Estilo de Vida

El Rey Club, pura sofisticación

Conoce uno de los spas más nuevos en EEUU, que destaca por ofrecer cuidado personal en el entorno de un club campestre para ejecutivos.

10-02-2009, 5:00:00 PM

El Rey Club, en Austin, Texas es creación de Clint Campbell, ex directivo de la compañía de computadoras Dell; es el establecimiento más nuevo y grande entre el escaso número de spas —no llega a 12— en Norteamérica exclusivos para varones.


Aunque la actitud masculina hacia los spas ha madurado, casi todos dicen sentirse incómodos rodeados de mujeres en bata de baño. Por eso ha florecido esta nueva generación de spas que trata a los hombres como hombres. La diferencia entre un spa mixto y uno sólo para hombres no es tan superficial. “El ambiente es la clave”, añade Campbell, cuyo emporio, influido por la testosterona, ofrece cuidado personal de lujo en el entorno de un club campestre para ejecutivos.


Cuando entras a El Rey, debes registrarte y luego la concierge te acompañará a través de un pasillo toscano a un bar lounge. Es el corazón del club y está decorado con sillones de cuero, mesas de póquer y ocho pantallas planas de TV, siempre encendidas y sintonizadas en la bolsa de valores y los juegos de la NFL, pero sin audio. En seguida te escoltarán a los casilleros de madera para que te prepares. Aquí los mingitorios negros con hielo refuerzan la sensación de estar en un mundo masculino.


Un aspecto sorprendente es la barra de mármol desbordante de colonias y productos de Art of Shaving, Skinceutical y ComfortZone. Hasta los gabinetes de los excusados tienen, cada uno, su pantalla de plasma, además de revisteros bien surtidos con publicaciones como Forbes, Men’s Health y Playboy. al salir del del vestidor y te recibe una atractiva esteticista que te llevará a una cabina de tratamiento y te acomodará en una silla de barbero.


A cada cliente se le prodiga atención personal en alguna de las 10 cabinas privadas —cinco son para peluquería—, cada una con su pantalla de plasma. Un par de cabinas tienen sillas gemelas para recibir políticos, magnates de la tecnología e incluso un padre e hijo que deseen conversar durante los tratamientos. “Los hombres suelen sentirse incómodos cuando otro hombre los toca”, señala Campbell. Por eso las esteticistas son mujeres, jóvenes y bonitas.


Peinadora desde hace 12 años, Judy es educada y buena conversadora. Su seguridad en sí misma y su facilidad de expresión inspiran confianza mientras te pone espuma para rasurar con toalla caliente y navaja abierta. Judy te rasurará dos veces, pasará por tu rostro otra toalla caliente aromatizada con aceite esencial de limón y te aplicará una mascarilla rejuvenecedora para después de afeitar. La retira con una suave esponja marina, coloca una toalla fría con infusión de lavanda para calmar la piel y masajea ligeramente tu rostro con un bálsamo para restituir la humectación. Después puedes hacerte un corte de pelo espectacular, y un masaje de cuero cabelludo.


Después podrás pasar con otra esteticista, en cuyas manos disfrutarás el placer de una sucesión de toallas calientes en preparación para una justa y necesaria limpieza facial profunda. A continuación viene la manicura y pedicura: te envuelven pies y manos en parafina caliente, y aplican productos sin brillo que dan un acabado mate muy masculino. Al final, el broche de oro: un masaje sublime.


A continuación regresarás al bar lounge donde podrás pedir un vodka martini bien frío con aceitunas. El bar está lleno de licores y cuenta con un equipo de profesionales que sabe cómo preparar y servir un martini de antología.


Más información en: www.elreyclub.com

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