Estilo de Vida

El arte contemporáneo en Oaxaca

La capital del estado está en efervescencia gracias a las nuevas generaciones que revitalizan el ambiente en el terreno de las artes plásticas y otras manifestaciones culturales.

30-06-2010, 5:00:00 PM

Por Florencia Podestá


La antes apacible capital oaxaqueña está hoy en plena efervescencia. Las nuevas generaciones revitalizan el ambiente de la región y no sólo en el terreno de las artes plásticas y otras manifestaciones culturales. Las últimas tendencias en desarrollo sustentable, gastronomía y diseño, también ocupan un lugar preponderante en el cambio que experimenta Oaxaca.


El arte por el arte
Demián Flores, artista plástico y uno de los impulsores de este movimiento de renovación, afirma que Oaxaca pasó de ser  “una ciudad histórica, a convertirse en un centro emergente y generador de arte contemporáneo al que todos los artistas y curadores miran”. Damián recuerda como Jalatlaco, un barrio olvidado durante décadas, comenzó a poblarse hace poco por artistas, que compraron sus viejas casonas de adobe para acondicionarlas como talleres. A partir de allí se inició el rescate de este barrio cercano al centro de la ciudad y con los artistas llegaron sus calles empedradas, los restaurantes, hotelitos coloniales, y galerías de arte. Aquí se encuentra La Curtiduría, el proyecto que Damián Flores fundó hace tres años.


Damián comenzó a destacarse en el mundo del arte después de recibir varios premios importantes a los que sumó tres becas que lo llevaron a vivir a la ciudad de México, Londres y París. En 2006 regresó a Oaxaca y estableció su primer taller en una antigua curtiduría en Jalatlaco, lugar que pronto se convirtió en un espacio para nuevas propuestas estéticas en una ciudad que necesitaba abrir el diálogo con los artitas jóvenes.


La Curtiduría es ahora galería, escenario de eventos y performances, así como taller de trabajo. El proyecto también incluye residencias para creadores nacionales y extranjeros, quienes son acogidos para producir su obra mientras imparten cursos a los artistas locales. Esto ha generado un movimiento de talentos jóvenes que necesitan expresarse, en una relación fluida con el acontecer histórico y social de la ciudad.


El movimiento demandó pronto la creación de otros espacios, como el Taller Gráfica Actual (Taga), un laboratorio de producción gráfica y de intercambio con artistas de todas latitudes, y el Espacio Zapata, una de las pocas iniciativas artísticas en México que está llevando el arte graffiti y el esténcil a una galería. No podemos dejar de mencionar el Centro de las Artes de San Agustín Etla, el primer centro de artes ecológico en Latinoamérica, impulsado por el maestro Francisco Toledo y financiado por Conaculta. Ocupa las instalaciones de una antigua fábrica de helados y tejidos fundada en 1883, y además de producción gráfica y fotográfica organiza talleres de papel reciclado, diseño textil y teñido con tecnologías ecológicas.


Buenas letras
La energía de este resurgimiento se filtra en todos los ámbitos culturales. La editorial Almadía es otro de los recientes proyectos oaxaqueños. Su director, Guillermo Quijas, recuerda que en 2005 hizo realidad el sueño de fundar esta casa que funcionaría un poco aparte de las demandas del circuito comercial. Con el ideal de crear nuevas generaciones de lectores, Almadía apuesta por textos inéditos de autores contemporáneos. El diseño es novedoso y apuesta por la destreza de los oaxaqueños en las artes gráficas. Sus publicaciones ya se encuentran en librerías de la ciudad de México, Colombia, Argentina, Estados Unidos y España.


De textiles y diseño             
Otro recinto nuevo es el Museo Textil de Oaxaca, que resguarda una colección de textiles mexicanos antiguos. Se ubica en un edificio histórico –el segundo convento dominico de América, fundado en 1592- restaurado por arquitectos e historiadores, bajo la supervisión del Instituto Nacional de Antropología e Historia. Este museo busca crear vínculos entre los artesanos oaxaqueños y los diseñadores del resto del mundo. Además, imparte cursos y talleres de teñido, hilado y tejido tradicional.


A esto se añade que los textiles de Oaxaca han dado un giro fascinante en las tiendas de la ciudad. Algunos diseñadores han incorporado los tradicionales bordados e hilados en productos más contemporáneos, por lo que a los fanáticos de las compras no les resultará difícil perderse por horas entre prendas de vestir, carteras, bolsos y todo tipo de objetos.


Nadie quiere perderse lo que está sucediendo en Oaxaca.