Estilo de Vida

Alimentación para cuidar tu corazón

Es el motor de nuestro organismo y por lo mismo su salud es vital. Conoce algunos alimentos que lo protegerán y volverán menos sensible a enfermedades.

04-04-2010, 5:00:00 PM

El corazón es el motor de nuestro cuerpo, una especie de máquina que en ningún momento debe detenerse, para así prolongar nuestra vida y evitar peligros (¡como infartos!) que puedan alterar seriamente la salud.

El estilo y ritmo de vida que llevas también puede afectar la salud y estado de este órgano vital. Dentro de tus hábitos debes contemplar además de una dieta balanceada libre de grasas saturadas, algunos alimentos que te permitirán dotar a este vigoroso, pero delicado músculo, de un mejor estado y fortaleza y que además te otorgarán bienestar emocional y felicidad.

A continuación te contamos sobre estos alimentos y sus efectos, si de cuidar el corazón se trata.

Manzana
Esta deliciosa fruta no puede, por ningún motivo, estar ausente de tu dieta si quieres que tu corazón goce realmente de un buen estado. El consumo de una manzana o un jugo de ella al día, influyen en la oxidación del colesterol malo, con lo que se evita la acumulación de grasas en las venas y arterias. Además, su cáscara es rica en antioxidantes que previenen el envejecimiento prematuro.

Pomelo
Otra fruta imprescindible ya que es rica en antioxidantes y contiene fibra soluble que disminuye las probabilidades de padecer enfermedades al corazón. Lo ideal es que consumas medio pomelo al día en el desayuno cuatro veces a la semana.

Pescado
Su alta concentración de Omega 3 ayuda a bajar los niveles de triglicéridos en la sangre, situación que se traduce en una disminución de la probabilidad de padecer ataques cardíacos. Asimismo, se encarga de la limpieza de las arterias, reduciendo la grasa que se suele acumular en ellas. Los mejores son el atún, el salmón, las sardinas y la caballa, que debes consumir por lo menos dos veces a la semana.  

Legumbres
Ricas en fibra, permiten una adecuado control del colesterol malo ya que como todos los alimentos de origen vegetal no contienen coletesterol. Además, aportan hidratos de carbono, contienen un bajo porcentaje de grasas insaturadas y entregan un alto aporte en saponinas, isoflavonas y filatos, compuestos vegetales que son muy beneficiosos para la salud.

Cebolla
Tiene la capacidad de proteger al corazón y las arterias, previniendo la coagulación. De esta forma se asegura un correcto flujo de la sangre hacia el órgano, debido a que aporta un aceite esencial para este proceso. Recientes estudios han demostrado también que tiene la capacidad de contrarrestar los nocivos efectos que produce la comida grasosa en el cuerpo, con lo que se evitan la acumulación de plaquetas en las arterias. 

Ajo
Otro gran amigo de tu corazón es el ajo, que posee 15 agentes que neutralizan a todos aquellos que afectan a las arterias. Su consumo regular impide no sólo la obstrucción de las arterias, sino que restituye el daño que se va acumulando en ellas, con lo que facilita su buen estado. El consumo aconsejable es de tres dientes al día, aunque de no ser posible esto, también se puede agregar un poco más a cada uno de tus platillos. Otra alternativa es pasarlo como si fuera una pastilla, es decir sin molerlo ni picarlo, sólo basta con elegir un ajo pequeño.
 
Avena
Numerosos estudios han determinado que el consumo diario de una taza de avena es suficiente para mantener un corazón sano y activo. Esta capacidad se debe en especial a que la avena contiene una sustancia gomosa que se pega en los intestinos, sin efectos contraproducentes e impide la absorción de colesterol en el organismo, una de las sustancias más perjudiciales para el corazón.

Aguacate
Al igual que el aciete de oliva el popular aguacate es rico en grasa benéfica, razón por la cual su consumo es recomendable para obtener los aportes energéticos necesarios, pero sin riesgo de acumular grasas y aumentar el colesterol. También se encarga de proteger a las arterias de su oxidación y destaca por su gran contenido en vitamina E, que retrasa el proceso de envejecimiento y protege contra las enfermedades cardíacas y los tipos comunes de cáncer.