellos jóvenes técnicos y recién egresados de universidades, no debería ser oportunidad para el incumplimiento de obligaciones patronales ni puerta abierta para el abuso.

A lo largo del filme, se aprecia que uno de los puntos más discordantes entre la empresa china y los trabajadores en la planta de Estados Unidos es el de la creación de un sindicato y un contrato colectivo que daría certidumbre a los empleados. No obstante, el temor de algunos de ellos, originado por la posibilidad de quedarse sin empleo, fue un elemento que los llevó a renunciar a su derecho de lograr condiciones más justas de trabajo en un entorno de legalidad.

Lee: Diputados eliminan outsourcing e integran personal de limpieza a nómina

3. La seguridad social y laboral son irrenunciables

A lo largo de la grabación, un grupo de mandos medios es enviado a la planta de Fuyao en China para conocer directamente sus dinámicas de trabajo e implantarlas entre sus compañeros con el fin de ser más productivos.

Su sorpresa es mayúscula cuando en uno de sus recorridos observan a trabajadores que seleccionan pedazos de vidrio para reciclar sin guantes resistentes a cortes ni lentes de seguridad.

En contraste, en Norteamérica una de las exigencias era crear las condiciones de seguridad mínimas que supone el trabajar con arena de sílice, vidrio y hornos a más de 200º C.

En un contexto mundial en el que producir más con menos es la divisa, una operadora de montacargas en Fuyao America asevera: “Hace dos días tuve que decirle a un supervisor chino que me negaba a recoger dos cargas de vidrio al mismo tiempo. Si quiere hacerlo, hágalo. Yo no lo haré. No arriesgaré la vida de nadie”.

Otro empleado que presentaba una impresionante lesión por cortadura por vidrio en una de sus extremidades refiere que, durante su carrera de 15 años en General Motors, nunca sufrió una lesión de trabajo, lo que efectivamente ocurrió en un corto plazo en la de Fuyao debido al entorno enrarecido.

4. Defensoría sindical bien entendida

Para Cao Dewanng, fundador y CEO de Fuyao, la creación de un sindicato en su planta de EUA “afectará nuestra productividad y perjudicará nuestra economía”. De hecho, no duda en aseverar que, “si entra a la escena un sindicato, cerraré la planta”. Es tal su postura que la empresa pagó más de un millón de dólares a una consultoría externa para mantener a los trabajadores alejados del sueño sindical.

Para dar contexto, la producción de la cinta nos regala un dato: “Desde los años 70 la industria de prevención de la sindicalización ha crecido de manera sostenible, mientras que los salarios medios y la afiliación sindical disminuyeron de manera consistente”.

American Factory
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5. El trabajo decente genera gratitud

Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el trabajo decente significa la oportunidad de acceder a un empleo que genere un ingreso justo, la seguridad en el lugar de trabajo y la protección social para las familias, mejores perspectivas de desarrollo personal e integración social, libertad para que los individuos expresen sus opiniones, se organicen y participen en las decisiones que afectan sus vidas, así como la igualdad de oportunidades y trato para todos, mujeres y hombres.

Acceder a un empleo formal produce una sensación edificante a nivel personal, así como arraigo en la empresa y, en no pocos casos, gratitud hacia nuestro empleador.

A través de testimonios de trabajadores, esta producción ganadora del Oscar al mejor documental en 2020 nos muestra el renacimiento de la esperanza en miles de personas que años atrás habían perdido sus empleos y autoestima con el cierre de la planta de General Motors. Por eso, la llegada de Fuyao y la inversión de 500 millones de dólares era todo un acontecimiento en Dayton, Ohio.

Con el paso de los meses, a medida que las exigencias de productividad se endurecían, la relación entre los equipos de China y Estados Unidos se hacía más tirante. De esta manera, el júbilo inicial se transformó en frustración y ésta, en claro enfrentamiento.

Esto se vio reflejado en una rotación de al menos 3 mil personas en aquel tiempo por despidos o renuncias, así como en pérdidas por unos 40 millones de dólares entre enero y octubre de 2017.

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6.Más evangelización, menos propaganda

En términos de marketing, un evangelizador es aquel que promueve los beneficios de una marca. Según los expertos en la materia, este trabajo debe comenzar desde dentro, para que los empleados sean los fans más entusiastas de la empresa… para ello es necesaria la libertad de opinar e incidir de manera positiva en ciertas decisiones y, claro está, el respeto de todos los derechos del trabajador.

Nada más alejado de esto es lo que vemos entre los empleados de Fuyao en China, quienes están obligados a participar en dinámicas de tipo marcial y actividades para el adoctrinamiento llamadas “reunión de preparación“.

En un vínculo indisoluble, el Partido Comunista es parte de la fábrica y ésta es parte del partido. Todos los empleados son miembros del Sindicato de Trabajadores de Fuyao. De hecho, el Presidente del Sindicato es, al mismo tiempo, Primer secretario del Comité del Partido Comunista en la fábrica, y cuñado del CEO. De hecho, uno de los ejecutivos entrevistados acepta que: “Sin apoyo del gobierno, la compañía no llegaría demasiado lejos“.

Huelga decir que un modelo de la “reunión de preparación” no pudo ser implantada con éxito en los Estados Unidos.

Las lecciones que aporta el documental, que contó con el apoyo en la producción de Barack y Michelle Obama, no se detiene en los aspectos mencionados. Vale la pena también por mostrar aspectos del choque cultural que generan las empresas multinacionales a su llegada a países ajenos, los estados de ánimo que produce el trabajar lejos de casa y en condiciones de exigencia extrema.

También se presta a la reflexión sobre el futuro que nos espera ante el acechante desplazamiento de mano de obra calificada a manos de la tecnologización y, por qué no, de la propia duda del fundador del gigante chino que maneja el 70% del mercado de vidrio para automóviles a nivel mundial: “En las últimas décadas he construido muchas fábricas. ¿Me robé la paz y destruí el medio ambiente? No sé si soy un colaborador o un criminal… Sólo pienso estas cosas cuando estoy triste. El propósito de la vida es trabajar, ¿no te parece?”

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mm Comunicador y analista. Se ha desempeñado como creador de contenidos para medios tradicionales y online de la IP e instituciones públicas.
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