Estilo de Vida

Beneficios del vino para tu salud

Particularmente el vino tinto, además de estimular la euforia y felicidad, tiene componentes sumamente benéficos para el organismo.

05-05-2009, 5:00:00 PM

Los compuestos fenólicos de los vinos protegen las lipoproteínas LDL de la oxidación. Estas lipoproteínas inhiben el colesterol malo que, una vez oxidado, formaría una placa nada saludable en las arterias, es decir, una copa de vino tinto en las comidas contribuye a evitar que las plaquetas de la sangre se aglutinen.


Los compuestos fenólicos se encuentran en el hollejo de las uvas, pasan al vino durante la fermentación y su acción antioxidante resulta más poderosa que la producida por las vitaminas C y E, de modo que disminuyen el riesgo de un infarto, previenen la formación de trombos y reducen el riesgo de contraer artereoesclerosis.


¿Fuente de juventud?
Entre los pigmentos de la uva se encuentra una sustancia llamada resveratrol, que la protege contra el ataque de los hongos. Recientemente, un grupo de investigadores de la Universidad de Harvard demostró que el resveratrol abunda en la piel de la uva negra y es capaz de estimular las sirtuinas, enzimas celulares que regulan el envejecimiento de todos los organismos vivos.


Esto significa que el consumo moderado de vino tinto ayuda a retrasar el envejecimiento y previene enfermedades geriátricas tales como el Alzheimer. Influye también en la prevención de diferentes tipos de cánceres como los de mama, próstata, piel y colon. Por otro lado, los vinos secos mejoran la tolerancia a la glucosa en pacientes diabéticos.


Los contenidos de resveratrol en el vino son variables, según los viñedos y las regiones de producción (un clima soleado aumenta la presencia de estos pigmentos). Como la mayoría de las sustancias benéficas, el resveratrol se acumula en el hollejo de la uva y, por tanto, lo contienen más los vinos tintos bien macerados y pigmentados.


A diferencia del blanco, en la elaboración del vino tinto el mosto se macera con todo y piel, y muchos de los vinos producidos con las técnicas modernas de vinificación tienen una ventaja adicional: mantienen su contenido de antioxidantes porque no han sido sometidos a los filtrados más enérgicos. Tal es el caso de los vinos de autor o del nuevo mundo.


En términos generales, el vino posee una acción germicida, desinfectante y antiséptica, por lo que disminuye el riesgo de padecer caries dentales. Por lo que respecta a la nutrición, el vino aporta magnesio, el cual disminuye el estrés; zinc, que mejora el sistema inmunológico; litio, que equilibra el sistema nervioso; calcio y potasio, que garantizan un adecuado equilibrio iónico y eléctrico. Por su contenido de hierro se recomienda beber cantidades moderadas de vino en casos de anemia, y además el alcohol ayuda a la absorción del hierro.


Por último, el vino activa la secreción biliar, atenúa las reacciones alérgicas, fortalece el colágeno e incluso facilita el tránsito intestinal y con ello la digestión. Además, se sabe que las uvas tienen un contenido muy alto en polifenoles, antioxidantes que combaten el envejecimiento de las células con una eficacia que supera diez mil veces a la vitamina E.